jueves, 15 de octubre de 2026

UNA PROPUESTA ITALIANA PARA VISITAR AL COMETA HALLEY EN 2061

 

Ya nos habíamos resignado a no volver a ver al Halley con una sonda espacial. Tiene una de las órbitas más largas para un cometa de periodo corto (75/76 años), con su afelio más lejos que Neptuno, y un plano orbital muy inclinado, a lo que hay que agregar la órbita retrógada. Muy difícil de volver a alcanza antes de su regreso en 2061. Ya tendríamos que estar construyendo la sonda que lo alcance en esa fecha, y un motorcito a energía solar como el de la gloriosa sonda Rosetta no alcanzará. El objetivo no es repetir el sobrevuelo de la sonda Giotto en 1986 sino orbitar alrededor del núcleo.

Un equipo de científicos italianos trabajando en la Universidad Khalifa de Abu Dabi propuso una misión al cometa Halley usando un lanzador Starship (para más potencia) y asistencia gravitatoria de Júpiter. La propuesta se llama HCREM (Halley Comet REndezvous Mission), y propone un despegue el 18 de agosto de 2036, seguido de un sobrevuelo de Júpiter el 3 de septiembre de 2037, para llegar al cometa Halley el 2 de octubre de 2056. Una misión con 200 kgs de instrumentos científicos (Giotto llevaba 58). Un viaje de 20 años, pero que necesita 10 años para concretarse. La ventana de 2036 implica llegar antes de que el cometa empiece a tener actividad de sublimación de materiales, posibilitando un estudio de todas las fases de aproximación. Los requerimientos, además de un lanzador potente como la Starship, implican que la sonda sea impulsada por un motor de plasma alimentado por un generador de radioisótopos (RTG), alimentado por Plutonio 238.

Todo un reto de ingeniería, que ojalá se concrete.


martes, 6 de octubre de 2026

¿FRAGMENTACIONES COMETARIAS EN EL SIGLO XVII?


La imagen que presentamos la extrajimos del impresionante “El Cometa” de Carl Sagan y Anne Druyan. En ella se refiere que las imágenes de arriba corresponden a  3 noches de diciembre de 1618 del C/1618 W1 o Gran Cometa de 1618, que fue el primer cometa en ser observado con telescopios (la primera observación de Galileo es de 1609). Las realizó el jesuita suizo Johann Cysat.  La de abajo corresponde al Gran Cometa de 1657 y la realizó nada menos que Johannes Hevelius. En ambas imágenes se observan como “fragmentos rocosos” dentro de la coma (que los observadores antiguos confundían con los núcleos).

Los autores del libro citado sostienen que “los detalles del interior de la coma son probablemente espurios, debidos a las imperfecciones de las lentes del siglo XVII”. Soy un gran defensor de la veracidad de los reportes de los astrónomos antiguos, y por eso odio estar de acuerdo con Sagan (gran creyente en la religión del progresismo científico), pero parece que en esto tiene razón. No creo que hayan podido con los primeros telescopios observar fragmentaciones. ¿O sí?