jueves, 29 de diciembre de 2022

FELIZ 2023, PARECE QUE TENDREMOS UN COMETA ESPECTACULAR

 

Foto Michael Jäger

Según comenta Pepe Chambó en Cometografía, el C/2022 F3 ZTF podría ser visto a simple vista, en febrero 2023 desde el hemisferio sur. El cometa, descubierto por el programa Zwicky Transient Facility (ZTF) con un telescopio de Monte Palomar en marzo de 2022, ha venido aumentando constantemente de brillo, especialmente desde noviembre. De acuerdo a la tasa de actividad, Chambó sostiene que el cometa ZTF podría llegar a magnitud 5 en enero y magnitud 4 en febrero, con magnitud 4, si el cometa no es demasiado difuso, desde cielos oscuros se podría observar a simple vista, con grandes posibilidades de observación porque su geometría orbital indica que la mayor aproximación a la Tierra será en el lado nocturno de nuestro planeta y su gran elongación hará que sea observable en plena noche y alto en el cielo.

Bien, feliz 2023 y a buscar un lugar oscuro para observar el Cometa ZTF.


lunes, 26 de diciembre de 2022

BUSCANDO COMETAS EN UNA TERRAZA JAPONESA

 

En esta hermosa imagen vemos a uno de los buscadores de cometas más famosos de Japón, la patria de los grandes descubridores de cometas. Estamos en abril de 1962. A la izquierda está Koichi Ike, el de la derecha es Tsutomu Seki, famoso descubridor de asteroides y cometas (6, entre ellos el gran cometa de 1965, el Ikeya-Seki). Es una hermosa imagen de amistad y astronomía, que ha sido siempre en lo que hemos creído en Cometaria.

Alguna vez hemos traducido del inglés partes del hermoso diario de observación de Tsutomu Seki:

http://cometasentrerios.blogspot.com/2014/06/el-maravilloso-diario-de-observacion-de.html

http://cometasentrerios.blogspot.com/2015/03/el-maravilloso-diario-de-observacion-de.html

Y al que le interese la relación entre la cultura japonesa y su pasión por buscar cometas, recomendamos la lectura de este texto sobre Minoru Honda:

http://cometasentrerios.blogspot.com/2014/02/el-buscador-de-cometas-zen.html


sábado, 24 de diciembre de 2022

¡FELIZ NAVIDAD!

 


!Que Santa Claus, el Niño Dios o los Reyes Magos nos traigan a todos un cometa como éste en 2023! !Felicidades les desea Cometaria!

viernes, 23 de diciembre de 2022

LA DESCONEXIÓN DE LA COLA DE GAS DEL COMETA LEONARD

 


©Gerald Rhemann/APOTY

Este año la imagen que obtuvo el Astronomy Photographer of the Year Competition fue cometaria. Se llama “Disconnection Event”, es de Gerald Rhemann y documenta como el viento solar afecta la cola de gases del cometa Leonard, el más brillante de los últimos años.

viernes, 16 de diciembre de 2022

EL COMETA DE MISS MITCHELL

 

Ofrecemos la traducción de un texto muy interesante sobre Maria Mitchell, la primera norteamericana en descubrir un cometa y la primera mujer en enseñar profesionalmente astronomía en la Universidad de Vassar (únicamente para mujeres). Una hermosa historia de vida de una mujer de increíble bravura, un verdadero ejemplo a seguir. Y un ejemplo de los beneficios de la astronomía amateur compartida con papá o mamá.

Traducción de:

https://www.theattic.space/home-page-blogs/2018/10/3/miss-mitchells-comet

“Las mujeres eran esposas de balleneros, solas durante meses. Se decía que hacían surcos en las tablas del piso, paseando y mirando al mar. Los inviernos en la isla rocosa eran helados, al igual que las almas después de mucho esperar. Pero cuando las nubes se abrieron, las estrellas eran tan infinitas como el mar.

En una noche de octubre de 1847, mientras caía la oscuridad, una mujer de Nantucket  se excusó y partió hacia el banco donde trabajaba su padre, en la Main Street. Subió las escaleras y llegó al telescopio. Sola en el techo, comenzó a “barrer” las estrellas.

“Uno se apega a ciertas apariciones de medianoche”, escribió en su diario. “La aurora boreal es siempre una agradable compañera; un meteoro parece venir como un mensajero de espíritus difuntos; y el florecimiento de los árboles a la luz de la luna se convierte en un espectáculo buscado con placer”.

La mayoría de las noches, su telescopio captaba el milagro habitual: mundos de luz fijos en patrones familiares. Pero esa noche, una leve mancha la detuvo a mitad de camino. Corriendo a casa, le dijo a su padre: “Puede ser un cometa”.

Los cometas son trozos de hielo y roca que orbitan alrededor del sol. Algunos regresan en una fecha establecida. Otros pasan, guiñan y nunca más se los vuelve a ver. El universo contiene tantos que pocos son nombrados, el resto numerados. Hoy, C1847V1 es el "Cometa de la señorita Mitchell".

Maria Mitchell vivió en una época en que las mujeres estaban "acostumbradas a escuchar en silencio". Pero fue bendecida con independencia, curiosidad y padres que la nutrieron. Cuando tenía siete años, su padre compró un telescopio y los dos pasaron noches calculando el reloj de los cielos. A los 12, María registraba eclipses. A los 14, estaba enseñando a los marineros a usar sextantes.

En 1840, solo un puñado de universidades admitía mujeres, por lo que María se convirtió en bibliotecaria en el Ateneo de Nantucket. Allí leyó a Galileo y Copérnico y estudió matemáticas. Luego vino la noche del cometa, su cometa si pudiera reclamarlo.

Federico VI de Dinamarca había ofrecido una medalla a cualquiera que descubriera un "cometa telescópico", no detectado a simple vista. María no tenía interés en la medalla, pero su padre alertó a un amigo en Inglaterra. Demasiado tarde. El astrónomo del Vaticano había reclamado el premio. Pero siguieron más cartas, que prueban el avistamiento anterior de María. La medalla llegó a Nantucket en 1849. Su cara de oro tenía una cita de Virgilio: “No en vano observamos la puesta y la salida de los astros”.

“El cometa de la señorita Mitchell” hizo famosa a María. Realizó giras por Europa y América hablando de las estrellas. Ella podría haber enseñado astronomía, pero las universidades de los Estados Unidos no consideraban a las mujeres aptas para la enseñanza de la ciencia.  Finalmente, en 1865, Maria Mitchell se convirtió en la primera profesora de ciencias de Estados Unidos.

En Vassar, Mitchell conoció a "mamá ansiosas", entregando a sus hijas al cuidado de la universidad. Dio la bienvenida a la responsabilidad. Comenzó cada clase diciendo: “Somos mujeres que estudiamos juntas”. No dio calificaciones y dijo que "no se puede marcar una mente humana porque no hay una unidad intelectual". Habló de encontrar “imaginación en la ciencia”. Los cielos fueron revelados por las matemáticas, pero también contenían "belleza y poesía". Sin embargo, nadie podía tomar sus clases sin aprobar un riguroso examen de matemáticas.

Con sus rizos blancos y modales victorianos, la personalidad de Mitchell era, recordó un estudiante, "tan fuerte que se sintió en toda la universidad". Llevó a estudiantes a estudiar eclipses en Iowa y Colorado. De vuelta en Vassar, cartografiaron las manchas solares y los satélites de Saturno. Sus chicas la adoraban, incluso mientras se preguntaban en qué parte del rudo mundo podrían volver a estudiar las estrellas.

“Tengo a la señorita Mitchell y todos estos grandes instrumentos y nadie aquí se burla en absoluto”, escribió una de sus estudiantes. “Pero cuando vaya a casa nadie se interesará por la astronomía. ¿Crees que seré lo suficientemente valiente como para aferrarme a lo que he comenzado?

Aunque la señorita Mitchell presionó incansablemente a favor de las mujeres en la ciencia, vio un propósito más amplio. “No puedo esperar hacer astrónomos”, les dijo a sus muchachas, “pero sí espero que vigoricen sus mentes con el esfuerzo de pensar. Cuando estamos irritadas y angustiadas por pequeñas preocupaciones, una mirada a las estrellas nos mostrará la pequeñez de nuestros propios intereses”.

Maria Mitchell murió en 1888. El cometa C1847V1 no ha vuelto a pasar cerca de la Tierra. Su órbita, como la vida de su descubridora, era excéntrica, con destino a las estrellas.

Hoy, las mujeres obtienen un tercio de todos los títulos en astronomía, y el número va en aumento. La señorita Mitchell también previó esto a la luz de la luna. “Basta que haya una mujer completamente despierta en la ciudad”, escribió, “para poder despertar a todas”.


miércoles, 14 de diciembre de 2022

Fuentes discretas de criovulcanismo en el núcleo del cometa 29P/Schwassmann–Wachmann y su origen

 

Comet 29P/S-W1 imaged on 2009 February 23.51
2.0-m f/10 Faulkes Telescope North, 4 x 60s, SDSS-r filter
(Observer: Peter Hill, Paulet High School, UK)

Traducción de:

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0019103515005217?via%3Dihub

Fuentes discretas de criovulcanismo en el núcleo del cometa 29P/Schwassmann–Wachmann y su origen

Citar:

https://doi.org/10.1016/j.icarus.2015.11.011

Resumen

Se ha encontrado evidencia de fuentes de criovulcanismo de larga duración en el núcleo del cometa 29P/Schwassmann-Wachmann a partir de un estudio de sus Períodos de Outburst (PO) y el desarrollo morfológico de las estructuras internas de la coma. El análisis de los datos del archivo de observaciones del Minor Planet Center, que abarca desde 2002 hasta 2014, y otras observaciones, ha arrojado 64 Períodos de Outburst de eventos bien observados con una incertidumbre de tiempo mediana de 0,40 d. Los outbursts comprenden en gran parte (i) eventos explosivos aislados; o (ii) brotes múltiples que ocurren típicamente con un plazo intermedio de 5 a 15 días entre cada uno. En raras ocasiones, se manifiesta en forma de actividad continua o gradualmente creciente, que parece ser el resultado de una serie de mini-estallidos. La cuasi-periodicidad en los PO se manifiesta como un exceso de outbursts cada 52–60 días, junto con una escasez de eventos cada ~30 días y ~90 días. Los cambios estacionales en la actividad son evidentes a partir del análisis temporal de los datos de outburst. Se encontró una periodicidad inequívoca de 57,6 ± 0,4 días en los Períodos de 26 Outbursts durante 2010–2014, con todas las fuentes activas en ese momento localizadas dentro de un intervalo de longitud de 135–150°. El análisis de conglomerados de datos de PO para 2002–2010 y 2010–2014, y las imágenes del HST de 1996 confirman y refinan la periodicidad aparente, lo que indica que los estallidos parecen estar agrupados en longitudes centradas en al menos 6 ubicaciones circunferenciales. Las fuentes de actividad generalmente persisten durante al menos 10 a 20 años, y algunas parecen de naturaleza discreta, capaces de volver a estallar después de un solo ciclo de día y noche. Dado que los estallidos son provocados por el calentamiento solar, el análisis arroja un valor para el día solar medio de 57,71 ± 0,06 d, equivalente a un período de rotación sideral de 57,09 ± 0,06 d, asumiendo la dirección de giro progresiva más probable. Se describe un mecanismo de explosión novedoso en el que algunos hielos cometarios, principalmente CH4 sólido, confinado bajo presión (>12 kPa) debajo de una corteza de estabilización, comienzan a derretirse y absorber gases supervolátiles, principalmente CO y N2. Estos gases liberan una cantidad considerable de calor (5–7 kJ mol−1) a través de su entalpía de solución, lo que induce una mayor fusión en las profundidades del núcleo, donde el calentamiento por insolación directa está ausente. Este proceso es más activo cerca de la interfase sólido-líquido, donde la temperatura del solvente es más baja y la solubilidad del gas es más alta. Un estallido ocurre cuando el calentamiento por insolación de la corteza sobre un depósito subterráneo cargado de gas ablanda los hidrocarburos parafínicos y hace que una placa de la corteza se desprenda bajo la presión del gas acumulado, cuya liberación repentina provoca la ex-solución explosiva de gases disueltos, principalmente CO, impulsando el polvo y los escombros arrastrados al espacio. Las fisuras se vuelven a sellar a medida que la placa se hunde bajo la influencia gravitacional de un núcleo grande y la fracción adhesiva de hidrocarburos cerosos se solidifica, lo que permite que comience un nuevo ciclo de outburst. Una descripción detallada del mecanismo de ex-solución de gas es el tema de un artículo asociado (Miles, R. [2015]. Icarus).

Introducción

Desde su descubrimiento en 1927, el cometa centauro 29P/Schwassmann–Wachmann ha exhibido una propensión inigualable a experimentar estallidos repentinos de 2 a 5 magnitudes varias veces al año, década tras década, aunque permanece dentro de un estrecho rango de distancia heliocéntrica (rh), actualmente entre 5,76 y 6,26 UA del Sol, donde el flujo solar incidente permanece relativamente uniforme. Según Gronkowski (2014), el comportamiento exhibido por este cometa desafía nuestra comprensión de los núcleos cometarios en el sentido de que los mecanismos actualmente postulados no pueden explicar adecuadamente su naturaleza única. En este trabajo, se utilizan extensos datos fotométricos disponibles del archivo de observación de cometas mantenido por Minor Planet Center (MPC) junto con fotometría de precisión reciente para caracterizar el comportamiento de estallido de 29P. Específicamente, cada estallido significativo se identifica y el período de estallido correspondiente (PO), se deriva con la mayor precisión posible para que se puedan buscar las periodicidades en su comportamiento de estallido. La fuente de energía que desencadena sus estallidos o outburst es esencialmente la que proporciona la insolación (Enzian et al., 1997, Kossacki y Szutowicz, 2013), por lo que la ubicación de los estallidos en el núcleo debe correlacionarse con la posición del punto subsolar y la hora solar local. Si se pueden encontrar periodicidades en los datos de los Períodos de Outbursts (PO), es probable que tales hallazgos proporcionen una medida de las propiedades rotacionales de su núcleo.

Los datos utilizados en este estudio comprenden 20 000 observaciones fotométricas de la base de datos MPC que cubre el período 2002–2014, es decir, alrededor de 3 temporadas completas en su órbita del Sol, junto con períodos de outbursts de campañas de observación intensivas más recientes, descritos en un socio artículo para este trabajo (Miles et al., 2015). Se identifican un total de 64 outbursts distintos entre agosto de 2002 y septiembre de 2014. Se examina la evolución temporal de la actividad para establecer si los efectos estacionales son evidentes y para comprobar si los estallidos se originan en un gran número de sitios distribuidos en el núcleo o un pequeño número de fuentes discretas, activas y de larga vida, que de ser encontradas serían indicativas de criovulcanismo. Los hallazgos se discuten en relación con los mecanismos presentados en la literatura para explicar las características de estallido de 29P. Se propone una fuente novedosa de energía térmica con calor liberado in situ que facilita la fusión del hielo CH4 y otros hidrocarburos de bajo punto de fusión. Las conclusiones de este trabajo, de las de su artículo asociado (Miles et al., 2015) y otros informes de la literatura se utilizan en un artículo de seguimiento para formular un mecanismo físico-químico integral para explicar el comportamiento único de 29P y los outburst de otros cometas (Miles, enviado para su publicación).

Informes de literatura relacionados con los estallidos del cometa 29P/Schwassman-Wachmann

El cometa 29P tiene la notable característica de arrojar una gran cantidad de polvo y escombros al espacio a través de sus frecuentes estallidos intermitentes. El modelado de la cola de polvo de 29P realizado por Fulle (1992) indicó una tasa de pérdida de masa que alcanza un estimado de 6 ± 3 × 102 kg s−1, para un albedo asumido de 0,1, equivalente a aproximadamente el 6% de la masa requerida para equilibrar las pérdidas de la nube de polvo interplanetaria del Sistema Solar en su conjunto. El cometa ocupa una órbita relativamente distante, lo que lo convierte en un objetivo difícil.

Períodos de Outburst de los datos fotométricos del archivo MPC

El Minor Planet Center del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica en Cambridge, Massachusetts, EE. UU., mantiene un archivo de datos astrométricos y fotométricos de observación de cometas en el archivo de observación MPCAT-OBS CmtObs.txt, la gran mayoría de los cuales han sido obtenidos por astrónomos aficionados que utilizan telescopios de apertura típica de 0,2 a 0,4 metros equipados con cámaras CCD

Análisis temporal de la actividad de los outbursts

Es razonable suponer que el calentamiento solar es la fuente de energía que provoca los estallidos del 29P, dado que su actividad actual puede haber continuado durante al menos varios siglos. La transferencia de calor de superficie a masa dentro de la corteza se vería favorecida por la alta conductividad térmica y la lenta velocidad de rotación del núcleo. Descartamos la existencia de una única fuente en el núcleo responsable de los estallidos ya que, de ser así, estudios previos habrían identificado una única tasa de rotación.

Tasa de rotación del núcleo

Los estudios previos de la tasa de rotación no han sido confiables en gran medida. Quizás la investigación más satisfactoria es la realizada con Spitzer en 2003 del 21 al 24 de noviembre en una época en que el cometa estaba inactivo, unas 8 semanas después del estallido (Stansberry et al., 2004). Aquí, una característica de chorro curvo era visible en el escaneo MIPS de 24 µm cuando se sometió a filtrado de gradiente rotacional y que se extendía al menos 2 'radialmente desde el núcleo y 120 ° en azimut.

Conclusiones

Se ha encontrado una solución inequívoca para la periodicidad de los outbursts exhibidos por el cometa 29P/Schwassmann–Wachmann a partir del análisis temporal de 26 outbursts observados entre febrero de 2010 y septiembre de 2014. El análisis de conglomerados de conjuntos independientes de Períodos de Outbursts ha permitido refinar la periodicidad aparente. Se encontró que un valor de 57,71 ± 0,06 d subyace en estos y otros tiempos de explosión (incluido uno derivado de imágenes del Telescopio Espacial Hubble en 1996).

Agradecimientos:

El autor desea agradecer a sus colegas George Faillace y Eric Watkins por sus útiles debates durante el transcurso de su prolongada investigación de este enigmático cometa. Las observaciones realizadas utilizando los Telescopios Faulkes bajo los auspicios del Proyecto del Telescopio Faulkes (Roberts et al., 2013) cortesía de Martin C. Faulkes y el Fideicomiso Educativo Dill Faulkes, estimularon al autor a continuar con este trabajo en primera instancia, y proporcionaron información valiosa. datos de observación.

Referencias

B.D. Warner et al.

The asteroid lightcurve database

Icarus

(2009)

L.M. Trafton

On the state of methane and nitrogen ice on Pluto and Triton: Implications of the binary phase diagram

Icarus

(2015)

C.A. Schambeau

A new analysis of Spitzer observations of Comet 29P/Schwassmann–Wachmann 1

Icarus

(2015)

N.H. Samarasinha et al.

Observational and dynamical constraints on the rotation of Comet P/Halley

Icarus

(1991)

W.T. Reach et al.

Survey of cometary CO2, CO, and particulate emissions using the Spitzer Space Telescope

Icarus

(2013)

W.T. Reach

Explosion of Comet 17P/Holmes as revealed by the Spitzer Space Telescope

Icarus

(2010)

L. Neslušan

The meteoroid streams crossing the frequently outbursting Comet 29P/Schwassmann–Wachmann

Planet. Space Sci.

(2014)

R. Miles et al.

On liquid phases in cometary nuclei

Icarus

(2012)

K.J. Meech

Activity of comets at large heliocentric distances pre-perihelion

Icarus

(2009)

K.J. Kossacki et al.

Activity of Comet 29P/Schwassmann–Wachmann 1

Icarus

(2013)


jueves, 1 de diciembre de 2022

EL COMETA WILSON EN LA REVISTA “AARDE EN KOSMOS” (1987)

 

Conocimos al cometa Wilson (1986 I) en una revista que nuestro colaborador habitual (y ferviente), Juan Manuel Biagi (Director de la Revista Digital Cápsula Espacial), quien buceando en Internet, y más precisamente en la maravillosa Archive.org, encontró un viejo número de la revista holandesa  Aarde en Kosmos (Tierra y Cosmos), una especie de Muy Interesante pero que parece mucho más completa. En esa revista se comenta sobre el Cometa Wilson, al que nos referimos en la entrada anterior, y se lo compara con el cometa Halley, indudablemente el cometa más notorio del año del descubrimiento del Wilson (1986). Como éste último es un cometa relativamente reciente, como lo indica su órbita hiperbólica, se esperaba un gran despliegue de brillo, ya que el paso de 1986 iba a ser muy cercano a la Tierra. Una peculariedad fue que la pérdida de agua, típica de todo cometa, no aumentó al  acercarse al Sol, sino que permaneció igual, pese al aumento de la temperatura, también fue distintiva la proporción de volátiles sublimados: 67% agua y 33% monóxido de carbono, mientras que el Halley (que se comportó normalmente y perdió volátiles en proporción a su distancia del Sol) perdió 87% y 10%, respectivamente.

La imagen que vemos pertenece al número de mayo de 1987 de la citada revista.