sábado, 20 de abril de 2019

C/1983 H1 IRAS-Araki-Alcock Y LOS OTROS COMETAS DE LA SONDA IRAS



El IRAS (IRnfrared Astronomical Satellite) fue un precursor de los modernos observatorios espaciales. Lanzado el 25 de enero de 1983 como misión conjunta de los EEUU, Holanda y Gran Bretaña,  Realizó un escaneo casi completo (96%) del cielo en infrarrojo y la manera en que escaneaba favorecía la comprobación de descubrimiento: escaneaba dos veces un sector durante dos días y luego volvía a hacerlo dos semanas después dos veces más. Durante los diez meses que duró su misión identificó 350.000 fuentes de radiación en infrarrojo, muchas de ellas desconocidos. La investigación original se limitaba a objetos de espacio profundo, y muchos descubrimientos (como un disco de polvo alrededor de la estrella Vega) se relacionaban con ese objetivo inicial, pero los datos también eran una excelente fuente de investigación para el descubrimiento de fuentes de radiación móviles, lo que llevó al descubrimiento de cuatro asteroides (entre ellos el 3200 Phaeton, responsable de la lluvia de meteoros de las Gemínidas) y 6 cometas, 4 de período largo y dos de período corto. El primer cometa descubierto con datos de IRAS fue el C/1983 H1 IRAS-Araki-Alcock, descubierto primero por el equipo que analizaba los datos del IRAS y luego por los astrónomos aficionados japonés e inglés, aunque éstos lo descubrieron en simultáneo pero después de la sonda, se ganaron el derecho a compartir el nombre porque el equipo IRAS no sabía que el procedimiento para registrar el descubrimiento era enviar un telegrama (hoy un email) al Minor Planet Center. Otros descubrimientos cometarios del IRAS fueron el 126P/IRAS y el 161P/Hartley-IRAS, pero ninguno pasó tan cerca como el C/1983 H1, cuyo perigeo fue el más cercano a la Tierra desde el famoso cometa Lexell de 1770.



EL COMETA HALLEY VENCIDO POR 3 LEYENDAS DE LOS SINTETIZADORES




Uno de los placeres de los viernes nublados a la noche, para los que estamos viejunos y ya no salimos, es ver Adult Swim por el canal I SAT, y con un par de copitas de coñac encima los recuerdos son épicos. Anoche quedé fascinado con una pequeña joyita de 10 minutos: “Live at the Necropolis: Lords of Synth”, una hilarante ironía muy al estilo de nuestro Cha Cha Cha o Todo por $2. Tres grandes músicos, genios del sintetizador emprenden la batalla final por la supremacía mundial en un gran evento televisado en vivo: son Vangelis, Giorgio Moroder y Wendy Carlos (aunque con sus nombres cambiados), yo hubiera puesto a Jean Michel Jarré y Kraftwerk. La energía es tanta que atrae al cometa Halley en curso de colisión con la Tierra, pero a  pocos segundos del final del mundo televisado, los genios del sintetizador consiguen congelar al Halley en el cielo para que orbite nuestro planeta como una segunda Luna. Veanlo, espero que lo disfruten tanto como yo. Mis favoritos, dos invitados: “a pulsating ball of pure energy” y Panos The Wonder Child.

lunes, 15 de abril de 2019

DESCUBREN UN FRAGMENTO DE COMETA EN EL INTERIOR DE UN METEORITO PRIMITIVO


Un equipo internacional liderado por investigadores del Instituto de Ciencias del Espacio, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya ha descubierto por primera vez el fragmento de un cometa en el interior de un meteorito. Este hallazgo demuestra que las condritas carbonáceas, que son un tipo de meteoritos, contienen claves sobre la composición de objetos más frágiles que se formaron en regiones distantes al Sol hace más de 4.560 millones de años. Los resultados del trabajo se publican en la revista Nature Astronomy.



Sección de la condrita carbonácea La Paz 02342 y ampliación del clasto cometario. / CSIC-Carnegie Institution


Tras un estudio de tres años de la condrita carbonácea La Paz 02342, de la colección antártica de la NASA, los investigadores han llegado a la conclusión de que el fragmento de cometa, de unas cien micras, está compuesto por una mezcla inusual de materiales orgánicos, silicatos amorfos y cristalinos, sulfatos de sodio, sulfuros y granos presolares, estos últimos sintetizados en estrellas que enriquecieron los materiales primigenios de nuestro Sistema Solar. Para su análisis se ha empleado, entre otros instrumentos, un espectrómetro de masas de iones secundarios (nano-SIMS) del Carnegie Institution of Washington (Estados Unidos) que permite el sondeo electrónico a escala nanométrica de la muestra tanto a nivel isotópico como de análisis de elementos.
“Este fragmento, denominado técnicamente xenolito, posee unas características nada usuales que, según pensamos, se produjeron de la incorporación de materiales primigenios embebidos en hielos”, señala el investigador del CSIC Josep Maria Trigo, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Espacio y codirige el estudio. “Muchos objetos del Sistema Solar poseen una composición muy diferente a la de los meteoritos a los que estamos acostumbrados. Las condritas carbonáceas, como La Paz 02342, constituyen un legado fósil de la creación de los planetesimales en su interior son capaces de preservar muestras únicas de otros objetos mucho más ricos en materia orgánica y volátiles, conocidos como cometas.”, explica Trigo.
Como apunta el investigador: “El asteroide progenitor de esta condrita carbonácea sufrió alteración acuosa pero afortunadamente no fue extensiva ni homogénea, lo que hizo que se preservasen las propiedades únicas de este clasto cometario, entre ellas su riqueza en diminutos granos minerales formados en estrellas del entorno en el que nació el Sol. Nuestro estudio concluye que este diminuto fragmento incorporó no solo hielos sino también materiales procedentes del medio interestelar, en donde sabemos que también fue irradiado por rayos cósmicos de alta energía, proceso en el que se crearon diminutos vidrios conocidos como GEMS (Glass with Embedded Metal and Sulfides, por sus siglas en inglés)”.
Los meteoritos más primitivos
Las condritas carbonáceas proceden de cuerpos transicionales, a caballo entre los asteroides y los cometas, que dado su tamaño, inferior a un centenar de kilómetros, nunca se fundieron ni sufrieron internamente diferenciación química como los planetas. Por eso, los materiales que forman estos objetos suelen ser frágiles y no suelen sobrevivir los tránsitos de decenas de millones de años que los transportan desde sus cuerpos progenitores hasta la órbita terrestre y, si lo hacen, se fragmentan y volatilizan en su entrada a la atmósfera a velocidades hipersónicas. Precisamente por ello, materiales ultracarbonáceos como el descubierto son “extremadamente raros” y solo se han podido identificar en contadas ocasiones, en forma de micrometeoritos.
La búsqueda de materiales primigenios entre los meteoritos más primitivos puede realizarse en el Instituto de Ciencias del Espacio dado que es el único centro español repositorio internacional de meteoritos antárticos. Las muestras estudiadas por el equipo científico del CSIC proceden del Johnson Space Center de la NASA. De ese modo los investigadores tienen acceso a ejemplares únicos, pudiendo seleccionar aquellos que no han sufrido metamorfismo térmico ni alteración acuosa extrema.
Este descubrimiento se enmarca en el proyecto del Plan Nacional de Astronomía y Astrofísica (AYA-2015-67175-P) para el estudio de materiales primitivos preservados en meteoritos. En él también han participado Carles E. Moyano y Safoura Tanbakouei, del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC), así como Larry Nittler, de la Carnegie Institution of Washington, junto con otros investigadores norteamericanos.
 Fuente:
Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España:

viernes, 5 de abril de 2019

LA COLA INVISIBLE DE IONES

Los cometas tiene dos colas, como vemos en el siguiente gráfico.



La primera es la visible, la tradicional, la cola de polvo. Ésta se forma con el polvo que va perdiendo el cometa a medida que avanza o se aleja del Sol, es la cola visible, ya que refleja la luz del Sol. Se extiende hacia la trayectoria orbital del cometa y ese polvo formará ese cinturón orbital que la Tierra atravesará dos veces al año y que originará dos lluvias de meteoros.
La segunda cola está formada por partículas de gas cargadas eléctricamente por el viento solar, se llama la cola de iones y apunta siempre, de manera recta, en dirección contraria al Sol. La vemos muy clara y espectacularmente en esta imagen del cometa C/2009 R1 Mc Naught:




Nosotros observamos este cometa, visual y fotográficamente, cuando concurríamos al Observatorio de Oro Verde, tendrían que encontrarlo en la imagen…



COMETAS EN 3D

¡ A ponerse los anteojos 3D como en el cine! Nuestro incansable internauta Juanma Biagi nos regaló esta galería de imágenes 3D del cometa más conocido de todos, el 67P/Churyumov-Gerasimenko, y como yapa, una imagen del Wild 2 observado por la sonda Stardust:






martes, 26 de marzo de 2019

LA FALLIDA OBSERVACIÓN DEL COMETA BENNETT POR EL APOLO 13



¿Saben qué estaba por hacer la nave Apolo 13 cuando tuvo su conocida falla en uno de los cilindros que contenían oxígeno, lo que hizo abortar la misión, luego del famoso “Houston, We’ve had a problem here”?
Observar al cometa Bennett, uno de los grandes cometas del siglo XX, en lo que hubiera sido la primera observación de un cometa desde el espacio. Pero no pudo ser, la actividad programada, fotografiar el cometa, era justo lo que estaban por realizar el 13 de abril de 1970, con 55 horas transcurridas desde el despegue, cuando comenzaron los problemas, como se puede leer en la transcripción de las comunicaciones entre la nave y el centro de control.
El C/1969 Y1 fue descubierto el 28 de diciembre de 1969 por el astrónomo amateur John Bennett desde Sudáfrica. Sus observaciones visuales duraron 20 años, entre 1960 y 1980, y se focalizaron en repetir el trabajo de Charles Messier, pero para el hemisferio sur: catalogar todos los objetos nebulosos que pudieran ser confundidos con cometas, en el proceso descubrió 2 cometas y una supernova en la galaxia M83, la primera descubierta con telescopio. El cometa Bennett brilló intensamente, llegando a magnitud 0, hasta febrero de 1971 y fue uno de los más espectaculares del siglo XX.



martes, 19 de marzo de 2019

EL COMETA DE 1843 EN PARMA Y MONTEVIDEO



Uno de los libros fascinantes que leí en 2019 es “Montevideo antiguo” de Isidoro de María. Me sorprendió ver una referencia al cometa de 1843. Buscando en internet pude encontrar una referencia de la época en la “Gazzetta di Parma” en Google Books., del número del 20 de mayo de 1843. Allí se informaban las viscisitudes de la Guerra Grande en el vecino país y del sitio de Montevideo que comenzó el 16 de febrero de 1843. La lucha era entre los blancos sitiadores, comandados por el General Oribe y con la ayuda de los federales argentinos, y los colorados sitiados, comandados por Melchor Pacheco y Obes, con la ayuda de los unitarios argentinos y del Imperio Brasileño. El sitio se prolongó nada menos que hasta 1851 y parece tener algo de sentido el comentario del libro: “Desgraciadamente, soplaron malísimos vientos por entonces, con el cometa del 43, que todos vimos aparecer al oeste”, para una época aciaga (página 44 de la edición de EUDEBA de 1966.
A continuación de las noticias sobre el Sitio de Montevideo el periódico italiano transmite un reporte interesante: en el cielo sereno de la mañana del 28 de febrero de 1843, entre las 10,45 y las 11,45 se pudo ver al gran cometa de 1843 en pleno día con el Sol brillando, bastaba ubicarse detrás de un muro para que no diera directo el sol o situarse en la sombra para ver “una estrella brillantísima, muy cercana al Sol, de la que partía una franja brillante en dirección contraria al Sol y que se extendía cuatro o cinco grados”. Seguía el reporte mencionando que el hecho de que no cambiara de aspecto convenció a los que observaban (tanto en Parma, como en Bologna, Genova, y otras ciudades) de que no era un parhelio y sí un cometa.  Acerca de la “aparición tan extraordinaria” se debatía acerca de la causa de que apareciera tan brillante cuando pocas noches antes era un cometa de poco brillo, hasta que la consulta a los astrónomos develaba el misterio, esa misma noche el cometa (que ahora sabemos que pertenece a los muy brillantes, por su composición con prevalencia de hielo, familia de cometas rasantes llamados Kreutz) había emergido del perihelio.
El cometa de 1843 fue inmortalizado por una pintura realizada por el astrónomo Charles Piazzi Smith, espléndida obra de arte cuyo objetivo fue registrar con la mayor precisión posible la apariencia del cometa que observaba desde el Observatorio del Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica.

400 ENTRADAS



No queríamos dejar pasar este número redondo, no siempre se cumplen 400 encuentros con ustedes, queridos lectores. Hace poco recordamos el quinto aniversario del blog y renovamos un poco lo que podíamos esperar del blog, no teniendo acceso a un telescopio respetable para la observación cometaria.
Bueno, estamos un poco más optimistas, no sabemos por qué. Pero pensamos en salidas al campo cuando haya cometas que puedan observarse con pequeños telescopios o binoculares en cielos oscuros, en solicitar tiempo de telescopio en otros observatorios, en hacer llamamientos a observar, en seguir entusiasmados, en fin, con nuestros amados cometas.
¡Muchas gracias!

jueves, 14 de marzo de 2019

¿ES ‘OUMUAMUA UN COMETA PENDULAR?


Fuente:
19 de octubre de 2017. Esta es la fecha en la que empezó el misterio en torno al Oumuamua, la primera y controvertida roca interestelar que ingresaba en nuestro Sistema Solar un mes antes de su detección en la citada data por investigadores de la Universidad de Hawai. Desde entonces se han postulado múltiples teorías para tratar de calificar al primer visitante macroscópico (unos 300 metros de largo) venido de más allá de nuestro vecindario cósmico (se calcula que lleva millones de años viajando antes de ingresar en el Sistema Solar).
Asteroide, cometa, fragmento planetario, nube de escombros e incluso nave espacial alienígena varada por el espacio, han sido algunas de las explicaciones dadas por la comunidad científica. Ahora, la Universidad de Yale y astrónomos de Caltech tienen una nueva idea: es un cometa que oscila como un péndulo, en lugar de su giro habitual.
En los meses posteriores a la fecha de la primera detección del Oumuamua, el comportamiento de este objeto ha desconcertado a los astrónomos. Al principio, se creía que Oumuamua era un cometa, aunque la idea fue descartada casi de inmediato, ya que el objeto carecía de cola y coma, la «cabellera» que envuelve al núcleo y que está hecha de material evaporado de su superficie.
Por ello, los investigadorse llegaron a la conclusión de que podía ser un asteroide, aunque esta explicación no llegaba a responder del todo a la razón de su extraña trayectoria: el objeto acelera su velocidad, en lugar de disminuirla, como era de esperar. De hecho, hubo estudios que apuntaron que su comportamiento errático era debido a un choque con otro objeto.
También se planteó la «exótica» hipótesis de que se tratase de una vela ligera, una forma de nave espacial que depende de la presión de radiación para generar propulsión, similar a lo que está trabajando el proyecto Breaktrough Starshot. Así, los investigadores especularon con que esta vela ligera podía ser una enviada de otra civilización para estudiar nuestro Sistema Solar y buscar signos de vida.
«Ha dejado una serie de misterios a su paso», afirma en un comunicado Darryl Seligman, estudiante graduado de Yale y primer autor del estudio sobre la investigación aceptada para su publicación por la revista «Astrophysical Journal Letters». Seligman, el profesor de astronomía de Yale Gregory Laughlin y el profesor de Caltech Konstantin Batygin explican que la razón de la aceleración de Oumuamua no están de acuerdo con la teoría de la nave espacial alienígena y opinan que es bastante más mundana: en realidad se trataría de la ventilación del gas que fue calentada por el sol.
Tal «desgasificación» ocurre regularmente para los cometas, señalan los investigadores. Cuando un cometa se acerca al Sol -como en el caso de Oumuamua- y se calienta, su hielo estalla en un chorro. Las «colas» del cometa se forman cuando las partículas de polvo quedan atrapadas en el chorro y reflejan la luz solar. El problema aquí, como ya apuntó en su día la comunidad científica, es que este viajero interestelar ni tiene coma ni muestra el giro revelador que sería causado por el chorro de gas.
Y esta es su respuesta a ambas contradicciones: «En el modelo que proponemos para Oumuamua, el gas de ventilación no brota desde un solo punto fijo en la superficie -comenta Laughlin-. En cambio, los chorros migran a lo largo de la superficie, siguiendo el calor y la dirección hacia el Sol». Esto significaría que, en lugar de girar, como en un cometa típico, Oumuamua oscila de un lado a otro como un péndulo, según Laughlin.
La trayectoria del Oumuamua
Actualmente Oumuamua ha pasado más allá de la órbita de Saturno y se espera que tarde más de 10.000 años en salir del Sistema Solar de nuevo. Pero los investigadores dicen que su descubrimiento sugiere que casi todas las estrellas en la galaxia pueden expulsar tales objetos durante el proceso de formación del planeta.
Si eso es cierto, una nueva generación de telescopios, como el Telescopio de Levantamiento Sinóptico Grande (LSST) en Chile, puede ayudar a los científicos a aprender más sobre ellos. «Cuando se conecten LSST y otros telescopios nuevos, cada año se detectarán más de estos intrusos interestelares», concluye Seligman.

viernes, 8 de marzo de 2019

LA DESINTEGRACIÓN DEL COMETA C/1999 S4 LINEAR Y LAS MARCAS DE AGUA



El C/1999 S4 LINEAR fue el cometa más brillante de 2000 y se hizo famoso por dos circunstancias.
Primero, porque su fragmentación fue una de las más espectaculares que se hayan registrado fotográficamente.  El cometa fue descubierto por el programa LINEAR del MIT (que busca asteroides pero descubre cometas a patadas) en septiembre de 1999, al acercarse al Sol en julio de 2000 comenzó una dramática serie de aumentos de brillo que indicaban outbursts violentos y finalmente, desde el 18 de julio la fragmentación del pequeño núcleo de entre 200 y 600 metros de diámetro, compuesto mayoritariamente por hielo de agua y por ende muy brillante, que culminó el 5 de agosto con la completa desintegración, que fue captada por el telescopio espacial Hubble. En la siguiente imagen de NASA se combina la fotografía del Hubble (derecha), en la que se observan los fragmentos (ninguno superior a 50 metros de diámetro) y la del telescopio de la Universidad de Hawaii (izquierda), en el que aparece el cometa desintegrándose en una masa difusa, mientras que los fragmentos son visibles en la imagen del telescopio espacial. Ambas imágenes fueron tomadas el día de la fatídica muerte del Linear, el 5 de agosto.


Segundo, porque el análisis espectográfico del Linear mostró la abundancia de agua, que se sospechaba, y que el agua tenía una relación Hidrógeno-Deuterio muy similar a la de los océanos terrestres, por lo cual apuntalaba la hipótesis del origen cometario del agua en nuestro planeta, un tema interesantísimo que seguiremos en próximas entradas.

lunes, 4 de marzo de 2019

WERNER HERZOG HARÁ UNA PELÍCULA SOBRE METEORITOS Y COMETAS



El formato blog me permite discurrir sobre temas de mi interés, aunque no sean estrictamente astronómicos. Esta entrada podría ser un ejemplo. Cuando me enteré de que Werner Herzog estaba rodando un documental recorriendo cráteres meteoríticos alrededor del mundo para relacionarlos con el origen de la vida y las sucesivas extinciones masivas, así como las implicancias culturales y mitológicas de meteoritos y cometas. Un poco como hacemos en este blog, ¿no?
El cine de Werner Herzog es una de las formas de arte que más admiro, una exploración del alma de personajes que no pueden subordinarse a la tiranía de la sociedad. En este caso, compartirá la aventura documental con Clive Oppenheimer, su compañero en otro estupendo documental de 2016, “Into the Inferno”, en los que nos regala impresionantes e hipnóticas imágenes sobre los volcanes más impresionantes y su influencia sobre la cultura local.
La ansiedad nos consume por ver esta película de nuestro admirado y, sin ninguna pretensión de imparcialidad, idolatrado Werner Herzog.

lunes, 25 de febrero de 2019

SPARTAN-HALLEY, MISIÓN FALLIDA



La tragedia del transbordador espacial Challenger el 28 de enero de 1986 fue un duro golpe para la astronáutica norteamericana y también para los estudios cometarios que tenían como objetivo el más famoso de todos los cometas, el Halley. El Challlenger debía lanzar una pequeña sonda llamada SPARTAN (Shuttle Pointed Autonomous Research Tool for Astronomy) 203, también conocida como HCED (Halley’s Comet Experiment Deployable), que analizaría en el espectro ultravioleta la coma del cometa, La misión duraría 40 horas y luego retornaría al transbordador y podría volver a utilizarse en una nueva misión. También se habían diseñado experimentos sobre la composición de la coma a realizarse desde el mismo transbordador.  Ambos experimentos se hubieran cumplido antes del perihelio, mientras que las sondas integrantes de la “Armada Halley” (de Japón, URSS-Francia, y Europa) contactaron al cometa luego del perihelio, en marzo de 1986. El aporte norteamericano fue muy modesto al no participar del esfuerzo multinacional y por la explosión del Challenger a poco de despegar, se limitó a usar dos misiones con otros objetivos para observar el Halley desde lejos: la International Comet Explorer (http://cometasentrerios.blogspot.com/2015/12/international-cometary-explorer-la.html ) y la Pioneer Venus (http://cometasentrerios.blogspot.com/2015/03/el-cometa-halley-por-la-pioneer-venus-1.html ), que registró las interacciones del viento solar con la coma a través de un espectrómetro.
Las SPARTAN cumplieron otras misiones con las mismas características: eran lanzadas desde el transbordador y recogidas 40 horas después, los datos se almacenaban en la propia sonda, más bién lo que técnicamente se conoce como un sub-satélite. La serie SPARTAN 201 realizaron 5 misiones con estudios solares relacionados con la corona, la serie 204 realizó una misión observando en ultravioleta nubes de polvo galácticas. En una de las misiones solares, la SPARTAN comenzó a girar sin control y hubo que recuperarla manualmente, con una actividad extravehícular (EVA), o en buen criollo, tuvieron que mandar a un astronauta a que recuperase el aparato.