jueves, 3 de abril de 2025

ESTUDIOS DEL COMETA HALLEY EN 1910 POR EL OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE CÓRDOBA. PARTE 1: LLEGA EL HALLEY

 


En 1910 el Observatorio más importante de Argentina era el de Córdoba, fundado en la presidencia de Sarmiento (1871). Los planes de observación estaban relacionadas con cuestiones prácticas para un país que se organizaba: husos horarios, determinaciones geográficas, etc., así como la incipiente catalogación de las estrellas del hemisferio sur. Los cometas no estaban entre los objetivos, pero los cometas eran uno de los fenómenos astronómicos más populares y pronto el observatorio debió sumarse a su observación, como una especie de retribución (premiando el interés público) por los gastos de su funcionamiento (según la crítica de la prensa).

En 1909 asume la dirección del Observatorio el norteamericano Charles Perrine (que continuó hasta 1936), quien era un experto descubridor de cometas, se abre la era dorada de la astronomía cometaria argentina. ¡Justo en la época del paso más famoso del cometa más famoso: el Halley!

El término “edad dorada de la astronomía cometaria” es mío, pero surge de la lectura del capítulo “Historia del Observatorio Astron¶omico de Córdoba” por S. Paolantonio y E. Minniti en “Historia de la Astronomía Argentina” (editado en La Plata, 2009, por la Asociación Argentina de Astronomía), en el que leemos: “Estos trabajos evolucionaron paulatinamente a lo largo de la administraci¶on del Dr. Perrine. En un comienzo, se continuó con lo realizado en las anteriores direcciones, consistente principalmente en la determinación de la posición del núcleo, empleando el Gran Refractor y el micrómetro, y ocasionales descripciones del aspecto general del cometa. Con la llegada de la Dra. Anna E. Glancy en la década de 1910, la que se dedicó casi por entero al seguimiento de numerosos cometas y asteroides, se comenzaron a efectuar en forma sistemática cálculos de los parámetros orbitales, así como descripciones detalladas de las colas y expulsiones de materia, además de la obtención de espectros empleando prismas objetivo. A fines de la década de los veinte, al ingresar al Observatorio el joven F. Jorge Bobone, se generaliza el empleo de la fotograf¶³a para estos estudios, realizadas en su mayoría con el telescopio Astrográfico Bobone, haciendo uso de sus excelentes conocimientos matemáticos, realiza metódicamente cálculos de órbitas, efeméerides y predicciones de apariciones de cometas periódicos. En base a sus cálculos, Bobone se convierte en el primero en avistar el cometa Encke en su retorno de 1931, un logro verdaderamente notable”.

Volviendo al cometa Halley

El retorno del Halley en 1910 generó un inmenso interés entre el público y los astrónomos, ya que pasaría a una distancia inusualmente pequeña de nuestro planeta, al punto que la Tierra pasaría por su cola. Así lo cuenta el mismo Perrine, en la cita del libro al que ya aludimos: “Desde muchos años antes de su aparición, este, el más famosos de los cometas, fue esperado con el más vivo interés por los astrónomos.

No solamente como uno de los más impresionantes espectáculos de la naturaleza, sino como una oportunidad muy extraordinaria de estudiar uno de los más importantes miembros de esta clase de cuerpos excepcionales. Investigaciones de toda clase, se proyectaron y métodos determinados de solución se planearon con larga anticipación

a la aparición del cometa. Aparatos fueron construidos y guardadoshasta que \Halley llegara"

 

 

 

lunes, 31 de marzo de 2025

EL MISTERIOSO COMETA 72/P DENNING-FUJIKAWA

 

Copyright © 1978 by T. Seki (Japan)

This image was obtained by T. Seki on 1978 October 12. Using his 40-cm reflector, this is a 7-minute exposure on a Fuji FLO-II photographic plate.

Fuente: https://cometography.com/pcomets/072p.html

El 4 de octubre de 1881 el famoso astrónomo aficionado inglés Willam Federic Denning descubrió un cometa bastante brillante, cuya órbita se estimó en un periodo de 9 años. Este cometa, sin embargo, no volvió a ser observado, incluso en los retornos de 1916, 1960 y 1969, que eran muy favorables orbitalmente para recuperarlo, por lo que se lo incluyó en la lista de cometas extinguidos…hasta 1978, en que fue “vuelto a descubrir” por el japonés S. Fujikawa, esta vez era muy difuso. Resultó que no era un nuevo cometa sino que era el cometa de 1881, que luego de tantos perihelios sin ser observado volvía a ser visible. Por lo que se premió el recupero con un nombre compartido. En ambas observaciones la magnitud estuvo entre 9 y 10 (salvo que en 1978 la coma era más difusa y en 1881 más puntual). Y luego… volvió a desaparecer: muchos observadores lo buscaron diligentemente en 1987, 1996 y 2005 sin éxito. Y volvió a reaparecer en 2014, redescubierto  por otro japonés, H. Sato, con una magnitud de 16. El elusivo cometa volvió a aparecer en su perihelio de 2023, en la base de datos de COBS (Comet Observation Database) hay dos observaciones: 18 de mayo con magnitud 18.5 y 10 de junio con magnitud 15.5.

¿Cuál es la causa de que haya estado inactivo casi un siglo, visible en 1978 y luego inactivo otros 36 años? La primera explicación es que simplemente fue más brillante en 1978, por la causa que sea, y que como cometa periódico su actividad es mínimo y es poco brillante. A favor de esto está la circunstancia de que se lo haya podido observar en tiempos modernos, con mejor tecnología. Pero también es verdad que las magnitudes no son tan débiles como para estar al borde del mínimo observable en nuestros tiempos. Veremos en 2031….


viernes, 28 de marzo de 2025

A 11 AÑOS DEL ATERRIZAJE DE PHILAE EN UN COMETA

 


Traducción de:

https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/Rosetta/Philae_s_extraordinary_comet_landing_relived

El 12 de noviembre de 2014, tras un viaje de diez años a través del Sistema Solar y a más de 500 millones de kilómetros de su hogar, Philae, el módulo de aterrizaje de Rosetta, hizo historia en la exploración espacial al aterrizar por primera vez en un cometa. Con motivo del décimo aniversario de esta extraordinaria hazaña, celebramos los impresionantes logros de Philae en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Decisiones, decisiones

Rosetta llegó al cometa el 6 de agosto de 2014, y de inmediato se inició la búsqueda de un lugar de aterrizaje adecuado para su módulo de aterrizaje Philae.

El lugar debía ofrecer un equilibrio entre seguridad y un potencial científico único. Las imágenes de Rosetta de los posibles lugares de aterrizaje fueron analizadas y debatidas, y en pocas semanas se tomó la decisión final: una zona lisa, posteriormente llamada Agilkia, ubicada en el lóbulo menor del cometa. Tras intensos preparativos, la noche anterior al aterrizaje se identificó un problema: el sistema de descenso activo de Philae, que proporcionaría un impulso descendente para evitar el rebote al tocar tierra, no pudo activarse. Philae tendría que recurrir a arpones y tornillos de hielo en sus tres patas para fijarse a la superficie.

Sin embargo, se dio luz verde y, tras separarse de Rosetta, Philae inició su descenso de siete horas hacia la superficie del cometa. Durante el descenso, Philae comenzó a percibir el entorno del cometa, capturando imágenes impresionantes a medida que avistaba el primer lugar de aterrizaje.

 


 Bienvenidos a un cometa

El aterrizaje de Philae en Agilkia fue perfecto. Los sensores de las patas de Philae detectaron las vibraciones del aterrizaje, generando la primera grabación de contacto entre un objeto artificial y un cometa. Pero pronto se hizo evidente que los arpones de Philae no se habían disparado y que había alzado el vuelo de nuevo.

Finalmente, Philae contactó con la superficie cuatro veces. Gracias a una secuencia automática activada por la primera señal de aterrizaje, los instrumentos de Philae funcionaron durante el vuelo, recopilando datos únicos que posteriormente arrojarían resultados importantes. Además, fue una ventaja inesperada que los datos se recopilaran en más de un lugar, lo que proporcionó las primeras mediciones directas de las características de la superficie y permitió realizar comparaciones entre los sitios de aterrizaje.

 Por ejemplo, Philae percibió la diferencia en la textura y dureza de la superficie al rebotar de un sitio a otro. En el primer sitio de aterrizaje, detectó una capa blanda de varios centímetros de espesor, y milisegundos después se topó con una capa mucho más dura.

Tras colisionar con un acantilado, Philae atravesó su segundo sitio de aterrizaje, lo que proporcionó la primera medición in situ de la suavidad del interior de polvo helado de una roca en un cometa. La simple acción de Philae de dejar una huella en hielo de miles de millones de años reveló que la roca era más esponjosa que la espuma de un capuchino, equivalente a una porosidad de aproximadamente el 75 %. Philae luego "saltó" unos 30 metros hasta el lugar de aterrizaje final, llamado Abidos, donde sus cámaras CIVA proporcionaron la primera imagen de un objeto creado por el hombre tocando una reliquia del Sistema Solar de 4.600 millones de años. La ubicación exacta en el cometa permanecería oculta durante casi dos años.

 

Instrumentos de Philae

En este lugar, el martillo MUPUS de Philae penetró una capa blanda antes de encontrar una superficie inesperadamente dura a pocos centímetros de profundidad. Philae "escuchó" el martilleo con sus patas, registrando las vibraciones que atravesaban el cometa. Esta fue la primera vez desde la misión Apolo 17 a la Luna en 1972 que se realizaron mediciones sísmicas activas en un cuerpo celeste.

MUPUS también llevaba un sensor térmico, que midió los cambios locales de temperatura de aproximadamente -180 °C a 145 °C, en sincronía con el día de 12,4 horas del cometa; la primera vez que se midió el ciclo de temperatura de un cometa en su superficie. Mientras tanto, el experimento CONSERT, que transmitió ondas de radio entre Rosetta y Philae a través del cometa en el primer experimento de sondeo cometario, reveló que el interior del cometa era una mezcla de polvo y hielo muy poco compactada, con una alta porosidad del 75-85%.

 


Aspectos destacados de las 64 horas de vida de Philae en un cometa

Ciencia en vuelo

Durante el rebote, los instrumentos COSAC y Ptolomeo de Philae detectaron el gas y el polvo del cometa, importantes trazadores de las materias primas presentes en el Sistema Solar primitivo. COSAC reveló un conjunto de 16 compuestos orgánicos que comprenden numerosos compuestos ricos en carbono y nitrógeno, incluyendo isocianato de metilo, acetona, propionaldehído y acetamida, que nunca antes se habían detectado en cometas. Las complejas moléculas detectadas tanto por COSAC como por Ptolomeo desempeñan un papel clave en la síntesis de los ingredientes necesarios para la vida. Philae en la superficie del cometa

El rebote de Philae también le permitió medir el campo magnético a diferentes alturas sobre la superficie, demostrando que el cometa es notablemente no magnético. Detectar el campo magnético de los cometas ha resultado difícil en misiones anteriores, que normalmente han sobrevolado a altas velocidades, relativamente lejos de sus núcleos. Fue necesaria la proximidad de la órbita de Rosetta alrededor del cometa y las mediciones realizadas por Philae mucho más cerca y en la superficie para proporcionar la primera investigación detallada de las propiedades magnéticas del núcleo de un cometa.

 


Philae en la superficie del cometa

Finalmente, alrededor del 80% de la secuencia científica planificada de Philae se completó en las 64 horas posteriores a la separación de Rosetta y antes de que el módulo de aterrizaje entrara en hibernación.

Mientras Philae hibernaba, Rosetta continuó enviando una cantidad sin precedentes de información del cometa mientras orbitaba alrededor del Sol, observando cómo su actividad alcanzaba un pico y luego disminuía lentamente. Se tuvo noticias breves de Philae entre junio y julio de 2015, pero no pudo reactivarse. Luego, cuando la misión Rosetta se acercaba a su fin previsto con su propio y audaz descenso a la superficie en un lugar llamado Sais, el lugar de aterrizaje final de Philae se reveló en imágenes del orbitador, un giro final en lo que se había convertido en una de las historias más importantes de la exploración espacial.

 ¿Qué sigue?

La ESA tiene un legado impresionante en la exploración de cuerpos pequeños, con la doble misión Rosetta-Philae inspirando a la próxima generación de cazadores de cometas y asteroides.

La misión Giotto de la ESA, que sobrevoló el cometa Halley en 1986, fue la primera misión en obtener imágenes de la superficie de un cometa. La misión Rosetta fue el siguiente paso lógico, convirtiéndose en la primera en orbitar un cometa, además de desplegar un módulo de aterrizaje en su superficie. Rosetta también fue la primera en seguir un cometa alrededor del Sol, monitorizando su actividad durante su aproximación más cercana.

Rosetta allana el camino para la próxima misión Comet Interceptor, que a diferencia de sus predecesoras, explorará un cometa que visita nuestro Sistema Solar por primera vez. Como tal, el cometa contendrá material sometido a un procesamiento mínimo, lo que ofrece una visión más nítida del material prístino de los albores del Sistema Solar, antes de ser esculpido por el calor del Sol. La misión constará de una nave principal y dos sondas, que proporcionarán una vista multiángulo del cometa.

 

Misiones de la ESA a cuerpos pequeños

La ESA también visita asteroides. Su nave insignia, Hera, "defensor planetario", se dirige a estudiar Dimorphos tras el experimento de impacto de la NASA para alterar su trayectoria, una prueba a gran escala de las técnicas de defensa planetaria. El esquema orbital de Hera se ha tomado directamente de Rosetta, y los dos satélites más pequeños de la misión llevan instrumentos de radar y de medición de polvo basados ​​en los diseñados para Rosetta.

Mientras tanto, Ramsés acompañará al asteroide Apofis en su sobrevuelo excepcionalmente cercano a la Tierra en 2029. Y M-Argo, del tamaño de una maleta, será la nave espacial más pequeña en realizar su propia misión independiente en el espacio cuando se encuentre con un pequeño asteroide cercano a la Tierra a finales de esta década.

lunes, 17 de marzo de 2025

THEATRUM COMETICUM (PARTE 2). LA CORRESPONDENCIA ENTRE HEVELIUS Y LUBIENIECKI

 

LUBIENIECKI


HEVELIUS

Stanisław Lubieniecki (1623-1675) fue un noble polaco, seguidor de la religión unitaria. Tras la expulsión de sus correligionarios de Polonia y Lituania en 1658, se estableció en Hamburgo y en la vecina ciudad de Altona. A finales de 1664, cuando apareció un cometa en el cielo, Lubieniecki entabló correspondencia con unos cuarenta astrónomos, matemáticos y otros eruditos, entre ellos Giovanni Battista Riccioli, Athanasius Kircher, Otto von Guericke, Erasmus Bartholin e Ismaël Boulliau. Johannes Hevelius fue uno de los destinatarios de sus cartas, y su correspondencia resultó ser extensa y abundante. Entre 1664 y 1673, intercambiaron 92 cartas (31 de Hevelius y 61 de Lubieniecki). Esta correspondencia es la cuarta más extensa de todo el corpus epistolar de Hevelius. Hevelius era un astrónomo de renombre, a veces reacio a compartir sus observaciones e ideas, y Lubieniecki era un aficionado interesado, que se esforzaba por aprender más sobre los cometas de 1664 y 1665 y otros fenómenos astronómicos, así como sobre su significado. Quería recopilar tantos relatos de cometas contemporáneos e históricos como fuera posible, y los publicó en su Theatrum cometicum. Aunque Hevelius trabajaba simultáneamente en su Cometographia, ambos se dieron cuenta de que sus libros abordaban diferentes aspectos de los estudios cometarios: el histórico en el Theatrum Cometicum y el astronómico en la Cometographia.

Traducción de:

https://www.livre-rare-book.com/book/29950017/65167


miércoles, 12 de marzo de 2025

THEATRUM COMETICUM (PARTE 1). LA FORMIDABLE ENCICLOPEDIA COMETARIA DE UN TEÓLOGO


¿Han escuchado hablar de “Theatrum Cometicum? Es un libro fascinante, aunque muy poco conocido. De hecho, que tenga casi 2000 páginas y que no haya traducciones del latín en el que está escrito no ayuda. Su autor no fue un astrónomo, ni siquiera un astrónomo aficionado. Su interés por la astronomía se disparó con un cometa visible en 1664 y a partir de ahí emprendió una obra inconmensurable sobre estos astros.

Stanislaw Lubieniecki nació en la ciudad polaca de Rakow en 1623, en el seno de una familia noble protestante perteneciente al movimiento llamado socinianismo.  Siendo muy joven, en 1639, la católica Polonia prohibió las otras religiones y la ciudad de nuestro héroe tuvo que emigrar primero a Francia y luego a Alemania, donde se radicó en la ciudad de Hamburgo. Sus estudios fueron en Teología y la obra de su vida, al menos él lo pensó así, fue una historia de la reforma protestante en Polonia. Pero su obra maestra fue una inmensa y enciclopédica historia de los cometas desde el origen del mundo hasta su publicación en 1665, llamada (con título típicamente barroco): “Theatrum Cometicum”. La obra consta de 3 partes. La primera parte es más bien teórica y recoge la correspondencia de Lubieniecki con astrónomos como Hevelius y Kircher sobre los Grandes Cometas de 1664 y 1665. La segunda, que es la que hemos leído parcialmente, es la historia de todos los cometas conocidos hasta 1665. La tercera lidia con el significado de los cometas como portentos.

La segunda parte, la parte histórica, es fascinante. El autor recoge información histórica de todos los cometas conocidos y los relaciona con los hechos históricos de cada año. Lubieniecki no se anima a descartar el paradigma reinante en la época, que mandaba que los cometas se relacionaban con las desgracias posteriores, pero indica en muchísimas ocasiones su escepticismo con expresiones como “Si bien el Rey murió, seguramente fue por su vida desordenada y no por el cometa”.

Repasando mi edición (impresión de un PDF, obviamente, los originales se cotizan en más de 30.000 euros) disfruté del recuerdo de las noches pasadas con Juan Manuel Biagi analizando los extraños fenómenos que narra nuestro amigo polaco del siglo XVII, no solamente cometas sino todo tipo de fenómenos en el cielo, agrupados en su enciclopedia de cometas. Mi libro está sumamente anotado y me pareció interesante empezar a compartir fragmentos de esta obra, haciendo traducciones del latín de pequeños fragmentos. Seguiremos en los días que siguen con Theatrum Cometicum.

martes, 25 de febrero de 2025

"HOW WE MADE HISTORY BY LANDING ON A COMET?": VIDEO DEL 10º ANIVERSARIO DE LA MISIÓN ROSETTA/PHLAE

 


La agencia espacial europea (ESA) publicó el año pasado este extraordinario video para conmemorar su hito más importante: el aterrizaje de la sonda Philae en la superficie del cometa 67P Churyumov-Gerasimenko (12 noviembre 2014).
Compartimos esta extraordinaria recreación del primer (y único hasta ahora) aterrizaje en un cometa, con imágenes asombrosas de la superficie del núcleo del 67P.

martes, 18 de febrero de 2025

NUESTRA OBSERVACIÓN DEL C/2024 G3 ATLAS


 

De la hermosa noche que compartimos observando el cometa Atlas desde las afueras de Oro Verde el 21 de enero me faltaba compartir el reporte que hice a la base de datos cometarios online COBS y el dibujo que realicé de la observación.

Calculamos una magnitud de 2.5, una coma de 7 minutos y grado de densidad de coma 3. Si comparamos las observaciones anteriores y posteriores en COBS, vemos que una hora antes hubo 3 reportes de magnitud 2.4, 2.2 y 2.0, la nuestra fue de 2.5 y después no hay observaciones hasta casi un día después, en que se reporta 3.5, y en adelante la magnitud continuó disminuyendo (es decir, aumentando en números). Hace dos días estaba en 7.3.

También compartimos nuestro dibujo, realizado con un Maksutov-Cassegrain de 105 mm de apertura, 1470 de distancia focal y un ocular de 32 (lo que da 46 aumentos).

miércoles, 12 de febrero de 2025

CINTURONES DE EXOCOMETAS EN ESTRELLA CERCANAS

Astrofísicos revelan la estructura de 74 cinturones de exocometas que orbitan estrellas cercanas en un estudio histórico

Un equipo de astrofísicos liderado por el Trinity College de Dublín ha obtenido, por primera vez, imágenes de un gran número de cinturones de exocometas que orbitan estrellas cercanas y de las pequeñas partículas que se encuentran en su interior. Las imágenes, de gran claridad, muestran la luz emitida por estas partículas de tamaño milimétrico dentro de los cinturones que orbitan 74 estrellas cercanas de una amplia variedad de edades, desde las que están emergiendo de su nacimiento hasta las que se encuentran en sistemas más maduros como nuestro propio Sistema Solar.

 Los 74 cinturones de exocometas, tal como se muestran en este estudio. Imagen: Prof. Luca Matrà.

El estudio REASONS (REsolved ALMA and SMA Observations of Nearby Stars) marca un hito tan importante en el estudio de los cinturones de exocometas porque sus imágenes y análisis revelan dónde se encuentran las partículas y, por lo tanto, los exocometas. Por lo general, se encuentran a decenas o cientos de UA (la distancia entre la Tierra y el Sol) de su estrella central.

En estas regiones, hace tanto frío (entre -250 y -150 grados Celsius) que la mayoría de los compuestos, incluida el agua, están congelados en forma de hielo en estos exocometas. Por lo tanto, lo que los astrofísicos están observando es dónde se encuentran los depósitos de hielo de los sistemas planetarios. REASONS es el primer programa que revela la estructura de estos cinturones para una gran muestra de 74 sistemas exoplanetarios.

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) es un conjunto de 66 radiotelescopios ubicado en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, mientras que el Submillimeter Array (SMA) es un conjunto similar de ocho elementos ubicado en Hawái. Ambos observan la radiación electromagnética en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. Este estudio utilizó ambos para producir las imágenes que han proporcionado más información sobre las poblaciones de exocometas que nunca antes. "Los exocometas son bloques de roca y hielo de al menos 1 km de tamaño que se estrellan entre sí dentro de estos cinturones para producir los guijarros que observamos aquí con los conjuntos de telescopios ALMA y SMA. Los cinturones exocometarios se encuentran en al menos el 20% de los sistemas planetarios, incluido nuestro propio Sistema Solar", dijo Luca Matrà, profesor asociado en la Escuela de Física de Trinity y autor principal del artículo de investigación que acaba de publicarse en la revista Astronomy and Astrophysics.

El Dr. Sebastián Marino, investigador universitario de la Royal Society en la Universidad de Exeter y coautor de este estudio, agregó: "Las imágenes revelan una notable diversidad en la estructura de los cinturones. Algunos son anillos estrechos, como en la imagen canónica de un 'cinturón' como el cinturón Edgeworth-Kuiper de nuestro Sistema Solar. Pero un mayor número de ellos son anchos, y probablemente se describan mejor como 'discos' en lugar de anillos".

Algunos sistemas tienen múltiples anillos o discos, algunos de los cuales son excéntricos, lo que proporciona evidencia de que aún existen planetas indetectables y su gravedad afecta la distribución de los guijarros en estos sistemas.

"El poder de un estudio a gran escala como REASONS radica en revelar propiedades y tendencias a nivel de población", explicó el profesor Matrà.

"Por ejemplo, confirmó que la cantidad de guijarros disminuye en los sistemas planetarios más antiguos a medida que los cinturones se agotan debido a la colisión de exocometas más grandes, pero mostró por primera vez que esta disminución en los guijarros es más rápida si el cinturón está más cerca de la estrella central. También mostró indirectamente, a través del grosor vertical de los cinturones, que es probable que en estos cinturones estén presentes objetos inobservables de hasta 140 km de tamaño de la Luna.

El Dr. David Wilner, astrofísico sénior del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian, subrayó: "Los conjuntos de telescopios como ALMA y SMA utilizados en este trabajo son herramientas extraordinarias que continúan brindándonos nuevos e increíbles conocimientos sobre el universo y su funcionamiento. El sondeo REASONS requirió un gran esfuerzo comunitario y tiene un valor legado increíble, con múltiples vías potenciales para futuras investigaciones.

"Por ejemplo, el conjunto de datos REASONS de propiedades de cinturones y sistemas planetarios permitirá estudios del nacimiento y evolución de estos cinturones, así como observaciones de seguimiento en todo el rango de longitudes de onda, desde el JWST hasta la próxima generación de telescopios extremadamente grandes y el próximo programa ARKS Large de ALMA para profundizar aún más en los detalles de estos cinturones".

Traducción de https://cobs.si/news/archive/astrophysicists-reveal-structure-of-74-exocomet-belts-orbiting-nearby-stars-in-landmark-survey/

lunes, 10 de febrero de 2025

COMETA DEL SIGLO, COMETA VISIBLE A SIMPLE VISTA… Y TODOS ENOJADOS CON LOS COMETAS


 

Esta década de los 2020 ha sido bastante pródiga en cometas espectaculares, debemos reconocerle a la fortuna estos años, como antes nos quejamos de sequías cometarias. Pero los grandes cometas traen grandes expectativas. Con los cometas Atlas de fines de 2024 e inicios de 2025 se volvió a plantear lo que he pensado como un ciclo en relación con los cometas que se anuncian espectaculares, que se podría groseramente representar así:

1) Se anuncia en una revista especializada un posible cometa espectacular, en base a una serie de parámetros. Recordemos que los cometas son impredecibles, porque cuando se descubren no sabemos nada sobre su núcleo, y el comportamiento de éste es altamente aleatorio hasta que no pasa cerca del Sol.

2) Los divulgadores de la astronomía transmiten la información, con el entusiasmo que solemos tener por estas cosas. Algunos se referirán a dicha imprevisibilidad, otros directamente prefieren centrarse en lo espectacular (tiranía de los likes). No todos los divulgadores, ni aficionados, conocen datos básicos de la observación de los cometas, por ejemplo, piensan que las magnitudes estimadas del Minor Planet Center que aparecen en programas como Stellarium tienen la misma veracidad que la información astrométrica.

3) La información llega a los medios tradicionales de comunicación. Ahí empiezan los problemas, ya que los periodistas suelen creer que lo saben todo y suelen no saber nada de nada. Ahí aparecen generalmente los adjetivos “del siglo” (que no podemos atribuir hasta 2100), “a simple vista” (que no hay manera de saber que suceda), “más brillante que Venus” (pero solamente en las cámaras de Soho, sin saber que esa luminosidad no es puntual sino difusa), etc.

4) Se genera una gran expectativa, que se refuerza con los astrofotógrafos y sus imágenes espectaculares del cometa al lado de edificios, por ejemplo. Es natural pensar que así se ve, si así aparece en una foto… pero las fotos son producto de equipos espectaculares y programas súper avanzados, así como de la extraordinaria habilidad del fotógrafo. Por no hablar del rol que puede estar jugando la inteligencia artificial en el procesamiento de imágenes que quieren ser espectaculares y no de valor observacional (en pos de acentuar el brillo muchas veces se pierden detalles que el entendido sabe que están).

5) Esas expectativas, generadas por la prensa y apoyadas en imágenes espectacular, terminan (casi) inevitablemente con desilusión: el cometa a simple vista no se ve, o casi no se ve, más que una manchita. Es que los cielos han cambiado, los cometas espectaculares de hace no más de 50 años atrás no volverán sino cortamos un poco con la contaminación lumínico. El auténtico cometa del siglo, hasta ahora, el McNaught de 2007, tardará en repetirse y, probablemente, no lo haga si nuestros cielos se siguen deteriorando. No tiene sentido enojarnos con los cometas y hablar de “fiasco”, son nuestras luces parásitas, inútiles y malditas.

Este razonamiento se me ocurrió luego del C/2023 A3 Tsuchinshan-Atlas, que fue un cometa espectacular pero que en Argentina no se vio tan claramente a simple vista como en otros países, y que generó el apelativo de “fiasco”. Y pareció que la historia con C/2024 g3 Atlas iba a ser la misma, pero por suerte fue espectacular y se vio espectacular a simple vista. Pero, no olvidemos que los cometas son impredecibles y que los disfrutaremos en los años próximos con binoculares o telescopios.

jueves, 6 de febrero de 2025

LA LENTA DESINTEGRACIÓN DEL COMETA C/2024 G3 ATLAS


 

La Astronomical Picture of the Day del 2 de febrero es una súper interesante secuencia de imágenes tomadas todas desde Río Hurtado, Chile, por Lionel Majzik, del cometa del momento. El análisis es muy ilustrativo, la secuencia temporal va de izquierda a derecha, del 18 de enero al 23 de enero. En algún momento, entre el 18 y el 19 de enero el cometa se habría desintegrado, hecho que se puede presumir por el cambio radical en su apariencia entre estas dos imágenes. La condensación central de la coma parece “desaparecer”, según el texto que acompaña esta imagen, pero más bien parece “estirarse”, apareciendo como una línea más brillante que recorrería la coma y buena parte de la cola. Es un panorama extraño, al menos yo no había visto nada parecido anteriormente. Otra circunstancia extraña es que, si la desintegración se produjo entre el 18 y el 19 de enero, ¿cómo el cometa se puede seguir viendo con cierto brillo casi un mes después? A mi entender, es un proceso de desintegración muy interesante.

viernes, 31 de enero de 2025

EL COMETA C/2024 G3 ATLAS EN EL MES DE ENERO EN ASTRONOMICAL PICTURE OF THE DAY (APOD)

Sin dudas, este nuevo cometa Atlas es la gran estrella del 2025 que comienza, 5 de las 31 Astronimical Picture of the Day (APOD) de enero fueron para este cometa, que ha sido verdaderamente colosal.

20 de enero:


Esta imagen de la sonda SOHO muestra al cometa con un colorido provocado por el uso de varios filtros. La cola central blanca está compuesta de polvo, mientras que las colas roja, azul y verde de gases ionizados (de ahí la diferencia de colores).

21 de enero:


Imagen de Frederico Danin que muestra el cometa sobre Brasilia, el cometa no se ve muy espectacular, pero es impresionante el contraste con la ciudad:

24 de enero:


La imagen del cometa Atlas en el Observatorio Paranal de la Agencia Espacial Europea en Chile, junto a la cúpula de uno de sus telescopios, es no solamente espectacular sino también bastante emocionante, ¿No?

Crédito: Yuri Beletsky.

26 de enero:


Esta imagen de Martin Masek y Jakub Kurak, tomada también desde el Observatorio Paranal, es impresionante, ya que muestra al menos 6 colas del cometa Atlas.

28 de enero:


¡Menos mal que está desapareciendo! No parece, esta espectacular imagen se tomó desde Sierra de Mahoma, Departamento San José, República Oriental del Uruguay, por Mauricio Salazar.

martes, 28 de enero de 2025

UN COMETA VAMPIRO

 


Es fascinante la historia antropológica de los cometas y la inquietud que generan. La literatura ha reflejado frecuentemente este sentimiento, con numerosas referencias al sentimiento sublime, ominoso, que provocan.

Un ejemplo lo encontré en un escalofriante relato de vampiros que encontré en un libro fascinante, “Vampiria”, una recopilación de literatura sobre este tópico. En el relato, llamado “Dejad a los muertos en paz”, de autoría del alemán Ernst Raupach, se compara a la protagonista (una terrible vampira) con un cometa: “Tan soberana como ante su muerte, Brunilda impuso de nuevo su yugo de hierro a todos los que la rodeaban; y su señorío era ahora más cruel que nunca, pues el horror que lo animaba avasallaba toda contradicción y toda réplica. Su cólera ya no era un rugiente huracán cuya furiosa violencia presagiaba desatarse rápidamente, sino un cometa a punto de embestir contra la Luna en el cielo como un funesto cataclismo”.

El relato es de 1823, ya se sabía bastante sobre los cometas, pero… seguían siendo ominosos cuando aparecían.