jueves, 19 de julio de 2018

UN RECUERDO DE SAGAN DEL COMETA AREND-ROLAND



Cuenta Carl Sagan en su libro “Cosmos” respecto al cometa al que nos referimos en la entrada anterior:

“En 1957 yo trabajaba de licenciado en el Observatorio Yerkes de la Universidad de Chicago. Estaba solo en el observatorio a altas horas de la noche cuando oí sonar insistentemente el teléfono. Al contestar, una voz que delataba un avanzado estado de ebriedad dijo: “Quiero hablar con un astrónomo” “Puedo ayudarle en algo” “Sí, verá, estamos en el jardín con esta fiesta, aquí en Wilmette, y hay algo en el cielo. Pero lo bueno es que si lo miras directamente desaparece. Y si no lo miras está ahí”. La parte más sensible de la retina no está en el centro del campo de visión. Las estrellas débiles y otros objetos pueden verse desviando la vista ligeramente. Yo sabía que en el cielo y apenas visible en aquel momento había un cometa recién descubierto llamado Arend-Roland. Le dije por tanto que lo que estaba viendo era probablemente un cometa. Hubo un largo silencio seguido de la pregunta “¿Y eso qué es?” “Un cometa-respondí-es una bola de nieve de una milla de ancho”. Después de un largo silencio el borracho solicitó: “Quiero hablar con un astrónomo de verdad”.

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