Esta película de 1998 cuenta la
historia del descubrimiento de un cometa que lleva rumbo de colisión con la
Tierra y de cómo se articula una misión espacial para destruirlo y como no
logra su cometido, cuenta cómo se prepara la Tierra para su próxima casi
destrucción. Ya hice un montón de spoiler, pero todo el mundo vio hace años
esta película. Yo no, yo la vi hace unas semanas. La verdad es que nunca me
gustaron especialmente las grandes producciones de Hollywood, y como en 1998 no
estaba tan metido en la astronomía, no la vi. Y 28 años después me dije… ¿cómo no
la vi si se trata de un cometa?
¿Qué me gustó de la película? Me
gustó el tono épico de las escenas de la nave “Messiah”, una misión conjunta
norteamericana-rusa al cometa para anclar unas cargas explosivas y destruirlo,
pero falla, solamente consigue que se fragmente en dos, aunque se redimen al
estrellar la nave y destruir el fragmento más grande. La Tierra recibe el
fragmento más chico, generando gran destrucción, pero evitando la destrucción
definitiva que hubiera ocasionado el fragmento mayor.
También me gustaron las escenas de la
nave en la superficie del cometa, mostrando que cuando queda expuesta al sol,
empieza a sublimar el hielo, que sale como peligrosos geyseres que terminan
arruinando la misión. La película tuvo
como asesores científicos nada menos que a Eugene Shoemaker y Carolyn
Shoemaker, lo que se nota en lo acertado de la descripción de la superficie
cometaria turbulenta al ser iluminada por el Sol y en lo difícil que le es
aterrizar en cuerpo con tan poca atracción gravitatoria. La reconstrucción es
muy buena, porque le acertaron en cómo realmente se ve un cometa en esa
situación, recién en 2014 la sonda Deep Space (parece que el nombre no tiene
relación con la película) capturó imágenes de una tormenta cometaria en el
cometa Hartley 2.


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