martes, 31 de mayo de 2016

“X AGOSTO” DE GIOVANNI PASCOLI. METEOROS COMO LÁGRIMAS.


El lector del blog recordará quizás una traducción que hicimos de la “Oda al cometa Halley” del poeta italiano Giovanni Pascoli (http://cometasentrerios.blogspot.com.ar/2014/09/la-oda-al-cometa-halley-de-giovanni.html ).
En ella la descripción de los pasos del más famoso de los cometas es una imagen de la inmensidad del cosmos respecto al hombre, una sensación de angustiante soledad e indiferencia. Pascoli es el gran poeta astrófilo-palabra muy poco usada pero que define la pasión de los que no trabajamos de astrónomos mucho más certeramente que “astrónomo amateur”, por cierto, es la palabra que usan los astrónomos amateurs italianos para definirse a sí mismos: “astrofili”. En “10 de agosto” la relación con el universo es distinta. El 10 de agosto es la festividad de la muerte de “San Lorenzo” (el santo, no el club) y casi coincide con el máximo (13 de agosto) de la lluvia de meteoros de la “Perseidas”, que son los restos del cometa 109P/Swift-Tuttle. Por ello, en buena parte de Europa se conoce a esta lluvia como las “lágrimas de San Lorenzo”.
A diferencia de la poesía que citamos antes, en “X agosto” el universo, las Perseidas como lágrimas, son un consuelo, un recordatorio de la muerte del padre. El padre de Pascoli, siendo éste un niño, fue asesinado el 10 de agosto-en lo que fue el inicio de una terrible seguidilla de desgracias para el pobre Giovanni.   La comparación de las estrofas centrales es entre una golondrina que vuelve al nido con un gusano en el pico para sus pichones, muerta antes de llegar como el padre con dos muñecas en brazos para sus hijas murió mirando el cielo. Casi como único consuelo, el cielo “infinito, inmortal” llora por este mundo en el que suceden tragedias tan terribles.



San Lorenzo , io lo so perché tanto
di stelle per l'aria tranquilla
arde e cade, perché si gran pianto
nel concavo cielo sfavilla.

Ritornava una rondine al tetto :
l'uccisero: cadde tra i spini;
ella aveva nel becco un insetto:
la cena dei suoi rondinini.

Ora è là, come in croce, che tende
quel verme a quel cielo lontano;
e il suo nido è nell'ombra, che attende,
che pigola sempre più piano.

Anche un uomo tornava al suo nido:
l'uccisero: disse: Perdono ;
e restò negli aperti occhi un grido:
portava due bambole in dono.

Ora là, nella casa romita,
lo aspettano, aspettano in vano:
egli immobile, attonito, addita
le bambole al cielo lontano.

E tu, Cielo, dall'alto dei mondi
sereni, infinito, immortale,
oh! d'un pianto di stelle lo inondi
quest'atomo opaco del Male!

San Lorenzo, yo sé porqué tantas
estrellas en el aire tranquilo
arden y caen, por qué un llanto tan grande
hace billar el cielo cóncavo.

(….)


















  
Y tú, Cielo, desde lo alto de mundos
serenos, infinito, inmortal,
¡0h, con un llanto de estrellas inundas
éste átomo opaco del mal!




jueves, 26 de mayo de 2016

LA ROTACIÓN DEL 252P/LINEAR REGISTRADA POR EL TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE

El 21 de marzo el 252P/LINEAR se convirtió en uno de los cometas que más cerca pasaron de nuestro planeta. Todavía puede observarse-en las excepcionales ocasiones en que no hay nubes-aunque su magnitud se esté acercando a 10. En la medida en que hemos podido, hemos contribuido a la campaña de observación de este cometa periódico, subiendo nuestros datos a la web de la Sección Cometas de la LIADA. El 4 de abril el telescopio espacial Hubble captó estas imágenes de su diminuto núcleo de poco más de 1 kilómetro:


Son sumamente interesantes porque muestran la rotación del núcleo provocada por la expulsión de chorros de gas y polvo de la superficie calentada por el Sol. En las 3 imágenes el núcleo gira en sentido contrario a las agujas del reloj impulsado por el chorro más potente. El descubrimiento de los movimientos no gravitatorios de los cometas puso fin a uno de los grandes quebraderos de cabeza de la astronomía: la impredecibilidad de los cometas, que llegaban antes o después de lo calculado a su cita con el Sol.

jueves, 19 de mayo de 2016

EL COMETA HALLEY DESDE EL LEONCITO

Los que empezamos a peinar canas recordamos con nostalgia esa gran fiesta cometaria que fue el Halley en 1986. En la campaña mundial de observación (llamada International Halley Watch) tuvo una parte destacada el Observatorio Astronómico Félix Aguilar de la Universidad Nacional de San Juan. Desde la sede central, en las inmediaciones de la ciudad de San Juan, se realizaban astrometrías con instrumentos que hoy sonarían primitivos con el astrolabio impersonal Danjon y el círculo meridiano y se las enviaba via telex. 



Y desde la Estación Científica de Altura “Dr. Carlos U. Cesco” se obtuvieron las fotografías más representativas del Halley en Argentina. Sí, desde “El Leoncito”.


La historia de “El Leoncito” se remonta a la Primera Conferencia Interamericana de Astronomía realizada en Córdoba y La Plata en 1959, cuando Carlos Cesco se contactó con astrónomos norteamericanos de Yale y Columbia en busca de cielos limpios en el hemisferio austral. Fruto de la colaboración entre las Universidades de San Juan, Yale y Columbia, desde 1964 “El Leoncito” es un faro de la astronomía nacional, desde sus 2.348 metros de altura, en el departamento Calingasta. Entre los numerosos trabajos astronómicos que se realizaron y se realizan, el que nos ocupa fue realizado con un telescopio único en Sudamérica: el Telescopio Astrográfico Doble (2 lentes de 508 mm. cada una, para luz azul y para luz amarilla). Como parte de la International Halley Watch, allí se alojaron astrónomos alemanes del Instituto Max Planck, de Munich.


Lamentablemente, el famoso telescopio reflector de 215 mm., gemelo del que está en Kitty Peak, Arizona, no llegó a usarse para observar el Halley. La historia de este telescopio es una lamentable alegoría de nuestra ciencia. La óptica ya había llegado al Observatorio de La Plata en 1962, recién en 1970 llegó a nuestro país el telescopio. En "La Ciencia Argentina, un proyecto inconcluso: 1930-2000" (de Diego Hurtado, Editorial Edhasa, 2010), el ex decano de Ciencias Astronómica de la Universidad de La Plata Juan Carlos Forte recuerda: “El telescopio llegó a la Argentina un día muy tormentosos del año 1970. Yo era alumno de primer año y lo vi entrar por la puerta del observatorio. Grandes camiones traían enormes piezas ópticas y mecánicas. Hubo que interrumpir el camino Belgrano y cortar cables... Este aparato estuvo quince años en cajas de madera, aquí en el Observatorio” (pág,182). Finalmente el telescopio se montó en diciembre de 1984 en lo que se conoce como CASLEO (Complejo Astronómico El Leoncito, a 2552 metros de altura), y hasta mediados de 1986 estuvo en puesta a punto e inaugurado, pero el Halley ya había pasado.


Fuentes:

miércoles, 18 de mayo de 2016

LOS ZYGONS, HABITANTES COMETARIOS DE “THIS ISLAND EARTH”




 “This island Earth” es una excelente película de ciencia ficción clásica, con grandes efectos para la época, que básicamente eran efectos de color, lo que le da esa cualidad hipnótica y psicodélica propia de las escasa películas de los 50 en colores. El héroe también es típico de los 50, un grandote desabrido haciendo de científico atómico pero no de científico loco sino de científico fornido y ganador con las mujeres. Las cosas empiezan a ponerse extrañas cuando un extraño rayo verde lo salva de morir en un accidente aéreo



 y luego le llegan por correo unas cajas con elementos de alta tecnología para armar un aparato que le permite comunicarse con un extraño hombre llamado Exeter, quien lo invita a formar parte de un conjunto de científicos que tratan de llevar la paz al mundo… reunidos en una extraña mansión en un lugar desconocido.
 
 Allá van nuestro héroe  y nuestra heroína a la mansión, sin desconfiar tampoco de quienes la manejan, pese a ser unos extraterrestres más obvios que ET:
Pues bien, estos frontudos secuestran a la incauta pareja y la llevan al planeta Metaluna, asediado por una lluvia constante de meteoritos lanzados por los Zigons, que viven en un planeta (y ahora viene la parte que nos interesa) que es un cometa extinto:


Metaluna tiene un escudo protector pero se les está acabando el uranio que lo mantiene encendido. El cruel tirano de Metaluna quiere “vaciar” la mente de los terrícolas para encontrar la solución o bien colonizar la Tierra, para ambas cosas usaría a los bizarros mutantes esclavos de los metalunianos:


Finalmente Exeter se niega a cumplir estas órdenes y… todo se va al demonio (no contaré el final).
Recomiendo ver esta peli y luego volver a la genial revisión que hicieron en Mistery Science Theater 3000.

¿Podrían albergar los cometas extintos una raza civilizada?

sábado, 14 de mayo de 2016

UNA VÍCTIMA DE LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA


Los premios Darwin son una gran broma: se premia a aquellas personas que por su estupidez hayan muerto o quedado estériles, de manera que la eliminación de su potencial descendencia mejoraría a la raza humana en su conjunto.
De una recopilación llamada “Los premios Darwin” (Wendy Northcutt, RBA Libros, Barcelona, 2000) extraemos este premio otorgado a quien perdió la vida tratando de observar esos fragmentos cometarios que constituyen una lluvia de meteoros. Gloria y honor para este mártir de la observación meteorítica:

“El viernes 13 Scott tuvo una experiencia electrificante al tratar de observar la lluvia anual de meteoros. El candidato a astrónomo había preparado su telescopio para ver mejor la bóveda celeste, pero, por desgracia para él, no tomó antes la precaución de reflexionar sobre las ventajas de utilizar el telescopio para meteoros. En estos casos, el telescopio es realmente un estorbo. El amplio campo de observación que capta el ojo abarca muchas más estrellas fugaces, sobre todo si el ojo evita las luces de la ciudad para concentrar su atención en las montañas o en el desierto.
Tras demostrar que era mal astrónomo, Scott procedió a demostrar que tampoco era buen electricista, porque como le molestaba el fulgor de una farola cercana, se sirvió de unas pinzas para abrir la base de la farola en cuestión y ponerse a cortar un cable de cuatro mil voltios. Kimberley, la hermana de Scott, vio un súbito relámpago que lo tumbó de espaldas. Scott fue declarado muerto en el hospital Hoag Memorial poco después de este desdichado intento de observar los astros.
Scott tenía suficientes conocimientos técnicos para construir un ordenador o para reparar una alarma eléctrica contra ladrones. “Estaba tratando de resolver  el problema, pero lo hizo sin sentido común-se lamentó su padre-, no se dio cuenta de la potencia del cable”. Un amigo de Scott añadió: “A Scott le encantaba manipular esas cosas con las manos. Ha hecho muchas cosas peligrosas. Esta vez cometió un error fatal”.
Como dijo un portavoz de la South California Edison: “Ésta es una prueba más de por qué no se debe jugar con la electricidad cuando no se sabe lo que se está haciendo”. Aquel viernes trece no hubo estrellas fugaces para Scott, pero, por lo menos, hizo méritos para ganarse un premio Darwin.
Fuentes: Fresno Bee, Los Angeles Times, CBS News, Orange County Register, Channel2000.com, Los Angeles Press-Telegram”.

(ps.019/110).

martes, 10 de mayo de 2016

COMETAS REPRESENTADOS EN PINTURAS. ADORACIONES DE LOS REYES MAGOS.

Esta entrada no versará sobre si la estrella de Belén, que habría indicado a los Reyes Magos el camino al pesebre en que nació Jesús, fue un cometa o si consistió siquiera en algún fenómeno astronómico. Siempre me ha parecido un debate ocioso por la falta de datos históricos. Lo que es interesante es contrastar las representaciones que se han hecho de la estrella de Belén en la pintura medieval y renacentista. Las “adoraciones” son un género en sí mismo, y como tales muy esquemáticas. La representación de la “estrella” de Belén está siempre presente, lo que varía es la forma que se le atribuye. A veces una simple estrella más brillante, otras un complicado diseño abstracto, otras un círculo. Hay un grupo de cuadros en los que aparece representada como un cometa o un meteoro. Ya criticamos la unánime identificación de la estrella de Belén presente en la famosa “anunciación” de Giotto, ya que parece obvio que se trata de un meteoro, ya que difícilmente un cometa se vería rojo ( http://cometasentrerios.blogspot.com.ar/2014/06/es-un-cometa-el-famoso-cometa-de-giotto.html ). En los cuadros que veremos a continuación la identificación con un cometa, por la forma de “stella cometa”, parece más probable, aunque siempre es posible también que el modelo de los pintores haya sido un bólido.



"Adorazione dei Magi" (1532) por Girolamo da Carpi. Iglesia de San Martino en Bolonia.


"Adorazione dei Magi" (1423) por Gentile da Fabriano, Palazzo Strozzi en Florencia.


"Adorazione dei Magi" (1496) por Filippino Lippi, Galleria degli Uffizi en Florencia.


“La aparición de la estrella” (1410) por Giovanni da Modena, capilla Bolognini de la iglesia de San Petronio en Bolonia.


viernes, 6 de mayo de 2016

LA PRIMERA COMPUTADORA ARGENTINA CALCULÓ LA ÓRBITA DEL COMETA HALLEY


Clementina fue la primera computadora científica argentina. Una serie de datos históricos nos muestran la revolución paradigmática que se dio en vida de nuestros padres. Era una computador modelo Mercury de la compañía inglesa Ferranti que llegó a la Argentina en barco en diciembre de 1960 para la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Había sido comprada en 1958 y recién empezó a funcionar en 1961. Tenía un frente de 18 metros, hubo que hacer una sala especial para albergarla y tuvieron que venir expertos ingleses (todavía los estadounidenses estaban por detrás) encabezados por Cicely Popplewell, colaboradora de Alan Turing.
Clementina, así llamada porque “traía incorporada” la popular melodía “Oh my darling Clementine”, fue fundamental en los inicios de la computación argentina con la fundación del Instituto de Cálculo de la UBA, que funcionó como una incubadora de proyectos de cálculo científico: el censo de población de 1960, la frecuencia de los semáforos en la Avenida Santa Fe de Buenos Aires, la traducción automática del ruso (¿por qué el ruso?). Por supuesto, la interfaz eran cintas perforadas y la velocidad no era la de ahora sino la que permitían sus 5.000 válvulas de vidrio.
El proyecto que nos ocupa fue el cálculo de la órbita del cometa Halley. Hoy no necesitamos más que unos clicks en la web del Minor Planet Center para tener los datos orbitales de cualquier cometa, pero aún después del perihelio de 1910, se necesitaban dosis masivas de cálculo para poder determinar cuando retornaría el 1P en 1986. Las observaciones que se realizaron en 1910 desde el Observatorio de Córdoba, como parte de la campaña mundial de seguimiento, fueron de gran utilidad para predecir la vuelta del Halley. Había que tener en cuenta la acción gravitatoria de todos los planetas. La tarea hercúlea la realizó un humano, no una computadora, fue Jorge Bobone (del Observatorio de Córdoba). Fue un trabajo de años que se inició en 1942. Clementina lo realizó, trabajando 24 horas al día varios meses, en 1966. ¡Y prácticamente confirmó los cálculos de Bobone! Bobone había pasado de sus últimos diez años realizando los cálculos con una calculadora electromecánica de bolsillo.
Quien estuvo a cargo de volcar los cálculos de Bobone a Clementina fue el Ingeniero Pedro Elias Zadunaisky, un pionero a nivel mundial de la computación aplicada a la astronomía y en especial al cálculo de órbitas. Este ingeniero argentino estuvo a cargo del cálculo de la órbita del primer satélite norteamericano “Explorer I” a través de la creación de un programa específico.
La experiencia con el cálculo de las órbitas de satélites fue una experiencia valiosa, porque Zadunaisky aplicó al cálculo de la órbita del Halley los conocimientos obtenidos del análisis de la presión del viento solar sobre la superficie de plástico dorado del satélite Eco I, una gran esfera de 30 metros de diámetro.
Los cálculos de Clementina fueron pioneros y los más exactos hasta las astrometrías de las sondas soviéticas Vega I y II de la “Armada Halley”.
El destino de Clementina es común a la historia de la ciencia argentina: los recortes de presupuesto hicieron imposible encontrar repuestos y en 1970 dejó de funcionar.

Esta historia debemos agradecérsela a Juan Manuel Biagi, asiduo colaborador de nuestro blog.

sábado, 30 de abril de 2016

¿Produjo un cometa la señal “Wow!”?

La historia detrás de la famosa señal "Wow!" tiene una cualidad misteriosa que ha inspirado un sinnúmero de encuentros con extraterrestres de ciencia ficción y es a menudo ensalzada como una de las piezas más fuertes de evidencia de que no estamos solos en el universo.
Sin embargo, su origen en una "inteligencia extraterrestre" ha sido cuestionado desde aquella noche de fábula del 15 de agosto de 1977 (22:16 UT) cuando el astrónomo Jerry Ehman utilizaba el radiotelescopio Big Ear de la Ohio State University para barrer los cielos en busca de señales que pudieran haberse originado en una civilización extraterrestre.
En esa noche, Ehman encontró algo. Y desde esa noche, los astrónomos han estado tratando de averiguar lo que significa.
Apuntando en la dirección de un sistema de 3 estrellas llamado Chi Sagittarii, en la constelación de Sagitario, Big Ear detectó una ráfaga de ondas de radio de 72 segundos, una señal mucho más fuerte que el ruido de fondo. En la impresión de la computadora del observatorio, Ehman hizo un círculo alrededor de la ráfaga y anotó la famosa exclamación "Wow!"
Este entusiasmo no era una exageración, era ese tipo de señal el que estaba buscando, el tipo de señal que los astrónomos creen que una civilización extraterrestre tecnológicamente capaz puede producir.
La impresión de Big Ear contiene un montón de letras y números aparentemente aleatorios, pero el círculo de tinta roja de Ehman engloba los dígitos "6EQUJ5" con otros círculos alrededor de un "6" y "7" en columnas separadas. Este código particular utiliza en primer lugar el número 1 -9 y luego el alfabeto AZ para indicar la intensidad de señal. Como sugiere la ráfaga, la intensidad de la señal alcanzó a "6" y luego se aceleró hasta llegar a un pico de "U" antes de remitir de nuevo en la escala numérica a"5". Hubo entonces una ligera onda siguiendo la señal principal (de ahí los círculos para "6" y "7").
Sin embargo, desde ese día en 1977 no se replicó la detección de una señal de tal intensidad. Incluso después de que el Instituto SETI fuera fundado en 1984, y  de que se hayan realizado innumerables esfuerzos para encontrar otra ráfaga de radio como la señal "Wow!", los astrónomos se han enfrentado con el silencio en el cosmos; un problema que sólo ha servido para intensificar el malestar sobre la Paradoja de Fermi.
Ahora, Antonio París del St Petersburg College, Florida, un ex analista del Departamento de Defensa de Estados Unidos, espera resolver el misterio y sospecha que un fenómeno cósmico completamente diferente es el culpable.
En una entrevista con The Guardian.com, París dice se propuso investigar y encontrar otra explicación posible para la señal "Wow!" y localizó a dos cometas "sospechosos" que pueden haber estado en las inmediaciones de Chi Sagittarii el 15 de agosto de 1977. Curiosamente, estos cometas, llamados 266P/Christensen y 335P/Gibbs, sólo fueron descubiertos en 2006 y 2008, por lo que no se consideraron como posibles causas de la señal en el año 1977, ya que nadie sabía de su existencia.
Pero ¿qué tienen que los cometas con ráfagas de radio errantes?
La señal "Wow!" se registró en la banda de 1420MHz de frecuencia de radio. Da la casualidad de que el hidrógeno neutro cósmico irradia de forma natural en esta frecuencia - por lo que es una señal abundante que se utiliza comúnmente en la astronomía. Esto no es casualidad; usando la lógica de los cazadores de civilizaciones extraterrestres, si hubiera una especie extraterrestre que deseara hacer contacto: ¿qué frecuencia utilizaría? En primer lugar, ya que sólo nos tenemos a nosotros mismos para encontrar la lógica extraterrestre, tenemos que asumir que los hipotéticos alienígenas probablemente usarían ondas de radio. En segundo lugar, si están utilizando ondas de radio para comunicarse con nosotros, lo más probable es que utilicen una frecuencia que otros alienígenas inteligentes pudieran sintonizar. 1420MHz sería una señal potencialmente universal para comunicarse.
El problema es que los cometas contienen grandes cantidades de hidrógeno en sus atmósferas. ¿Y si la señal "Wow!" fue en realidad causada por el paso de un cometa a través del campo de visión del radiotelescopio, generando una poderosa fuente de ondas de radio?
En 2017, el cometa 266P volverá a pasar enfrente de Chi Sagittarii y el cometa 335P lo hará al año siguiente, y París quiere poner a prueba esta hipótesis. Por desgracia, los radiotelescopios existentes ya están reservados, por lo que tiene que comprar o construir su propia antena de radio antes de los encuentros cósmicos. Ha organizado una campaña de crowdfunding para recaudar los 20.000 dólares que necesita, habiendo recaudado buena parte de dicha suma.
Puede ser una posibilidad remota, pero así es el camino de muchos estudios astronómicos, antes de hacer un descubrimiento tenemos que descartar todas las hipótesis posibles. Si el experimento de París resulta y la señal "Wow!" fue en realidad causada por la interferencia de un cometa no descubierto, el universo se hará un poco más silencioso, haciendo la paradoja de Fermi aún más desconcertante.
Traducción de:

miércoles, 27 de abril de 2016

EL HALLEY EN URUGUAY. “YA ESTÁ AQUÍ EL COMETA HALLEY” DE GONZALO VICINO


Este domingo pasé una estupenda tarde leyendo el libro que da título a nuestra entrada. Los entrerrianos nos sentimos muy cercanos por nuestra historia en común a los uruguayos y el hermano oriental es un ejemplo en cuanto a desarrollo de la astronomía-profesional y amateur. Prueben a buscar observatorios uruguayos en Google Maps y se sorprenderán.
Este libro fue editado en 1985 por la Asociación de Aficionados a la Astronomía de Uruguay y ha sido una estupenda guía para ese gran jubileo cometario que fue el paso del Halley en 1985/1986. Realmente muy completa: una buena reseña histórica sobre cometas pasados, los conocimientos del momento sobre la estructura de los cometas y las expectativas por la primera misión espacial a un cometa.
Por supuesto, tiene en gran parte un valor histórico (se nos dice que se ha calculado a esa época la órbita de… 600 cometas), pero hay muchos datos que siguen vigentes. Y está escrita de manera sumamente amena.

Hay dos cosas que quisiera resaltar. La primera es la siguiente ilustración, una fotografía del autor del cometa Bennett (pág.36: “El cometa Bennett en marzo de 1970 fue bien visible en los amaneceres montevideanos. Foto del autor”):
Muchos jóvenes lectores quizás no sabrán a cual estructura de metal-que casi todas las casas tenían en el techo-pertenece la sombra en el centro: una antena de televisión. Es una fotografía espléndida.
La segunda, estas palabras, que marcan la línea que deberíamos seguir todos los astrónomos aficionados. Cuando tantos aficionados a la astronomía piensan que sólo les queda hacer divulgación de lo que hacen los profesionales, no está de más recordar las palabras del amigo (todo buen autor lo es) Gonzalo Vicino:
“No piense el lector que las observaciones que pueda hacer son meros entretenimientos sin importancia. El carácter de aficionado a la astronomía no quita seriedad a quien practica este hobby, aunque no sea un profesional, es decir, alguien que se gana la vida trabajando de astrónomo. En nuestros pobres países empobrecidos   pocas personas pueden ostentar tales cargos y la inmensa mayoría de los astrónomos deben ganarse la vida trabajando de otra cosa. Pero la historia de la astronomía está llena de aficionados que hicieron importantísimos descubrimientos científicos. En el caso de los cometas, la gran mayoría de ellos son descubiertos por aficionados, como ya señalamos antes. Y en el caso particular del Halley, si bien habrá sin duda una gran cobertura mundial de observadores, ya no serán tantos cuando el cometa esté muy al sur (marzo-abril de 1986) pues en nuestro hemisferio hay muchos menos astrónomos que en el norte. Además, en cualquier momento puede ocurrir en el cometa algún fenómeno sorpresivo y nunca se sabe cuantos astrónomos, profesionales o aficionados, pueden ser testigos de ese hecho; bien puede ocurrir que por condiciones meteorológicas adversas o por otras circunstancias, alguien sea el único observador en ese momento en todo el mundo, un testigo de excepción”.
Hay algo que me intriga en mi ejemplar: la incisión en forma de cometa-de representación antigua de cometa: estrella más cola. ¿Fue realizada por el anterior dueño como una especie de intervención artística, al precio de recortar parte del hermoso desplegable con la carta de la trayectoria del Halley? La incisión se va haciendo más chica y en casi todo el libro es simplemente un agujero redondo, típica marca dejada por un gusano comiendo el papel, lo que parece más plausible. En ese caso, lo más plausible es una verdadera sincronía junguiana: un gusano dejando una marca con forma de cometa en un libro sobre un cometa.  

domingo, 24 de abril de 2016

ASTRONOMÍA EN VENUS

Desde hace 3 meses que tenemos nubes constantemente, el 90% de las noches. ¿Nos olvidaremos de los astros? Quizás nos acostumbremos a condiciones similares a las de Venus, sin el calor extremo.
¿Cómo hubiera sido en un planeta con nubes constantes en el cielo? No habría astronomía y seríamos expertos meteorólogos. Del otro lado de las nubes: ¿existirían las estrellas si no pudiéramos percibirlas? Probablemente la única luz en el cielo sería ocasionalmente la Luna y genios del estudio de las nubes como el pintor inglés Turner serían mucho más comunes.

Quizás hubiera chiflados que dijeran que ocasionalmente han visto un punto de luz o dos que no eran la Luna en condiciones excepcionales de nubes menos densas y los científicos les pedirían evidencias no anecdóticas.

viernes, 22 de abril de 2016

LEXELL, EL COMETA MÁS CERCANO

Hace poco realizamos varias entradas sobre el doble acercamiento cometario, el segundo más cercano de la historia (en cuanto existen registros). Dijimos también que el paso de un cometa registrado más cercano a la Tierra fue el del cometa Lexell (en rigor  D/1770 L1 Lexell).
Fue descubierto por el cazador de cometas más famoso, Charles Messier, el 14 de junio de 1770. ¿Y por qué no se llama Messier? Ah, no lo sé, lo cierto es que forma parte del reducido grupo de cometas cuyo nombre deriva de la persona que calculó su órbita (como el 1P Halley y el 2P Encke), en este caso el astrónomo y matemático sueco Anders Johan Lexell.
El 1 de julio de 1770 el cometa pasó a sólo 0,015 unidades astrónomicas de la Tierra. Parece haber sido un buen espectáculo ya que en 24 horas cruzó 42 grados y fue descripto como “tan grande como Júpiter, rodeado de una coma de luz brillante, cuya parte más brillante era tan grande como la Luna”. De hecho, pasó tan rápido que la última vez que se lo vio fue, luego del perihelio, el 3 de octubre de 1770 (por el incansable Messier, el primero y el último en verlo).
Para 1770 ya se había comprobado la órbita elíptica del Halley (en su paso por 1759), pero calcular órbitas y predecir retornos era una tarea ciclópea. Halley había utilizado datos históricos de las apariciones anteriores (en esa época los estudios cometarios tenían una buena dosis de historia). Pero con cometas menos conspicuos, las cosas se ponían difíciles y para 1770 no se había podido determinar la órbita de ningún otro cometa. No era de extrañar que el 1P fuera considerado una excepción y que se pensara que los demás cometas no tenían órbita elíptica y que por lo tanto visitaban el sistema solar una vez solamente.
Lexell logró calcular una órbita de 5.58 años y según sus cálculos la misma, anteriormente mucho más extensa, había sido alterada por la atracción gravitatoria de Júpiter en 1767 (por lo que el Lexell fue el primer cometa conocido de los llamados “de la familia de Júpiter”). El perihelio de 1776 no pudo ser confirmado porque nadie logró observarlo. Lexell, en colaboración el famoso sabio francés Pierre Simon Laplace, sostuvo que un nuevo paso por las cercanías de Júpiter en 1779 había perturbado nuevamente su órbita, alejándolo quizás más allá del sistema solar.
Calcular la órbita del cometa Lexell parece haber sido el deporte de moda entre los astrofísicos desde 1770 hasta nuestros días, a juzgar por la inmensa cantidad de determinaciones orbitales (entre ellos muchos conocidos como Pingré, Lambert y Le Verrier). Supuestamente,  y según Wikipedia “los cálculos de Kazuo Kinoshita pusieron en evidencia que en 1779 el cometa Lexell se aproximó a 0,0016 UA del quinto planeta del Sistema Solar, lo que hizo pasar su distancia en el perihelio de 0,7 UA a 5,2 UA, transformando su trayectoria en una órbita elíptica con un período orbital de aproximadamente 200 años”. Deberíamos haber observado al cometa en 1984-con medios mucho más modernos-pero no fue así. La verdad, a riesgo de ser “científicamente incorrecto”, no entiendo cómo se tiene por determinada con certeza la órbita de un cometa que nunca más fue observado, pero cuyos perihelios venimos considerando como exactos-e incluso sus acercamientos a Júpiter, calculados de la misma manera.
Lo cierto es que el Lexell pertenece a la curiosa categoría de “cometas perdidos”, identificados con la letra “D”.
El lector del blog sabrá que el Cometa Lexell es el que trae el fin de mundo:


sábado, 16 de abril de 2016

Se identifican clatratos de hielo en el cometa 67P

El estudio de los cometas proporciona pistas sobre la historia temprana de nuestro sistema solar.

Durante décadas, los científicos han acordado en que los cometas son en su mayor parte hielo de agua, pero no lo han hecho sobre el tipo de hielo - amorfo o cristalino-. Con los datos obtenidos por la sonda Rosetta de la ESA en la coma del cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, los científicos han detectado evidencia de una forma de hielo cristalino llamada clatratos.
Los científicos del Southwest Research Institute lideraron un equipo internacional que estudia la composición de la coma del cometa 67P para comprender mejor las estructuras de hielo y el posible origen de su núcleo. El equipo encontró evidencia de clatratos de hielo de agua que podría indicar que el cometa se formó más cerca del Sol de lo que se pensaba originalmente.
Crédito: Imagen cortesía de ESA / Rosetta / MPS para el equipo OSIRIS
MPS / UPD / LAM / IAA / SSO / INTA / UPM / DASP / IDA
"La estructura y la fase del hielo es importante porque nos dice mucho acerca de cómo y dónde se pudo haber formado el cometa", dice la Dra. Adrienn Luspay-Kuti, un científico de investigación de la SwRI's Space Science and Engineering Division. Ella es la autora principal de un artículo titulado "La presencia de clatratos en el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko", publicado en la edición del 8 de abril 8 de la revista “Science Advances”. "Si los bloques de construcción del 67P fueron predominantemente hielos cristalinos y clatratos, entonces es probable que el cometa se haya formado por una aglomeracíón de trozos de hielo cerca del Sol. La parte de la nebulosa protosolar más cercana al Sol experimentó temperaturas más altas y más turbulencia en las que podrían formarse hielos cristalinos cuando se enfrió la nebulosa. Los hielos amorfos y más prístinos probablemente dominaron las periferias más frías del disco giratorio de polvo y gas que rodea al núcleo de un sistema solar en desarrollo".
El hielo de agua amorfo atrapa eficazmente grandes cantidades de compuestos volátiles, que son liberados simultáneamente con el calentamiento. Los clatratos de agua son estructuras cristalinas que contienen moléculas de gas. Los volátiles encerrados en el agua en realidad crean la estructura estable de clatratos. Estas estructuras liberan gases a temperaturas características, dependiendo de la fase de gas volátil encerrado dentro del clatrato. Luspay-Kuti dirigió un equipo internacional de expertos en cometas que interpretan los datos de la nave espacial Rosetta, que encontró que el patrón de liberación de gases observada indica que el núcleo del 67/P contiene clatratos.
"Sin un muestreo directo del interior del núcleo, la evaluación de la composición de la coma ofrece las mejores pistas sobre la estructura de hielo y, como consecuencia, del posible origen de los núcleos cometarios", dijo Luspay-Kuti. "Se cree que los cometas reflejan estrechamente la composición de los componentes básicos de nuestro sistema solar y que contienen información importante acerca de las condiciones que prevalecen en la nebulosa solar antes y después de la formación del planeta. Estos pequeños cuerpos helados nos ayudan a entender la estructura completa".
El equipo multi-institucional de científicos cometarios analizó los datos del espectrómetro de masas de la región sur del 67P de septiembre a octubre de 2014, antes del equinoccio. El  67P es un cometa de la familia de Júpiter que se cree que procede del cinturón de Kuiper. Los científicos están comparando estos datos con los nuevos datos del sobrevuelo del Hartley 2-considerado de igual familia y origen del 67P – para encontrar correlaciones. Si estos cometas se formaron más cerca del Sol de lo que se pensaba originalmente, estos datos podrían ayudar a refinar los modelos de formación del sistema solar.