La misión de la Agencia Espacial
Europea Comet Interceptor se propone ser la primera misión espacial en explorar
un cometa de período largo a su entrada por primera vez en el Sistema Solar
interior. Ya nos hemos referido en otras entradas a esta misión fundamental
para todos los estudiosos y amantes de los cometas. Fue decidida en 2022, en
colaboración con la agencia espacial japonesa JAXA y se prevé que será lanzada
a fines de 2028.
La misión tendrá como objetivo un cometa
interestelar aún no descubierto y realizará un sobrevuelo a alta velocidad, lo
que permitirá observaciones sin precedentes de un objeto prístino o
“dinámicamente nuevo”, que conserva material sin procesar de las etapas
iniciales del Sistema Solar. El objetivo es poder estudiar profundamente a los
objetos interestelares, ya que pasa tan poco tiempo entre su descubrimiento y
su salida del sistema solar (el caso extremo fue 1I/’Oumuamua), que los
estudios y observaciones son limitados. Con esta sonda esperando en un punto de
Lagrange (donde se compensan las atracciones gravitatorias de la Tierra y el
Sol), como en un estacionamiento espacial, el descubrimiento de un nuevo objeto
interestelar y su estudio serán casi simultáneos.
La arquitectura de la misión
comprende una nave principal y dos sondas, que realizarán mediciones
simultáneas en múltiples puntos durante el sobrevuelo del cometa. Este enfoque
innovador permitirá generar un perfil tridimensional del entorno del cometa,
proporcionando nuevos conocimientos sobre su interacción con el viento solar y
sus propiedades físicas y químicas.
Adoptada en el Programa
Científico de la ESA en junio de 2022, Comet Interceptor se está desarrollando
en colaboración con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), que
aporta una de las sondas y su carga útil asociada. El lanzamiento de la misión
está previsto actualmente para finales de 2028 o comienzos de 2029. Tras el
lanzamiento, la nave se dirigirá al punto de Lagrange Sol-Tierra L2, donde
permanecerá en estado inactivo hasta que se identifique un cometa adecuado,
momento en el que partirá hacia su objetivo.
Hace pocos días, se alcanzó un
hito significativo en la misión científica Comet Interceptor de la ESA con la
recepción de las primeras unidades de vuelo del instrumento Dust Field & Plasma
(DFP-B2), un elemento clave de la carga útil científica de la misión.
Así lo anunció la web de la
empresa contratista española Sener:
“El instrumento DFP-B2, liderado
por el instituto polaco CBK, con contribuciones de varias instituciones
científicas de toda Europa, es uno de los sistemas científicos principales de
la misión. Diseñado para operar tanto en la nave principal como en la sonda B2,
permitirá realizar experimentos multidisciplinares y multipunto a distintas
distancias del núcleo del cometa, contribuyendo a una caracterización completa
del polvo, el plasma y los campos que lo rodean.
La entrega satisfactoria de las
unidades de vuelo del DFP-B2 representa un gran avance para el proyecto,
confirmando la madurez del instrumento y su preparación para su integración en
la misión.
Sener desempeña un papel central
en Comet Interceptor como contratista principal para el diseño y la fabricación
de una de las sondas, que será liberada desde la nave principal liderada por
OHB Italia, contratista principal de la misión. En este rol, Sener lidera un
consorcio industrial internacional compuesto por más de ocho empresas de seis
países, entre las que se encuentran OHB Italia, SAFT (Francia), MSC (Canadá),
LENS (Países Bajos), Euro-Composites (Luxemburgo) y FHP (Portugal), entre
otras.
La sonda de Sener, de
aproximadamente medio metro de diámetro, algo menos de un metro de altura y con
una masa de alrededor de 40 kg, será desplegada hacia el núcleo del cometa y
realizará observaciones científicas a corta distancia, mientras que la nave
principal se mantendrá a una distancia más segura. La misión plantea
importantes retos tecnológicos, especialmente la necesidad de operar y
sobrevivir en un entorno particulado hostil bajo severas limitaciones de masa y
potencia.
Además de la propia sonda, Sener
está suministrando otros elementos clave de la misión, incluyendo las antenas
de comunicación de la nave que permiten el mando desde la Tierra y la
transmisión de datos científicos, así como el mecanismo de separación entre la
nave y la sonda, desarrollado por Sener en Polonia. Sener también contribuye a
varios instrumentos científicos en ambas sondas y en la nave principal, en
colaboración con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).
Con la entrega del primer
instrumento de vuelo, Sener y sus socios continúan avanzando hacia una misión
que promete abrir una nueva ventana al origen del Sistema Solar”.

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