domingo, 16 de abril de 2017

LA ARMADA HALLEY. PARTE III. LA SONDA SUISEI.


La sonda japonesa Planet-A fue la última integrante de la Armada Halley en partir, el 18 de Agosto de 1985. Fue construída por la Agencia Espacial Japonesa y lanzada desde la base espacial de Kagoshima. Fue rebautizada como Suisei (“cometa” en japonés). Su instrumental era una cámara en ultravioleta para registrar la coma de hidrógeno 30 días antes y 30 días después de traspasar el plano de la eclíptica. También llevaba instrumental para registrar el viento solar.
Las observaciones de la Suisei comenzaron en noviembre de 1985 y tuvo su máximo acercamiento al Halley el 8 de marzo de 1986 a 151.000 kilómetros del núcleo, mucho más lejos que la Vega 1 y por ende quedó intacto, se registraron sólo 2 impactos de polvo cometario. Fue la segunda sonda en acercarse al Halley, luego de la Vega 1.

Cumplida su misión, el objetivo de la Suisei era el 55P/Tempel-Tuttle para febrero de 1998 y un encuentro cercano con elGiacobini-Zinner en Noviembre de 1998. Antes de poder cumplir con el envión gravitacional de la Tierra que lo llevaría a sus nuevos objetivos en 1992, el 22 de febrero de 1991 se comprobó que ya no tenía propelente.


sábado, 15 de abril de 2017

LA ARMADA HALLEY. PARTE II. EL INSTRUMENTO NORTEAMERICANO DE LAS MISIONES VEGA.

Del maravilloso libro sobre los cometas de Carl Sagan y Ann Druyan transcribimos la historia del instrumento norteamericano en la sonda Vega 1, el Dust Counter and Mass Analyzer (DUCMA):
“El Vega también lleva a bordo un experimento espacial norteamericano, debido totalmente a la iniciativa personal de John Simpson, catedrático de física de la Universidad de Chicago, y un veterano en docenas de misiones espaciales norteamericanas no tripuladas. En una época en que Estados Unidos había dejado caducar el acuerdo de cooperación en ciencia espacial con la URSS, indignado aquel país por la política exterior soviética, Simpson diseñó un analizador original de polvo cometario. Propuso su invento en una reunión de la ESA en los Países Bajos, con la esperanza de que sería incluido en el Giotto, sin embargo, antes de un mes, Roald Agsdeev, director del Instituto para la Investigación Cósmica de la Academia Soviética de Ciencias, informó a Simpson que el instrumento había sido aceptado para la misión Vega. Simpson ni siquiera había propuesto su instrumento para la nave espacial Vega. Después de obtener el permiso de las autoridades norteamericanas, Simpson construyó un aparato en el que empleó una tecnología con al menos una década de antigüedad, pues no quería violar las limitaciones norteamericanas sobre la “transferencia tecnológica”. Cuando llegó el momento de integrar las cargas útiles, los ingenieros soviéticos preguntaron a Simpson por qué su aparato no tenía un microprocesador como tenían todos los suyos. Simpson sonrió”.

“El cometa”. Carl Sagan y Ann Druyan. Editorial Planeta. 1985. Páginas 335/336.

viernes, 14 de abril de 2017

LA ARMADA HALLEY PARTE I. VEGA 1.

El paso del cometa Halley por las cercanías de nuestro planeta en 1985/1986 fue la oportunidad para estudiar por primera vez un cometa desde cerca. Fue además un hito de la colaboración espacial internacional, el más importante hasta la Estación Espacial Internacional (y mucho más útil, a mi entender). Europa, Japón y la Unión Soviética planificaron sus misiones de manera complementaria y con el propósito de compartir los resultados.


La Armada Halley se inició el 15 de diciembre de 1984 con el lanzamiento de la sonda soviética Vega 1 desde el Cosmódromo de Baikonour con un con cohete Proton 8K82K. “Vega” es por “Venus” (VE) y “Halley” (GA), ya que junto con su sonda gemela la Vega 2 eran parte del programa de exploración soviético del planeta Venus con una extensión al cometa más famoso. Vega 1 llegó a Venus el 11 de junio de 1985 y a 39,000 kilómetros de su superficie lanzó un globo destinado a atraversar la atmósfera venusina y aterrizar en la zona de Aphrodite Terra. El módulo de descenso, el mismo de todas las anteriores misiones Venera, tenía un lander y un globo de exploración. Los equipos de científicos del lander (desarrollados en colaboración con Francia) sufrieron las turbulencias extremas de la atmósfera venusina y las terribles condiciones de superficie. Solamente el espectrómeto de masa pudo generar datos utilizables. El globo de exploración pudo desplegarse y pudo atraversar el 30% del diámetro del planeta antes de perder contacto el 13 de junio.

Luego de lanzar el módulo de descenso, la Vega 1 aprovechó el envión gravitacional del planeta para viajar hacia el 1P. Desde el 4 de marzo comenzó a enviar imágenes del cometa que fueron de vital importancia para que posteriormente la sonda Giotto pudiera realizar su sobrevuelo cercano. Las primeras imágenes mostraban un núcleo oscuro, a diferencia del brillante núcleo blanco que se esperaba, y dos zonas brillantes (por jets) del mismo fueron confundidas con un núcleo doble.

El 6 de marzo de 1986 fue la primera integrante de la Armada Haley en contactarlo en un sobrevuelo a 8.,890 kilómetros del núcleo a 79.2 kilómetros por segundo. Una tormenta de polvo cometario (4.000 partículas por segundo) la tuvo a mal traer pero consiguió enviar más de 500 imágenes y otros datos importantes mientras atravesaba la coma del Halley y mantener sus equipos funcionando (¡la vieja y fiable tecnología soviética!). La aproximación cercana duró 3 horas pero los datos e imágenes cubrieron 3 días y permitieron las primeras visiones sobre forma y tamaño del núcleo, estructura y composición gaseosa de la coma y el polvo, interacción con el viento solar, tiempo de rotación del núcleo. El espectrómetro de masa detectó una composición similar a la de las condritas carbonáceas meteoríticas.
Su viaje continuó en el espacio hasta que poco después se quedó sin propelente el 30 de enero de 1987, quedando en una solitaria y eterna órbita heliocéntrica. Se había frustado la idea de redirigirla hacia el asteroide Adonis.

sábado, 8 de abril de 2017

EL HALLEY EN VICUÑA

En enero de este año, un cometario tenaz como nuestro colaborador Juan Manuel Biagi (Juanma) viajó en moto desde Paraná, nuestra ciudad, hasta las costas chilenas del Pacífico. Ni siquiera el cruce de los Andes lo distrajo de su afición cometaria. Por eso, cuando estuvo en la ciudad de Vicuña (Chile) nos envió estas curiosas fotos que prueban que los cometas son los astros de mayor impacto en la cultura cotidiana, y el Halley es el cometa de mayor impacto de la historia. En sus palabras: “Vicuña es un pueblo no muy grande enclavado en medio del Valle de Elqui (el valle debe su nombre al río que lo atraviesa y pasa por un costado de Vicuña) este lugar de una arquitectura muy particular y rodeada de viñedos y las montañas andinas, posee (en homenaje al paso del Cometa Halley en 1986) varios lugares con su nombre, un comedor, un hotel y una casa de turismo, también es cruzada por la Ruta N° 41 denominada "Ruta de las Estrellas". Y el mismo maravilloso cielo que atrajo a tantos telescopios gigantescos habrá atraído a los cazadores del Halley en aquellos días de 1986.

Las fotos de Juanma inauguran un mes de abril dedicado en Cometaria al cometa Halley: