Mostrando las entradas con la etiqueta Astronáutica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Astronáutica. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de agosto de 2026

AVANZA LA MISIÓN COMET INTERCEPTOR DE LA ESA



La misión de la Agencia Espacial Europea Comet Interceptor se propone ser la primera misión espacial en explorar un cometa de período largo a su entrada por primera vez en el Sistema Solar interior. Ya nos hemos referido en otras entradas a esta misión fundamental para todos los estudiosos y amantes de los cometas. Fue decidida en 2022, en colaboración con la agencia espacial japonesa JAXA y se prevé que será lanzada a fines de 2028.

 La misión tendrá como objetivo un cometa interestelar aún no descubierto y realizará un sobrevuelo a alta velocidad, lo que permitirá observaciones sin precedentes de un objeto prístino o “dinámicamente nuevo”, que conserva material sin procesar de las etapas iniciales del Sistema Solar. El objetivo es poder estudiar profundamente a los objetos interestelares, ya que pasa tan poco tiempo entre su descubrimiento y su salida del sistema solar (el caso extremo fue 1I/’Oumuamua), que los estudios y observaciones son limitados. Con esta sonda esperando en un punto de Lagrange (donde se compensan las atracciones gravitatorias de la Tierra y el Sol), como en un estacionamiento espacial, el descubrimiento de un nuevo objeto interestelar y su estudio serán casi simultáneos.

La arquitectura de la misión comprende una nave principal y dos sondas, que realizarán mediciones simultáneas en múltiples puntos durante el sobrevuelo del cometa. Este enfoque innovador permitirá generar un perfil tridimensional del entorno del cometa, proporcionando nuevos conocimientos sobre su interacción con el viento solar y sus propiedades físicas y químicas.

Adoptada en el Programa Científico de la ESA en junio de 2022, Comet Interceptor se está desarrollando en colaboración con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), que aporta una de las sondas y su carga útil asociada. El lanzamiento de la misión está previsto actualmente para finales de 2028 o comienzos de 2029. Tras el lanzamiento, la nave se dirigirá al punto de Lagrange Sol-Tierra L2, donde permanecerá en estado inactivo hasta que se identifique un cometa adecuado, momento en el que partirá hacia su objetivo.

Hace pocos días, se alcanzó un hito significativo en la misión científica Comet Interceptor de la ESA con la recepción de las primeras unidades de vuelo del instrumento Dust Field & Plasma (DFP-B2), un elemento clave de la carga útil científica de la misión.

Así lo anunció la web de la empresa contratista española Sener:

“El instrumento DFP-B2, liderado por el instituto polaco CBK, con contribuciones de varias instituciones científicas de toda Europa, es uno de los sistemas científicos principales de la misión. Diseñado para operar tanto en la nave principal como en la sonda B2, permitirá realizar experimentos multidisciplinares y multipunto a distintas distancias del núcleo del cometa, contribuyendo a una caracterización completa del polvo, el plasma y los campos que lo rodean.

La entrega satisfactoria de las unidades de vuelo del DFP-B2 representa un gran avance para el proyecto, confirmando la madurez del instrumento y su preparación para su integración en la misión.

Sener desempeña un papel central en Comet Interceptor como contratista principal para el diseño y la fabricación de una de las sondas, que será liberada desde la nave principal liderada por OHB Italia, contratista principal de la misión. En este rol, Sener lidera un consorcio industrial internacional compuesto por más de ocho empresas de seis países, entre las que se encuentran OHB Italia, SAFT (Francia), MSC (Canadá), LENS (Países Bajos), Euro-Composites (Luxemburgo) y FHP (Portugal), entre otras.

La sonda de Sener, de aproximadamente medio metro de diámetro, algo menos de un metro de altura y con una masa de alrededor de 40 kg, será desplegada hacia el núcleo del cometa y realizará observaciones científicas a corta distancia, mientras que la nave principal se mantendrá a una distancia más segura. La misión plantea importantes retos tecnológicos, especialmente la necesidad de operar y sobrevivir en un entorno particulado hostil bajo severas limitaciones de masa y potencia.

Además de la propia sonda, Sener está suministrando otros elementos clave de la misión, incluyendo las antenas de comunicación de la nave que permiten el mando desde la Tierra y la transmisión de datos científicos, así como el mecanismo de separación entre la nave y la sonda, desarrollado por Sener en Polonia. Sener también contribuye a varios instrumentos científicos en ambas sondas y en la nave principal, en colaboración con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Con la entrega del primer instrumento de vuelo, Sener y sus socios continúan avanzando hacia una misión que promete abrir una nueva ventana al origen del Sistema Solar”.

 

miércoles, 8 de julio de 2026

EL COMETAR INTERESTELAR ATLAS POR LAS SONDAS EXOMARS, JUICE Y TESS

 El cometa 3I/Atlas fue sin dudas el cometa más importante del año pasado. De hecho, le hemos dedicado numerosas entradas en 2025 y 2026. Fue un año increíble, y creo que me faltó compartir estas estupendas imágenes de las diversas sondas espaciales que trataron de observarlo en un esfuerzo mancomunado.

Así lo retrató en los cielos marcianos la ExoMars Trace Gas Orbiter (de la Agencia Espacial Europea):



Observaciones del cometa 3I/ATLAS realizadas por la cámara JANUS de la sonda JUICE (también de la Agencia Espacial Europea) el 5 de noviembre de 2025, cuando el cometa se encontraba a 64 millones de kilómetros de la nave espacial. La longitud de la cola que se extiende alejándose del Sol parece ser de unos 6 millones de kilómetros:



Por último, la sonda TESS nos regaló estas imágenes logradas en enero 2026:



miércoles, 1 de julio de 2026

EL SOBREVUELO DEL COMETA HALLEY POR LA SONDA GIOTTO EN PRIMER PLANO

 


Este video, realizado con imágenes de la sonda Giotto, es un documento único de cómo asistimos al primer plano cercano de un cometa de la historia. Sublime y un poco inquietante, ¿no les parece?

Descripción del video en castellano:

El 13 de marzo de 1986, la sonda Giotto de la ESA sobrevoló el cometa Halley a menos de 600 km de distancia, obteniendo las primeras imágenes de cerca de un cometa. Reveló la primera evidencia de material orgánico en un cometa y, aún hoy, gran parte de lo que sabemos sobre los cometas proviene de esta misión pionera.

Lanzada el 2 de julio de 1985 por el cohete Ariane 1, Giotto fue la primera misión de la ESA al espacio profundo, parte de un ambicioso esfuerzo internacional para resolver los misterios que rodean al cometa Halley. También fue la primera misión al espacio profundo en cambiar de órbita regresando a la Tierra desde una trayectoria interplanetaria para aprovechar la gravedad.

Tras un viaje de ocho meses, Giotto llegó a su destino y reveló el tamaño y la forma del núcleo de Halley, descubrió que su superficie es muy oscura (el objeto más negro del Sistema Solar) y que emitía chorros de gas y polvo.

La cámara de Giotto registró numerosas imágenes que brindaron a los científicos una oportunidad única —el cometa no regresará al sistema solar interior hasta 2061— para estudiar Halley en profundidad. Fue particularmente importante determinar su composición mediante las lecturas realizadas por Giotto al atravesar la cola de Halley.

Tras completar su misión sobre Halley, Giotto entró en hibernación antes de ser reactivada en el verano de 1990, y volvió a hibernar hasta principios de 1992.

Aunque algunos de sus instrumentos resultaron dañados durante el encuentro con Halley, la nave espacial sobrevivió al impacto del polvo cometario y pudo realizar un segundo sobrevuelo, esta vez del cometa 26P/Grigg-Skjellerup, en julio de 1992.

Este vídeo es una nueva recopilación de las imágenes históricas de Giotto, obtenidas por la Cámara Multicolor de Halley (HMC). Muestra el cometa visto por la sonda durante su aproximación desde aproximadamente 900.000 km, hasta situarse a tan solo 596 km.

Las imágenes fueron procesadas por el equipo HMC, bajo la dirección de Uwe Keller, del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar (MPS/Lindau), donde este vídeo se produjo en 2011 junto con B. Grieger, del equipo Rosetta de la ESA/ESAC, para conmemorar el 25.º aniversario del sobrevuelo del cometa Giotto.

Crédito: Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar

martes, 14 de abril de 2026

LA DESINTEGRACIÓN DEL C/2026 A1 MAPS EN IMÁGENES DEL SATÉLITE SOHO


 

C/2026 A1 MAPS fue el primer cometa descubierto en el año y había esperanzas de que fuera un cometa espectacular por su órbita rasante al Sol. Pero, como buena parte de los cometas que pasan tan cerca de nuestra estrella, pereció en su acercamiento. Una vez más, la cámara del coronógrafo  del satélite de observación solar SOHO captó el momento en que el cometa se desintegraba detrás del Sol y emergía como una nube de escombros que rápidamente se disipa.

viernes, 12 de diciembre de 2025

El plan de Europa para interceptar al próximo visitante interestelar como 3I/Atlas

 La misión 'Comet Interceptor' de la ESA tiene como objetivo viajar hasta uno de los futuros objetos interestelares que crucen el sistema solar. Un estudio reciente analiza las dificultades de la misión

 


Ilustración de un objeto interestelar atravesando el sistema solar. (NRAO/AUI/NSF, S. Dagnello)

Por Andy Tomaswick

Ha habido mucha especulación en los últimos meses sobre la naturaleza del objeto interestelar 3I/ATLAS, gran parte de la cual probablemente se deba a la baja calidad de los datos que obtenemos al observarlo desde la Tierra o desde Marte. En cualquier caso, está mucho más lejos de lo que sería ideal para su análisis. Sin embargo, esto puede cambiar en poco tiempo. La Agencia Espacial Europea (ESA) está planeando una misión para acercarse al próximo objeto interestelar o un cometa que esté de camino hacia el sistema solar interior.

 Dadas las limitaciones de la misión, cualquier objeto objetivo potencial tendría que cumplir una serie de condiciones. Un nuevo artículo todavía pendiente de publicación, del profesor Colin Snodgrass de la Universidad de Edimburgo y sus colegas, analiza cuáles son esas condiciones y evalúa la probabilidad de que encontremos un buen candidato en un plazo razonable desde el lanzamiento de la misión.

 Comet Interceptor (CI) es una misión de clase F de la ESA, lo que significa que está diseñada para desarrollarse y lanzarse rápidamente. Después permanecerá en una órbita de espera en el punto de Lagrange L2 Tierra-Sol hasta que aparezca un objetivo adecuado: un Dynamically New Comet (DNC), un tipo de cometa como el 3I/Atlas que estaría entrando en el sistema solar interior por primera vez.

 Si la misión tiene éxito, también podría observar un objeto interestelar mientras atraviesa nuestro sistema solar en su viaje de ida, aunque la probabilidad de que eso ocurra a una distancia razonable en el momento preciso en que CI esté esperando es asombrosamente baja.

 Sin embargo, los DNC son más comunes. El artículo señala 132 de ellos desde 1898 hasta 2023, aunque tienen sus propias peculiaridades con las que lidiar. Muchos son extremadamente tenues y solo se descubren unos meses o años antes de su llegada al sistema solar. Aquí es donde entra en juego otra nueva misión: se espera que el Legacy Survey of Space and Time (LSST) del Observatorio Vera C. Rubin encuentre muchos más DNC de los que jamás se hayan visto antes y, con suerte, proporcione suficiente tiempo para que el equipo de la misión CI pueda analizar un objetivo potencial y determinar su idoneidad.



Representación gráfica de la ESA de la misión Comet Interceptor. (ESA)

Pero incluso si LSST encuentra un candidato razonable, no hay garantía de que un cometa se ilumine hasta un punto que resultara interesante a medida que se acerca al Sol. Tampoco hay garantía de que no se desintegre simplemente antes de que CI se acerque lo suficiente para inspeccionarlo. Dado que la misión solo puede elegir un objetivo potencial, estas incógnitas añaden un elemento de azar lo suficientemente grande como para pensárselo dos veces.

 

Por ello es mejor buscar mediante la teoría de juegos los posibles escenarios para tener una mejor idea de qué esperar al seleccionar un objetivo real. Ese análisis comenzó con algunas restricciones básicas de la misión. Había un delta-v limitado, la energía necesaria para alcanzar el cometa, dadas las limitaciones de la nave espacial que transporta el combustible necesario hasta el punto L2. Los autores lo calcularon en 1,5 km/s, no particularmente rápido según los estándares de las misiones interplanetarias.

CI tendría que interceptar el cometa en algún lugar entre 0,9 y 1,2 ua —aproximadamente en la trayectoria orbital de la Tierra— y, lo que es importante, debe cruzar el plano de la eclíptica donde realmente está la Tierra para estar dentro del alcance. La nave espacial también debe mantener el Sol en un ángulo entre 45° y 135° para garantizar que sus paneles solares funcionen. Y, quizás lo más importante, el sobrevuelo del cometa no puede producirse a más de 70 km/s, ya que el daño resultante del polvo podría destruir las sondas más pequeñas que CI liberaría para estudiar la coma del cometa. Junto con eso, existe un punto óptimo de desgasificación, donde el cometa objetivo debe producir suficiente gas para ser interesante, pero no tanto como para destruir la sonda. El cometa Halley parece ser un límite superior razonable de la desgasificación requerida, según el artículo.

 Los autores abordaron su análisis de cometas históricos desde dos ángulos diferentes. Primero examinaron los ejemplos más interesantes científicamente. Las restricciones para este enfoque incluyeron observar solo cometas que se dirigían hacia el sistema solar en lugar de salir de él, y tener un brillo de magnitud 10, que los autores utilizaron como indicador de actividad. Tras seleccionar con estos criterios, les quedaron nueve candidatos potenciales. Pero tras una inspección más detallada, ninguno era realmente alcanzable dadas las restricciones de ingeniería de la misión. La mayoría estaban demasiado lejos de cruzar la trayectoria de la Tierra o requerían demasiado delta-v para alcanzarlos.

Así que probaron otro mecanismo de selección: filtrar primero por viabilidad. Lo que en la práctica significaba que seleccionaron aquellos que pudieran alcanzarse dentro del presupuesto de delta-v de 1,5 de la misión, manteniendo los requisitos de actividad. Esto lo redujo a tres cometas, todos los cuales fueron encontrados en los últimos 25 años. El más interesante fue C/2001 Q4 (NEAT), que se encontró en 2001, unos 2,5 años antes de que alcanzara su perihelio. Tenía buenos niveles de actividad y podía alcanzarse dentro del presupuesto de delta-v de 1,5 km/s. El único problema era una velocidad de sobrevuelo relativamente alta de 57 km/s, lo que significa que las sondas que CI liberaría para estudiar la coma podrían dañarse, y que habría un tiempo limitado con el cometa para recopilar datos valiosos.

 La probabilidad de encontrar un candidato ideal en la ventana de 2-3 años de la misión CI no es muy alta. Por lo tanto, los operadores de la misión probablemente tendrán que encontrar uno que sea suficientemente bueno y recopilar los datos que puedan sobre él. Esta es una limitación inherente de este tipo de misiones en las que el objetivo final no se conoce hasta después de que la misión haya sido diseñada y lanzada. Pero, con algo de suerte, CI podrá encontrar un buen candidato, muy probablemente con la ayuda de LSST, cuando se lance en 2029. Quizás, si tiene muchísima suerte, incluso encuentre un visitante interestelar con el que encontrarse; si eso sucede, apostaría por nombrar a ese objeto interestelar en particular Rama.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2025-12-08/investigacion-objeto-interestelar-3i-atlas-esa_4261245/

jueves, 16 de octubre de 2025

Estas son las verdaderas imágenes del cometa 3I/ATLAS desde Marte Por Josep Rodríguez

 Fuente:

https://expansion.mx/ciencia-y-salud/2025/10/09/verdaderas-imagenes-cometa-3i-atlas-trayectoria-en-vivo 

Las misiones de la ESA lograron capturar nuevas observaciones del cometa 3I/ATLAS, mientras crecen las dudas sobre la autenticidad de las imágenes que circulan en redes.


El cometa 3I/ATLAS es el tercer cometa interestelar observado por la comunidad científica, después de 1I/ʻOumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Estos objetos provienen de fuera del sistema solar y contienen materiales formados en otros entornos estelares. (NASA/JPL)

El cometa 3I/ATLAS ha despertado interés global tras conocerse que el cierre de gobierno en Estados Unidos interrumpió parte del seguimiento que la NASA realizaba de este fenómeno interestelar. La atención se trasladó a las redes sociales, donde comenzaron a circular videos que aseguran mostrar las imágenes más recientes del cometa. En las publicaciones aparecen objetos alargados y supuestas naves, aunque ninguna cuenta con evidencia que confirme su autenticidad.

Ante la falta de información verificable, la Agencia Espacial Europea (ESA) difundió imágenes oficiales tomadas desde Marte por sus misiones ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) y Mars Express.

Observaciones desde Marte


(ExoMars TGO images comet 3I/ATLAS)

Desde el orbitador ExoMars se utilizó la cámara CaSSIS (Colour and Stereo Surface Imaging System) para obtener una secuencia en la que el cometa aparece como un punto blanco difuso que desciende en el centro de la imagen. Ese punto corresponde al núcleo y a la coma, una nube de gas y polvo que se forma cuando el calor solar libera material del cometa.

A causa de la distancia, el núcleo no pudo distinguirse, aunque se registró la actividad de la coma, que mide varios miles de kilómetros. Su brillo se reduce con rapidez conforme se aleja del centro, lo que dificulta determinar su tamaño total.

(ExoMars TGO image of comet 3I/ATLAS)

El equipo no detectó la cola del cometa, pues su luminosidad es mucho menor que la de la coma. Nick Thomas, investigador principal de CaSSIS, explicó que esta observación “fue especialmente desafiante porque el cometa es entre 10,000 y 100,000 veces más tenue que los objetivos habituales”.

Resultados iniciales del análisis

Respecto a las imágenes de Mars Express, aún no muestran el cometa de forma visible. Su cámara solo permite exposiciones de medio segundo, frente a los cinco segundos utilizados por ExoMars. Los científicos planean combinar varias tomas para aumentar la sensibilidad y confirmar la detección del objeto.

También se realizaron mediciones espectrales con los instrumentos NOMAD, OMEGA y SPICAM, para analizar la luz reflejada y determinar la composición del cometa. Aún no se ha confirmado si la intensidad fue suficiente para obtener resultados concluyentes.

De acuerdo con Colin Wilson, científico de las misiones marcianas de la ESA, estas observaciones muestran la capacidad de las sondas para responder a fenómenos no previstos en su agenda científica.



(ATLAS/University of Hawaii/NASA)

El cometa 3I/ATLAS es el tercer cometa interestelar observado por la comunidad científica, después de 1I/ʻOumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Estos objetos provienen de fuera del sistema solar y contienen materiales formados en otros entornos estelares.

Detectado el 1 de julio de 2025 mediante el telescopio ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) en Río Hurtado, Chile, el cometa podría ser el más antiguo registrado, con una edad de hasta tres mil millones de años más que el sistema solar, que tiene 4.6 mil millones de años.



(ESA’s Mars and Jupiter missions observe comet 3I/ATLAS)

El seguimiento continuará con la misión Juice (Jupiter Icy Moons Explorer), que observará el cometa después de su paso más cercano al Sol. Los resultados se esperan para febrero de 2026.

Asimismo, la ESA prepara la misión Comet Interceptor, prevista para 2029. Permanecerá en órbita a la espera de interceptar un cometa de la nube de Oort o un nuevo objeto interestelar como 3I/ATLAS, lo que permitirá obtener información directa sobre su estructura y comportamiento.

jueves, 9 de octubre de 2025

ExoMars y Mars Express de la ESA observan el cometa 3I/ATLAS

 

Entre el 1 y el 7 de octubre, el Trace Gas Orbiter (TGO) de ExoMars y la sonda Mars Express de la ESA observaron el cometa interestelar 3I/ATLAS, a su paso cerca de Marte.

Las dos sondas orbitales marcianas obtuvieron la visión más cercana del cometa de todas las sondas de la ESA. Durante su aproximación más cercana al Planeta Rojo el 3 de octubre, el intruso interestelar se encontraba a 30 millones de kilómetros de ellas.

Cada sonda utilizó su cámara específica para observar el paso del cometa. Ambas cámaras están diseñadas para fotografiar la brillante superficie de Marte a tan solo unos cientos o miles de kilómetros de profundidad. Los científicos no estaban seguros de qué esperar de las observaciones de un objetivo relativamente tenue a tan larga distancia.

ExoMars TGO capturó la serie de imágenes que se muestra en el GIF a continuación con su Sistema de Imágenes de Superficie en Color y Estéreo (CaSSIS). El cometa 3I/ATLAS es el punto blanco ligeramente difuso que desciende cerca del centro de la imagen. Este punto representa el centro del cometa, compuesto por su núcleo rocoso y helado y la coma que lo rodea.

 


Imágenes del cometa 3I/ATLAS tomadas por el TGO de ExoMars

CaSSIS no pudo distinguir el núcleo de la coma, ya que 3I/ATLAS se encontraba demasiado lejos. Obtener imágenes de este núcleo de un kilómetro de ancho habría sido tan imposible como ver un teléfono móvil en la Luna desde la Tierra.

Pero la coma, de unos miles de kilómetros de diámetro, es claramente visible. La coma se crea a medida que 3I/ATLAS se acerca al Sol. El calor y la radiación del Sol dan vida al cometa, provocando la liberación de gas y polvo, que se acumulan formando un halo que rodea el núcleo.

CaSSIS no pudo medir el tamaño completo de la coma porque el brillo del polvo disminuye rápidamente con la distancia al núcleo. Esto significa que la coma se difumina entre el ruido de la imagen. Normalmente, el material de la coma es arrastrado por una larga cola, que puede alcanzar millones de kilómetros de longitud a medida que el cometa se acerca al Sol. La cola es mucho más tenue que la coma. No podemos ver la cola en las imágenes de CaSSIS, pero podría hacerse más visible en futuras observaciones a medida que el cometa continúa calentándose y liberando más hielo.

Nick Thomas, investigador principal de la cámara CaSSIS, explica: «Esta fue una observación muy difícil para el instrumento. El cometa es entre 10 000 y 100 000 veces más rápido que nuestro objetivo habitual».

 
Imagen del cometa 3I/ATLAS tomada por ExoMars TGO

El trabajo continúa

3I/ATLAS aún no se ha revelado en las imágenes de Mars Express, en parte porque estas se tomaron con un tiempo de exposición de tan solo 0,5 segundos (el límite máximo para Mars Express), en comparación con los cinco segundos de ExoMars TGO. Los científicos continuarán analizando los datos de ambos orbitadores, incluyendo la combinación de varias imágenes de Mars Express para ver si pueden detectar el tenue cometa.

También intentaron medir el espectro de luz del cometa 3I/ATLAS utilizando los espectrómetros OMEGA y SPICAM de Mars Express y el espectrómetro NOMAD de ExoMars TGO. En este momento, no se sabe con certeza si la coma y la cola fueron lo suficientemente brillantes como para realizar una caracterización espectral.

Los científicos seguirán analizando los datos durante las próximas semanas y meses para intentar comprender mejor la composición de 3I/ATLAS y su comportamiento a medida que se acerca al Sol.

Colin Wilson, científico del proyecto Mars Express y ExoMars en la ESA, afirma: «Aunque nuestros orbitadores marcianos siguen realizando contribuciones impresionantes a la ciencia marciana, siempre es especialmente emocionante ver cómo responden a situaciones inesperadas como esta. Espero con interés ver qué revelan los datos tras un análisis más profundo». Un visitante poco común

Originario de fuera de nuestro Sistema Solar, el cometa 3I/ATLAS es apenas el tercer cometa interestelar jamás observado, después de 1I/ʻOumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019.

Estos cometas son absolutamente extraños. Todos los planetas, lunas, asteroides, cometas y formas de vida de nuestro Sistema Solar comparten un origen común. Pero los cometas interestelares son auténticos forasteros, que aportan pistas sobre la formación de mundos mucho más allá del nuestro.

El cometa 3I/ATLAS fue detectado por primera vez el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS (Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides) en Río Hurtado, Chile. Desde entonces, los astrónomos han utilizado telescopios terrestres y espaciales para monitorizar su progreso y descubrir más sobre él.

 Basándose en su trayectoria, los astrónomos sospechan que 3I/ATLAS podría ser el cometa más antiguo jamás observado. Podría ser tres mil millones de años más antiguo que el Sistema Solar, que ya tiene 4.600 millones de años.

¿Qué sigue?

El mes que viene, observaremos el cometa con nuestro Jupiter Icy Moons Explorer (Juice). Aunque Juice estará más lejos de 3I/ATLAS que nuestros orbitadores marcianos la semana pasada, verá el cometa justo después de su aproximación más cercana al Sol, lo que significa que estará en un estado más activo. No esperamos recibir datos de las observaciones de Juice hasta febrero de 2026. Descubra por qué en nuestras preguntas frecuentes.

Los exploradores helados como 3I/ATLAS ofrecen una conexión tangible y poco común con la galaxia. Visitar uno conectaría a la humanidad con el Universo a una escala mucho mayor. Para ello, la ESA se está preparando.

La misión Comet Interceptor.

El Comet Interceptor se lanzará en 2029 a una órbita de estacionamiento, desde donde esperará un objetivo adecuado: un cometa prístino de la distante Nube de Oort que rodea nuestro Sistema Solar, o, algo improbable pero muy atractivo, un objeto interestelar como 3I/ATLAS.

 

Michael Kueppers, científico del proyecto Comet Interceptor, amplía: «Cuando se seleccionó Comet Interceptor en 2019, solo conocíamos un objeto interestelar: 1I/ʻOumuamua, descubierto en 2017. Desde entonces, se han descubierto dos objetos más de este tipo, que muestran una gran diversidad en su apariencia. Visitar uno de ellos podría suponer un gran avance en la comprensión de su naturaleza».

 Si bien sigue siendo improbable que descubramos un objeto interestelar al que pueda acceder Comet Interceptor, como primera demostración de una misión de respuesta rápida que espera en el espacio a su objetivo, servirá como guía para posibles misiones futuras que intercepten a estos misteriosos visitantes.


Traducción de:

https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/ESA_s_ExoMars_and_Mars_Express_observe_comet_3I_ATLAS 

domingo, 14 de septiembre de 2025

UN NUEVO DISEÑO DE SONDA ESPACIAL PARA SOBREVUELO FRONTAL DE COMETAS INTERESTELARES

 


Un nuevo concepto de sonda espacial sería capaz de sobrevolar un cometa interestelar para obtener información relevante sobre las propiedades de los cuerpos con origen fuera de nuestro sistema solar.

El proyecto del SwRI (Southwest Research Institute) desarrolló el diseño de la misión, los objetivos científicos, la carga útil y los requisitos clave basándose en detecciones previas de objetos interestelares. Gracias al reciente descubrimiento de 3I/ATLAS, el equipo validó el concepto de la misión y determinó que 3I/ATLAS podría haber sido interceptado y observado por la sonda espacial propuesta.

En 2017, el objeto designado como 1I/'Oumuamua se convirtió en el primer cometa interestelar detectado en el sistema solar. Su nomenclatura para la identificación y el nombre comienza con el número 1, por ser el primer objeto de este tipo en ser descubierto, seguido de una "I" de interestelar y "'Oumuamua", que es el nombre del objeto, una palabra hawaiana que significa "un mensajero de lejos que llega primero". Su descubrimiento fue seguido rápidamente por el descubrimiento del segundo cometa interestelar, ISC 2I/Borisov, en 2019, y ahora este año, ISC 3I/ATLAS, que acaparó titulares a nivel mundial al convertirse en el tercer objeto interestelar reconocido oficialmente en cruzar nuestro sistema solar.

A medida que nuevas instalaciones astronómicas, como el Observatorio Vera Rubin, desarrollan nuevos estudios y amplían sus capacidades, los astrónomos esperan descubrir muchos más objetos interestelares durante la próxima década.

"Estos nuevos tipos de objetos ofrecen a la humanidad la primera oportunidad viable de explorar de cerca los cuerpos formados en otros sistemas estelares", declaró en un comunicado el Dr. Alan Stern, vicepresidente asociado del SwRI y científico planetario que dirigió el proyecto de estudio. "Un sobrevuelo de un ISC (Interstellar Comet) podría proporcionar información sin precedentes sobre la composición, la estructura y las propiedades de estos objetos, y ampliaría significativamente nuestra comprensión de los procesos de formación de cuerpos sólidos en otros sistemas estelares", agregó.

Los científicos estiman que numerosos objetos interestelares de origen extrasolar pasan por la órbita de la Tierra cada año, y que hasta 10.000 pasan por la órbita de Neptuno en un año determinado. El estudio de investigación interno, liderado por SwRI, abordó los singulares desafíos de diseño y definió los costos y las necesidades de carga útil asociados con una misión ISC.

SOBREVUELO FRONTAL

El concepto de la misión podría proponerse posteriormente a la NASA. Las trayectorias hiperbólicas y las altas velocidades de estos objetos impiden orbitarlos con la tecnología actual, pero el estudio de SwRI demostró que el reconocimiento mediante sobrevuelo es factible y asequible.

"La trayectoria de 3I/ATLAS se encuentra dentro del rango de interceptación de la misión que diseñamos, y las observaciones científicas realizadas durante dicho sobrevuelo serían pioneras", declaró Matthew Freeman, director del proyecto del estudio, de SwRI. "La misión propuesta sería un sobrevuelo frontal de alta velocidad que recopilaría una gran cantidad de datos valiosos y también podría servir de modelo para futuras misiones a otros ISC".

Los científicos del SwRI y sus colaboradores externos en el estudio establecieron los principales y exhaustivos objetivos científicos de una misión a un ISC. Determinar las propiedades físicas del cuerpo ofrecería información sobre su formación y evolución. Examinar la composición del ISC podría ayudar a explicar sus orígenes e interpretar cómo las fuerzas evolutivas han afectado al cometa desde su formación. Otro objetivo es investigar a fondo la naturaleza de la coma del objeto, la atmósfera que emana de su cuerpo central.

Para desarrollar las opciones de trayectoria de la misión, el SwRI desarrolló un software que generó una población sintética representativa de ISC y calculó una trayectoria de energía mínima desde la Tierra hasta la trayectoria de cada cometa. Los cálculos del software demostraron que una trayectoria de encuentro de baja energía es posible y, en muchos casos, requeriría menos recursos de lanzamiento y de cambio de velocidad en vuelo que muchas otras misiones al sistema solar.

El Dr. Mark Tapley, experto en mecánica orbital del SwRI, utilizó este software para calcular la trayectoria que la nave espacial propuesta podría haber seguido desde la Tierra para interceptar a 3I/ATLAS. Descubrió que la misión diseñada por el estudio de SwRI podría haber alcanzado 3I/ATLAS.

"Lo más alentador de la aparición de 3I/ATLAS es que refuerza aún más la idea que presentamos en nuestro estudio sobre una misión ISC", afirmó Tapley. "Demostramos que no se necesita nada más complejo que las tecnologías y el rendimiento de lanzamiento de las misiones que la NASA ya ha realizado para encontrar estos cometas interestelares".


viernes, 5 de septiembre de 2025

La nueva misión SPHEREx de la NASA observa un cometa interestelar

NASA/SPHEREx

El telescopio SPHEREx (Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization and Ices Explorer) de la NASA observó el cometa interestelar 3I/ATLAS del 7 al 15 de agosto. El equipo de SPHEREx ha estado analizando la información obtenida de estos datos, y una nota de investigación está disponible en línea. SPHEREx, de la agencia, es uno de los telescopios espaciales de la NASA que observa este cometa y, en conjunto, proporciona más información sobre su tamaño, propiedades físicas y composición química. Por ejemplo, los telescopios espaciales Webb y Hubble de la NASA también lo observaron recientemente. Si bien el cometa no representa una amenaza para la Tierra, los telescopios espaciales de la NASA apoyan la misión continua de la agencia para encontrar, rastrear y comprender mejor los objetos del sistema solar.

Traducción de:

https://science.nasa.gov/blogs/3iatlas/2025/08/25/nasas-new-spherex-mission-observes-interstellar-comet/#:~:text=NASA's%20SPHEREx%20(Spectro%2DPhotometer%20for,research%20note%20is%20available%20online

martes, 12 de agosto de 2025

VIGILANCIA DE LA TIERRA POR “COMETAS OSCUROS”

 

Por Avi Loeb

 



Dos poblaciones de "cometas oscuros" recién descubiertas cerca de la órbita terrestre, en azul. (Crédito de la imagen: Seligman et al., 2024)

Un pequeño salto que se aleja de la atracción gravitatoria de un objeto rocoso alcanza una altura sobre la superficie inversamente proporcional al radio global del objeto.

El radio promedio de la Tierra es de 6371 kilómetros. Un salto ascendente de veinte centímetros desde la superficie terrestre requiere una velocidad inicial de 2 metros por segundo, fácilmente alcanzada por los músculos de las piernas de un ser humano. El mismo salto llevaría a un astronauta a una altura de 250 metros sobre la superficie de un objeto como el impactador de Chicxulub, de 5 kilómetros de radio, que exterminó a todos los dinosaurios no aviares de la Tierra hace 66 millones de años. Ese salto permitiría al astronauta escapar de la atracción gravitatoria de cualquier objeto sólido con un radio inferior a 1,5 kilómetros, un orden de magnitud superior al tamaño del objeto interestelar anómalo `Oumuamua. Un astronauta que viaja en objetos de tamaño inferior a un kilómetro puede despegar utilizando los músculos de las piernas sin necesidad de propulsión por cohete. No se necesita una nave espacial en una roca de escala kilométrica.

Hay alrededor de diez millones de asteroides con un radio del orden de un kilómetro en el cinturón principal de asteroides. Las grandes ciudades albergan a decenas de miles de personas por kilómetro cuadrado. Si cada asteroide de escala kilométrica albergara un porcentaje de esa densidad de población, toda la humanidad podría haber estado alojada en el cinturón de asteroides. Esto corresponde a que cada persona viva en una propiedad de 10½ pies cuadrados, mucho más grande que la que posee la mayoría de las personas en la Tierra. La población de asteroides de radio kilométrico asciende a diez millonésimas de la masa de la Tierra, pero su superficie acumulada es similar a la superficie terrestre porque los objetos más pequeños tienen una mayor relación superficie-volumen.

En los próximos miles de millones de años, cuando el Sol aumente su brillo según su predecible evolución, los humanos podrían optar por residir en asteroides del cinturón principal, que está más lejos del Sol, como los asientos del carrusel en un parque de atracciones, a las distancias óptimas de la fuente de calor central. Para que el viaje sea placentero, cada asteroide podría estar equipado con cinturones de seguridad, parasoles para proteger a los pasajeros del viento solar y la luz ultravioleta, y fuentes de agua que conviertan los depósitos de hielo de la superficie del asteroide en agua potable. El viaje podría ser aún más placentero en cabinas subterráneas presurizadas con una composición, temperatura y densidad del aire similares a la atmósfera terrestre. Por una remuneración adecuada, el hábitat podría ofrecer espacios lujosos con instalaciones de comida, cocina y baño. Equipos de construcción de robots con inteligencia artificial prepararán los espacios antes de que estén listos para el uso humano.

Los objetos cercanos a la Tierra podrían estar equipados con telescopios que permitan obtener hermosas vistas de la Tierra durante los breves periodos de paso cerca del hogar tradicional de la humanidad.

Además de esta visión futurista de los bienes raíces, cabe imaginar que extraterrestres avanzados podrían ya haber procesado objetos cercanos a la Tierra para su servicio. Al igual que el globo espía chino que monitoreó Norteamérica a principios de 2023, una civilización extraterrestre podría desear monitorizar la Tierra desde puestos de vigilancia flotantes en el Sistema Solar. En lugar de usar drones habituales sobre un estado como Nueva Jersey, que ofrece paisajes monótonos, podrían haber instalado equipos de vigilancia más sofisticados en objetos cercanos a la Tierra (NEOs) que los astrónomos confundirían con rocas naturales. Equipar algunos de estos puestos con propulsión y capacidades de corrección de rumbo mínimas haría que los astrónomos clasificaran estos objetos como "cometas oscuros" basándose en su aceleración no gravitacional sin cola cometaria.

El mes pasado, los astrónomos informaron del descubrimiento de una población de objetos cercanos a la Tierra que parecen "cometas oscuros", mostrando aceleración no gravitacional y sin signos de evaporación cometaria. Se dividen en dos clases distintas: una población mayor de objetos externos en órbitas excéntricas alrededor del Sol, y una población menor de objetos internos en órbitas casi circulares. ¿Podría alguno de estos "cometas oscuros" ser de origen artificial? Los datos futuros del telescopio Webb o del Observatorio Rubin podrían revelar su naturaleza. Los recién descubiertos "cometas oscuros" cercanos a la Tierra tienen radios que varían de decenas de metros a cinco kilómetros, lo que les permite servir como naves nodriza con fácil liberación de pequeñas sondas debido a su débil gravedad. La liberación de pequeñas sondas puede programarse en el punto adecuado de sus trayectorias para entregarlas a la Tierra. Si los dispositivos liberados están equipados con un sistema de propulsión, pueden evitar la formación de una bola de fuego al atravesar la atmósfera terrestre. De lo contrario, serían catalogados como meteoritos comunes y cualquier residuo tecnológico que sobreviviera a su impacto sería interpretado como basura espacial creada por el hombre por la mayoría de los cazadores de meteoritos.

A medida que los robots comiencen a explorar objetos en el cinturón de asteroides, podrían descubrir que  algunos de ellos son sitios arqueológicos, en caso de que fueran utilizados por civilizaciones extraterrestres durante miles de millones de años antes de la llegada de los humanos a la Tierra. Cualquier sistema de vigilancia que haya monitoreado la Tierra durante el primer 99,9 % de su historia no encontró rastros de humanos. Se podría argumentar que incluso si los extraterrestres monitorearan la Tierra ahora, se habrían decepcionado por el nivel de inteligencia que encuentren. Sin embargo, si alguna vez decidimos invertir más fondos en la exploración de "cometas oscuros" u objetos interestelares anómalos como 'Oumuamua que en presupuestos militares en la superficie de la roca en la que nacimos, podríamos descubrir una pantalla digital que diga: "Bienvenido al club de las civilizaciones inteligentes".

Traducción de:

https://avi-loeb.medium.com/surveillance-of-earth-by-dark-comets-06b5c35d4b6c

jueves, 12 de junio de 2025

EL PRIMER COMETA INTERESTELAR POR EL TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE

 


El Hubble tomó esta imagen el 12 de octubre de 2019, cuando el cometa 2I/Borisov se encontraba a unos 418 millones de kilómetros de la Tierra. La imagen muestra polvo concentrado alrededor del núcleo, pero este era demasiado pequeño para ser visto por el Hubble.

NASA, ESA y D. Jewitt (UCLA)

Fuente:

https://science.nasa.gov/solar-system/comets/2i-borisov/

La imagen y el texto que sigue pertenecen a la web de la NASA y se refieren al primer cometa interestelar confirmado. Hay otros cometas que se sospechan de origen interestelar (es decir, fuera de nuestro sistema solar) y otros que se sospechan que por cambios en su órbita han salido hacia otros sistemas solares. La denominación “2I” refiere a que es el segundo de la clase de objetos interestelares, el primero es ‘Oumuamua”, pero de éste no sabemos con certeza su naturaleza (a mi juicio el tema más fascinante de la astronomía contemporánea).

A fondo

El cometa 2I/Borisov es el primer cometa interestelar confirmado. Fue descubierto por el astrónomo aficionado de Crimea, Gennady Borisov, el 30 de agosto de 2019 y rápidamente se convirtió en un fenómeno global. Tras una semana de observaciones por parte de astrónomos aficionados y profesionales de todo el mundo, los científicos determinaron la trayectoria del fugaz visitante y confirmaron que provenía de fuera de nuestro sistema solar.

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA capturó imágenes del cometa 2I/Borisov en octubre y diciembre de 2019, mientras atravesaba nuestro sistema solar a una velocidad vertiginosa de aproximadamente 177 000 kilómetros por hora. Las imágenes mostraron una gran cantidad de polvo alrededor de un núcleo brillante, aunque este era demasiado pequeño para ser visto por el Hubble.

En marzo de 2020, científicos que utilizaron el Hubble observaron un cambio notable en la apariencia del cometa: en lugar del único núcleo interno brillante detectado en imágenes anteriores, las imágenes indicaron que un fragmento se había desprendido del núcleo. Los científicos continuarán utilizando el Hubble para monitorear el cometa.

Solo se ha avistado otro visitante de otro sistema solar, un objeto llamado oficialmente 'Oumuamua '. Pasó a menos de 38 millones de kilómetros del Sol en 2017 antes de salir del sistema solar. Los científicos aún no están seguros de si 'Oumuamua fue un asteroide, un cometa o quizás un híbrido de ambos.

"Mientras que 'Oumuamua parecía una roca, Borisov es realmente activo , más como un cometa normal. Es un enigma por qué estos dos son tan diferentes", dijo David Jewitt de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), líder del equipo del Hubble que observó el cometa.

Otros cometas provienen principalmente de dos lugares: el Cinturón de Kuiper , una región con forma de rosquilla llena de cuerpos helados más allá de la órbita de Neptuno, o la Nube de Oort , la región más distante de nuestro sistema solar, que comienza a unas 100.000 unidades astronómicas (UA) del Sol y que contiene miles de millones de cometas que orbitan en una envoltura esférica. (Una UA es la distancia entre la Tierra y el Sol: unos 150 millones de kilómetros).

Tamaño y distancia

Se estima que el cometa 2I/Borisov tiene unos 975 metros de diámetro, equivalentes a la longitud de nueve campos de fútbol. Se aleja rápidamente de nuestro Sol y eventualmente regresará al espacio interestelar para no regresar jamás.

Órbita y rotación

La gravedad del Sol está modificando ligeramente la trayectoria del cometa 2I/Borisov , pero no puede capturarlo y ponerlo en órbita debido a la trayectoria del cometa y su alta velocidad de aproximadamente 110.000 millas (177.000 kilómetros) por hora.

Estructura

Las observaciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble de la NASA revelaron que el núcleo del cometa es una aglomeración suelta de partículas de hielo y polvo. En marzo de 2020, astrónomos que utilizaron el Hubble detectaron indicios de que un fragmento se había desprendido del cometa. Se planean observaciones de seguimiento con el Hubble.

Formación

El cometa 2I/Borisov se formó en un sistema estelar diferente al de nuestro Sol y su familia de planetas. Podría ser mucho más antiguo o más joven que nuestra familia de mundos de 4.500 millones de años. Muchos cometas que se formaron originalmente alrededor de nuestro Sol han sido expulsados ​​de nuestro sistema solar, principalmente debido a encuentros gravitacionales con Júpiter. Por lo tanto, es concebible que el cometa 2I/Borisov también haya sido expulsado de su hogar de forma similar.

Superficie

No tenemos observaciones directas de la superficie del cometa 2I/Borisov, pero los cometas de nuestro propio sistema planetario tienen superficies rugosas recubiertas en algunos lugares con suaves mantos de restos helados y polvorientos.

Atmósfera

El cometa 2I/Borisov es demasiado pequeño para conservar su propia atmósfera: carece de suficiente material (o masa) y, por lo tanto, de suficiente gravedad. Sin embargo, como la mayoría de los cometas que se acercan al Sol más allá de la órbita de Júpiter, el cometa 2I/Borisov desarrolló una coma, una nube de gas llena de polvo alrededor de su núcleo, que se crea cuando el hielo se calienta por el calor solar y expulsa polvo fino de la superficie del cometa al espacio.


martes, 3 de junio de 2025

PARTE LA MISION CHINA TIANWEN-2 AL COMETA 311P/PANSTARRS

 Tianwen-2 viaja hacia un asteroide y un cometa.

La sonda espacial Tianwen-2 estudiará de cerca dos pequeños cuerpos del sistema solar.

Por Ben Evans.

Traducción de:

https://www.astronomy.com/space-exploration/tianwen-2-chinas-voyage-to-an-asteroid-and-a-comet/?oly_enc_id=3469F5041534A0W

 


Esta representación artística muestra la sonda espacial Tianwen-2 aproximándose al asteroide cercano a la Tierra 469219 Kamo‘oalewa. Crédito: CCTV.

Actualización: El cohete Long March 3B, que transportaba a la Tianwen-2, despegó con éxito desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en la provincia china de Sichuan, a la 1:31 p. m. EDT del miércoles 28 de mayo.

Hace seis siglos, el almirante Zheng He comandó siete "viajes del tesoro" por Asia durante la época dorada de la dinastía Ming china. Su flota de colosales juncos de madera de cuatro mástiles —los barcos más grandes de su época, cada uno tripulado por cientos de marineros— surcó el Mar de China Meridional y el Océano Índico, llegando hasta Arabia, el Golfo Pérsico y África Oriental en misiones diplomáticas, comerciales y de proyección de poder en todo el mundo conocido.

De forma similar, la proyección de poder espacial de la China moderna ha avanzado rápidamente desde principios del milenio. China se convirtió en la tercera nación, después de Rusia y Estados Unidos, en lanzar un hombre al espacio de forma independiente en 2003, antes de perseguir con vehemencia una presencia humana continua fuera del planeta desde 2022. El país tampoco ha ocultado sus grandiosas ambiciones de establecer un hábitat humano en la Luna en la próxima década. China también aterrizó rovers robóticos en la superficie lunar en 2013 y en Marte en 2021. Y logró dos primicias empíricas: el primer aterrizaje de una nave espacial en la cara oculta de la Luna en 2019 y el primer regreso a la Tierra de muestras de suelo de la cara oculta el año pasado.

Este verano, una misión originalmente bautizada en honor a Zheng He, pero ahora conocida como Tianwen-2, impulsará a China a una mayor profundidad espacial que nunca, en su primera incursión en el cinturón de asteroides. Esta misión sigue los pasos de Tianwen-1, la primera misión china a Marte, lanzada en 2020.

El nombre de la misión proviene de un antiguo poema chino de preguntas dirigidas a Tian, ​​la personificación mítica de los cielos. Tianwen-2 abordará diversas preguntas sobre el nacimiento del sistema solar, el origen del agua y el surgimiento de la vida. A lo largo de su viaje de una década por el espacio profundo, Tianwen-2 recolectará muestras de la superficie de 469219 Kamo'oalewa, un objeto cercano a la Tierra en una órbita similar a la nuestra, y las traerá de vuelta en una cápsula de muestra para un aterrizaje con paracaídas en el desierto de Gobi, China, en 2027. Posteriormente, emprenderá un viaje de salida de más de siete años para estudiar 311P/PanSTARRS, un curioso cuerpo primordial con características tanto de asteroide como de cometa.

La nave espacial

Concebida en 2019, Tianwen-2 estaba originalmente programada para su lanzamiento en 2022, pero su fecha se pospuso. Tras un estudio de diseño realizado por la Academia China de Tecnología Espacial, en octubre de 2019 se seleccionaron ocho instrumentos científicos. Estos incluyen espectrómetros visibles e infrarrojos, un espectrómetro de radiación térmica, cámaras, un radar de imágenes de 1,2 m (4 pies), sensores de partículas cargadas y neutras, y un magnetómetro. La Academia Rusa de Ciencias también contribuye con un instrumento a Tianwen-2 y, en 2020, se invitó a estudiantes chinos de secundaria y primaria a proponer experimentos de divulgación científica para la misión.

Tianwen-2 se lanzará a bordo de un cohete Long March 3B/E desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en el centro-sur de China. Utilizado por primera vez en 2007, el impresionante historial de este cohete incluye los lanzamientos del primer módulo de aterrizaje y explorador lunar de China (Chang'e-3 en 2013) y la primera nave espacial en aterrizar en la cara oculta de la Luna (Chang'e-4 en 2018).

Tras despegar de la Tierra, Tianwen-2 llegará a Kamo'oalewa en julio de 2026. Este diminuto y alargado asteroide probablemente no tenga más de 40 a 100 metros de longitud. Orbita el Sol a una distancia media de 0,9 a 1,1 unidades astronómicas (UA: la distancia media Tierra-Sol) con un período sideral de 365,7 días, parámetros orbitales similares a los de la Tierra.

Acerca del asteroide

Descubierto en abril de 2016 por el Telescopio de Rastreo Panorámico y Sistema de Respuesta Rápida (PanSTARRS) del Observatorio Haleakala en Hawái, inicialmente se le llamó 2016 HO3 y posteriormente se le cambió el nombre a Kamo‘oalewa en 2019. El nombre es una expresión hawaiana que designa un fragmento oscilante, un nombre apropiado dado el movimiento oscilatorio del asteroide mientras orbita la Tierra desde 38 distancias lunares en su punto más cercano hasta 100 distancias lunares en su punto más lejano.

La proximidad física de Kamo‘oalewa ha llevado a los astrónomos a clasificarlo como un cuasi-satélite de la Tierra. No está gravitacionalmente ligado a nosotros como la Luna, y está demasiado distante para constituir un verdadero satélite natural. Sin embargo, esta diminuta roca ha sido la compañera constante de nuestro planeta durante más de un siglo y probablemente lo seguirá siendo durante al menos otros 300 años.

A pesar de su proximidad, el minúsculo tamaño de Kamo‘oalewa deja prácticamente en blanco nuestro conocimiento sobre él. Es demasiado pequeño para que el radar terrestre pueda establecer ecos fiables para estimar su tamaño o forma. Sabemos que gira rápidamente (cada 28 minutos) y que bien podría ser un fragmento liberado de la Luna.

En abril de 2024, las reconstrucciones de la dinámica del impacto que formó el cráter lunar Giordano Bruno, de 22 km (13,7 millas) hace varios millones de años, podrían haber expulsado escombros al espacio que finalmente alcanzaron una resonancia orbital 1:1 con la Tierra, coincidiendo con la ubicación y los parámetros orbitales actuales de Kamo‘oalewa. De hecho, la espectroscopia terrestre sugiere un origen lunar (en lugar de asteroidal) de los materiales de su superficie.

La cercanía de Kamo‘oalewa también ha impulsado un mayor interés por la exploración, lo que ha dado lugar a varias propuestas de misiones en los últimos años con propulsión eléctrica solar o velas solares. En 2022, se postuló que el subsuelo del asteroide podría ofrecer un hábitat a prueba de radiación para futuros astronautas marcianos, ya que su rápida rotación imparte fuerzas centrífugas que hacen el viaje más tolerable para el cuerpo humano.

En Kamo‘oalewa

Cuando Tianwen-2 llegue a Kamo‘oalewa, empleará un método dual para capturar muestras de la superficie. El primero, llamado "toque y despegue", fue utilizado por la sonda espacial Hayabusa-2 de Japón en el asteroide Ryugu en 2018 y por la sonda OSIRIS-REx de la NASA en el asteroide Bennu en 2020. Pero Tianwen-2 también probará un método llamado "anclaje y fijación", que utiliza cuatro brazos robóticos con taladros en sus puntas para fijarse a la superficie del asteroide. Esta compleja maniobra exige una guía, navegación y control precisos de la nave espacial para acercarse lo suficiente y obtener un muestreo preciso. La rápida rotación y la baja gravedad de Kamo‘oalewa complican aún más la situación, lo que requiere una automatización significativa a bordo de Tianwen-2.

La sonda espacial pretende recolectar entre 20 y 100 gramos de regolito de Kamo‘oalewa. Se cree que la superficie del asteroide es un agregado de escombros con rocas que miden hasta unas pocas decenas de centímetros y partículas más finas de hasta 1 mm (0,04 pulgadas). Tianwen-2 también medirá los parámetros de Kamo'oalewa: elementos orbitales, velocidad de rotación, masa, forma, campo gravitacional y propiedades térmicas.

De tener éxito, marcará el primer uso de la arquitectura de muestreo de anclaje y fijación en el espacio profundo. Tianwen-2 permanecerá hasta un año en las proximidades de Kamo'oalewa y partirá en abril de 2027 para regresar a la Tierra. Liberará la cápsula de muestra en noviembre de 2027 para reingresar a la atmósfera terrestre a una vertiginosa velocidad de Mach 35 (43 450 km/h), un 10 % más rápido que los astronautas del Apolo durante su ardiente regreso desde la Luna. Hacia un cometa

Mientras tanto, Tianwen-2 continuará su viaje hacia 311P/PanSTARRS, un cometa del cinturón principal, también llamado asteroide activo: un objeto que ocupa una órbita similar a la de un asteroide, pero cuyas características visuales se asemejan mucho a las de un cometa. Descubierto por PanSTARRS en agosto de 2013, mide 480 m (1570 pies) de diámetro —más grande que una manzana de una ciudad— y orbita el Sol cada 3,24 años a una distancia que oscila entre 1,94 y 2,44 UA.

Un mes después de su descubrimiento, en septiembre de 2013, 311P/PanSTARRS fue observado por el Telescopio Espacial Hubble y reveló su singularidad: presenta cambios estructurales sustanciales y seis colas similares a las de un cometa. Estas podrían representar material expulsado por la pérdida de masa episódica inducida por su rápida rotación, a medida que las avalanchas de polvo a lo largo de su ecuador se desprenden y se desplazan hacia el espacio en colas heladas. Los planes actuales prevén que Tianwen-2 llegue a 311P/PanSTARRS a principios de 2035 para realizar un año de observaciones. Se espera que los estudios tanto de Kamo‘oalewa como de 311P/PanSTARRS aporten nuevos conocimientos sobre la formación y evolución de los cuerpos primigenios del sistema solar y aporten información importante sobre los orígenes del agua y la vida orgánica.

El futuro del programa Tianwen es muy prometedor. Tianwen-3, cuyo lanzamiento está previsto para 2028, traerá las primeras muestras de suelo marciano a la Tierra, mientras que Tianwen-4, de 2029, enviará un orbitador a Júpiter y su luna rocosa, Calisto. Y Zheng He, el almirante del siglo XV que durante un tiempo dio nombre a Tianwen-2, sin duda aprobaría las riquezas que las naves espaciales chinas modernas traerán de regreso a casa.