viernes, 11 de marzo de 2022

EL COMETA HALLEY EN 1910 EN “POPULAR MECHANICS” (“MECÁNICA POPULAR”)

 

Otra vez nuestro gran amigo y compinche Juan Manuel Biagi ha buceado en el baúl de los trastos viejos que es internet y ha salido a la superficie con una historia maravillosa para compartir. Esta vez, Juanma nos envió páginas de abril de 1910 en el que se da un reporte pormenorizado en el mejor estilo de la revista, difusión de alta calidad apuntando a un lector promedio con un grado de cultura que hoy sería imposible de encontrar (por algo, al menos en Argentina, no sale más), de la aproximación del cometa Halley a la Tierra el 18 de mayo de 1910. Abajo están las páginas escaneadas, la lectura es sumamente interesante. Algunos comentarios.  Es impresionante notar cuanto se sabía de la mecánica celeste del Halley, cómo se determina órbita, plano orbital, etc, pero cuán poco se sabía de su composición (obviamente). Se nos dice que es casi 1 millón de veces más grande que la Tierra (claro, quizás  lo sería la coma, esto no está tan errado). El artículo se preocupa por desmentir el temor a que la cola del Halley, en contacto con la Tierra, esparciera vapores venenosos, apelando a la mínima densidad de la misma. En la última página hay una bella imagen de Camille Flamarion mirando por un telescopio, el culpable del temor cometario de 1910. Incluso el artículo se preocupa  por resaltar el interés de los astrónomos por la posibilidad de que la Tierra entre en contacto con la cola, como realmente ocurrió. Lo que no ocurrió es “the rather pretty display of luminous vapors in the earth’s atmosphere” (“el despliegue, bastante bonito, de vapores luminosos en la atmósfera terrestre”), las expectativas fueron infundadas.






miércoles, 9 de marzo de 2022

CAFÉ LUNAR: “OBSERVACIÓN DE METEOROS: LAS ÁRIDAS”

 


Un nuevo encuentro en nuestro Café Lunar, espacio de actividades online de la Sociedad Lunar Argentina en su canal en Youtube. En esta ocasión tendremos a Leonardo Alberto Colombo, desde Molinari, Córdoba, Argentina. Leonardo es miembro del Grupo Austral de Observadores de Meteoros (GAOM) y junto con observadores del hemisferio austral realizaron un registro de la noche es que se produciría el máximo de actividad meteorítica de una nueva lluvia, las “Áridas” o “Finlayidas”, provenientes del cometa 15/P Finlay. Las observaciones de este grupo, visuales, fotográficas, en video y por radio, fueron fundamentales para determinar los parámetros de la nueva lluvia de meteoros. Sobre esta extraordinaria experiencia conversaremos en el próximo Café Lunar.

ESTE DOMINGO 13 DE MARZO A LAS 20 HORARIO ARGENTINA (23 TIEMPO UNIVERSAL) POR EL CANAL EN YOUTUBE DE LA SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA


martes, 8 de marzo de 2022

SE DESINTEGRÓ EL COMETA LEONARD

 

Así parece, el cometa más bello del 2021 parece haberse desintegrado. Nos enteramos por la web de la Sección Cometas de la LIADA, que primero publicó esta imagen en la que no se distingue la condensación central que indicaría la presencia del núcleo sólido:


“Martin Mašek reportó remotamente desde el Observatorio Paranal de la ESO en Chile, la imagen del cometa ya saliendo de la conjunción solar tras el perihelio del 3,3 de enero y en una primera impresión llamativa es que se lo ve «sin condensación central»; tema que requiere de una confirmación”

https://rastreadoresdecometas.wordpress.com/2022/02/23/c-2021-a1-leonard-saliendo-de-la-conjuncion-solar/

 y luego un reporte de Thomas Lehmann:


“Puedo confirmar las observaciones de Martin Mašek sobre la presunta carencia de condensación central que mostraba el C/2021 A1 (Leonard) luego de su salida de la conjunción solar el 23 de febrero, el cometa definitivamente se está desintegrando.

La secuencia de imágenes adjunta muestra el cometa el 2022-03-04.15 UT (cometa a la izquierda) y el 2022-03-05.15 (cometa a la derecha). Las imágenes se capturaron utilizando un reflector de 20-cm f/3 con una cámara QHY600 y un filtro verde de forma remota desde Hakos/Namibia.

Ambas imágenes son pilados de exposiciones de 6×2 minutos de exposición. El campo dado es un recorte del 100% y cubre aproximadamente de 25×20 arcminutos. (1,29″/pix)”

https://rastreadoresdecometas.wordpress.com/2022/03/06/se-confirma-la-desintegracion-del-c-2021-a1-leonard/

miércoles, 2 de marzo de 2022

EL COMETA NEOWISE DESDE LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL

 


Así veían los astronautas de la Estación Espacial Internacional al cometa Neowise el 5 de julio de 2020,  mientras pasaba por Asia Central. Son 340 imágenes transformadas a video.

lunes, 28 de febrero de 2022

COMETA C/2019 L3 ATLAS DESDE EL TELESCOPIO DE LA PUNTA


IMAGEN OBTENIDA POR DANIEL MENDICINI (Centro de Observadores del Espacio de Santa Fe) EL 15 DE FEBRERO A LAS 01.35 TU CON EL TELESCOPIO REMOTO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PUNTA, SAN LUIS ARGENTINA

Sin dudas, el Atlas L3 parece ser el cometa del momento. Está en magnitud 9,5 y con su brillo decreciendo luego del perihelio del 9 de enero. Actualmente está en la constelación de Géminis.
Daniel Mendicini obtuvo esta imagen desde el telescopio de La Punta, en San Luis, mientras hacía imágenes de estrellas variables para la Comisión de Estrellas Variables del CODE, uno de los grupos de astronomía PRO-AM más pujantes de la Argentina

domingo, 13 de febrero de 2022

Descubierta una nueva lluvia de estrellas: las áridas o Finlay-id

 

Una nueva lluvia de estrellas sobre los cielos nocturnos y ha sido descubierta recientemente y lo produce un viejo cometa y sus detritus: la áridas o las Finlay-id

Por Francisco Martín León

FUENTE:

https://www.tiempo.com/ram/descubierta-una-nueva-lluvia-de-estrellas-las-aridas.html


Un meteoro árido (recuadro) detectado por la estación Cerro Tololo de la red CAMS Chile el 29 de septiembre 2021.

Además de las lluvias de estrellas clásicas de las perseidas, dracónidas, líridas, etc., ahora tenemos las áridas

Durante miles de años, el cometa 15P / Finlay ha estado bombardeando en picado la órbita de la Tierra, dejando rastros de polvo en la puerta de nuestro planeta; sin embargo, extrañamente, nunca ha habido una lluvia de meteoritos. Hasta ahora. El 27 de septiembre de 2021, la Tierra chocó contra una corriente de escombros del cometa Finlay y nació una lluvia de meteoritos. Esta nueva lluvia de meteoritos recibe el nombre de Finlay-id.

"Se llama lluvia de meteoros árida (o Finlay-id), porque los meteoros irradian desde la constelación del extremo sur Ara, el Altar", explica Peter Jenniskens del Instituto SETI, cuyas cámaras de meteoros en Nueva Zelanda y Chile detectaron la mini explosión de 13 áridas (este nombre provisional está por definir).

Hace mucho que debió haberlo hecho. Cada 6 años, Finlay pasa solo 0.01 au de la órbita de la Tierra. De alguna manera, hemos esquivado los escombros. "Esta es la primera vez que vemos meteoros del cometa", dice Jenniskens.

Puede que la lluvia no haya terminado. La Tierra está preparada para chocar contra otra de las corrientes de escombros de Finlay.

"Predecimos un encuentro en algún momento entre el 6 de octubre a las 2200 UT y el 7 de octubre a las 0100 UT", dice el astrónomo Quanzhi Ye de la Universidad de Maryland. "Los pronósticos oscilan entre ~ 50 y hasta 1100 meteoros por hora".

Los detritus fueron expulsados por el cometa en 2014 y 2015. En esos años sucedió algo inesperado. Los astrónomos que vieron a Finlay sumergirse en el interior del Sistema Solar se sorprendieron cuando el cometa hizo erupción, dos veces, más del cuádruple de brillo y produjo chorros masivos de gas y polvo.

 


El estallido de Finley en 2015 de " Bangs and Meteors from the Quiet Comet 15P / Finlay " de Ye et al. (Revista astrofísica, octubre de 2015)

"En algún lugar se expulsaron entre 100 millones y mil millones de kilogramos de material, aproximadamente la masa de una pequeña colina", dice Ye, que ha pasado años estudiando a Finlay y sus restos.

Si la Tierra roza este material, podría ocurrir una tormenta de meteoritos. Desafortunadamente para los observadores del cielo, el mejor lugar para verlo es la Antártida. Sin embargo, el momento también favorece a los observadores en partes de América del Sur. "Nuestras cámaras están bien posicionadas para grabar cualquier cosa que suceda", dice Jenniskens. Así que estad atentos.

Spaceweather.com


martes, 1 de febrero de 2022

LA MOVEDIZA COLA DEL COMETA LEONARD

 

Explicación: ¿Por qué se mueve la cola del cometa Leonard? El video de lapso de tiempo presentado muestra la cola de iones del cometa C/2021 A1 (Leonard) mientras cambiaba durante diez días a principios del mes pasado. El video fue tomado por la nave espacial Solar Terrestrial Relations Observatory-Ahead (STEREO-A) de la NASA que orbita alrededor del Sol aproximadamente a la misma distancia que la Tierra. Cada imagen en este campo de 29 grados se sustrajo de la imagen siguiente para crear marcos que resaltan las diferencias. El video muestra claramente la larga cola de iones del cometa Leonard extendiéndose, moviéndose y siendo arrastrada por el viento solar, una corriente de iones de rápido movimiento que sale del Sol. Desde que se tomó el video, el cometa Leonard continuó sumergiéndose hacia el Sol, alcanzó su máximo acercamiento al Sol entre las órbitas de Mercurio y Venus, sobrevivió a este máximo acercamiento sin romperse y ahora se está desvaneciendo como cabezas fuera de nuestro Sistema Solar.

Traducción de:

https://apod.nasa.gov/apod/ap220110.html

Image Credit: NASA, NRL, STEREO-A; Processing: B. Gallagher


martes, 25 de enero de 2022

“DON’T LOOK UP” (“NO MIRES ARRIBA”). LA PELÍCULA COMETARIA MÁS FAMOSA (PARTE 1)

 

Así es, queridos cometófilos. Una de las películas más vistas de 2021 y 2022, “Don’t look up”, tiene como argumento la colisión inminente de un cometa con el planeta Tierra. Los lectores pueden encontrar en nuestra Etiqueta “Cine” otras películas con temática cometaria. Ahora bien, todavía no la he visto. ¿Los motivos? El principal no tiene, probablemente, que ver con la película en sí sino con lo que se dice sobre la película. Todo ese discurso sobre el paralelismo entre el cometa que se aproxima y el COVID 19, la ciencia contra los negacionistas y demás, no la hacía atractiva a priori, y menos si era un proyecto de Leonardo Di Caprio (buen actor, pero de los que nos dicen que no hay que andar en auto para no contaminar pero llegan a una cumbre sobre el cambio climático en su avión privado como único pasajero), y menos si el insoportable de Neil Degrasse Tyson dice que es “un documental” sobre lo que sucedería si llega un cometa, y menos si dura dos horas y media. No creo que haya relación entre negar una enfermedad, o sus efectos, o las políticas sanitarias relacionadas, con negar un cometa (que cualquier astrónomo aficionado o incluso cualquiera que sepa usar internet puede comprobar su existencia y órbita) o los efectos de ese cometa (si va a chocar con la Tierra, ¿quién negaría que hay que desviarlo con recursos tecnológicos que ya tenemos?). Bueno, veremos la película para saber su rigurosidad respecto al tema astronómico y ver el lado antropológico de los cometas como signos que anuncian aniquilación. ¿Ustedes ya la vieron?


lunes, 24 de enero de 2022

8 AÑOS DE COMETARIA

 

Un nuevo aniversario, comenzamos el 25 de enero de 2014. Espero no repetirme, porque trato de recordar esta fecha todos los años. 8 años de nuestra vida.  El ejemplo fue Juan Manuel Biagi, quien con su revista de astronáutica “Cápsula Espacial”, nos mostró el camino: no importaba que esa asociación no apreciara lo bueno que hacía, había un mundo afuera que sí lo hace. Y así seguimos su ejemplo con Cometaria. 2014, 2015 y parte de 2016 fueron años de buenos cometas y pudimos acceder al telescopio de la asociación de la que nos fuimos y de la que no queremos acordarnos. En 2016 es cuando se nos hizo difícil observar (a veces hasta clandestinamente). Fue bastante deprimente y ese fue nuestro estado cuando dejamos de publicar en 2017. Y fue nuevamente Juanma Biagi quien nos alentó a retomar. Y así lo hicimos en 2018 y desde entonces fueron pocas las observaciones que pudimos hacer con nuestro pequeño instrumental personal, y nos dedicamos a la observación lunar con todas nuestras fuerzas, pero mantuvimos la llama pensando en ustedes, los lectores. Ya son 582 entradas, 122.000 vistas. Seguimos siendo útiles, y esa constancia y ese orgullo se lo debemos a Juanma Biagi.


sábado, 22 de enero de 2022

LA EVOLUCIÓN DE LA COMA DEL COMETA LEONARD

 

Copyright Michael Jäger, Lukas Demetz Skygems Observatories

Esta maravillosa composición, realizada por Michael Jáger, nos muestra la evolución de la coma del cometa Leonard entre los días 20 y 26 de diciembre, posterior a un estallido. Es increíble como percibimos las estructuras de polvo en expansión tras el outburst y el nacimiento de la cola de iones.

martes, 18 de enero de 2022

LA COLA DEL COMETA LEONARD DESDE ATACAMA

 


Esta espectacular imagen de campo amplio, tomada en uno de los cielos más claros del planeta (Atacama, Chile), por Daniele Gasparri, es la Astronomical Picture of  the Day del 30 de diciembre de 2021 (https://apod.nasa.gov/apod/ap211230.html). Notemos la increíble complejidad e irregularidad de la cola. ¿Acaso resultado de los diversos estallidos que se sucedieron en los días anteriores, manifestados como aumentos de brillo del cometa?

Las cabezas de los cometas pueden ser verdes, pero nunca sus colas

 

Fuente: Sección Cometaria de la Liga Iberoamericana de Astronomía

https://rastreadoresdecometas.wordpress.com/2022/01/14/las-cabezas-de-los-cometas-pueden-ser-verdes-pero-nunca-sus-colas-despues-de-90-anos-finalmente-sabemos-por-que/



C/2021 A1 (Leonard) Michael Mattiazzo.

Un estudio ha resuelto un misterio de 90 años al probar el mecanismo por el cual el dicarbono o «cabono diatómico», el químico que hace que las cabezas o «comas» de algunos cometas sean de color verdes, es descompuesto por la luz solar.
Esto explica por qué el color verde vibrante nunca llega a la cola del cometa.
De vez en cuando, el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort lanzan bolas de nieve galácticas formadas por hielo, polvo y rocas: restos de la formación del sistema solar de 4.600 millones de años.
Estas bolas de nieve, o como las conocemos, cometas, atraviesan una metamorfosis colorida a medida que cruzan el cielo, y las cabezas de muchos cometas se vuelven de un color verde radiante que se vuelve más brillante a medida que se acercan al Sol. Pero extrañamente, este tono verde desaparece antes de llegar a una o dos colas que se arrastran detrás del cometa.
Este misterio ha intrigado a astrónomos, científicos y químicos durante casi un siglo. En la década de 1930, el físico Gerhard Herzberg teorizó que el fenómeno se debía a que la luz solar destruía el carbono diatómico (también conocido como dicarbono o C2), una sustancia química creada a partir de la interacción entre la luz solar y la materia orgánica presente en la cabeza del cometa, pero como el dicarbono no es estable , esta teoría ha sido difícil de probar.
Un nuevo estudio dirigido por UNSW Sydney, publicado hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), finalmente encontró una manera de probar esta reacción química en un laboratorio, y al hacerlo, demostró que este hombre de 90 años teoría correcta. «Hemos probado el mecanismo por el cual la luz solar descompone el dicarbono», dice Timothy Schmidt, profesor de química en UNSW Science y autor principal del estudio.
«Esto explica por qué la coma verde, la capa difusa de gas y polvo que rodea el núcleo, se encoge a medida que el cometa se acerca al Sol, y también por qué la cola del cometa no es verde».
El jugador clave en el centro del misterio, el dicarbono, es altamente reactivo y responsable de dar a muchos cometas su color verde. Está formado por dos átomos de carbono pegados y solo se puede encontrar en entornos extremadamente energéticos o con poco oxígeno, como estrellas, cometas y el medio interestelar.
El dicarbono no existe en los cometas hasta que se acercan al Sol. A medida que el Sol comienza a calentar el cometa, la materia orgánica que vive en el núcleo helado se evapora y pasa a la coma. La luz del sol luego rompe estas moléculas orgánicas más grandes, creando carbono diatómico.
El equipo dirigido por la UNSW ahora ha demostrado que a medida que el cometa se acerca aún más al Sol, la radiación ultravioleta extrema rompe las moléculas de dicarbono que creó recientemente en un proceso llamado «fotodisociación».
Este proceso destruye el dicarbono antes de que pueda alejarse del núcleo, lo que hace que la coma verde se vuelva más brillante y se encoja, y asegura que el tinte verde nunca llegue a la cola.
Esta es la primera vez que se estudia esta interacción química aquí en la Tierra. «Me parece increíble que alguien en la década de 1930 pensara que esto es probablemente lo que está sucediendo, hasta el nivel de detalle del mecanismo de cómo estaba sucediendo, y luego, 90 años después, descubrimos que es lo que está sucediendo», dice Jasmin Borsovszky, autor principal del estudio y exalumno de Honores en Ciencias de la UNSW.
«Herzberg fue un físico increíble y ganó un Premio Nobel de Química en la década de 1970. Es muy emocionante poder probar una de las cosas que teorizó». El Prof. Schmidt, que ha estado estudiando el dicarbono durante 15 años, dice que los hallazgos nos ayudan a comprender mejor tanto el dicarbono como los cometas. «El dicarbono proviene de la ruptura de moléculas orgánicas más grandes congeladas en el núcleo del cometa, el tipo de moléculas que son los ingredientes de la vida», dice. «Al comprender su vida útil y destrucción, podemos comprender mejor la cantidad de material orgánico que se evapora de los cometas. Descubrimientos como estos podrían algún día ayudarnos a resolver otros misterios espaciales».
Un espectáculo de láser como ningún otro.
Para resolver este rompecabezas, el equipo necesitaba recrear el mismo proceso químico galáctico en un entorno controlado en la Tierra. Lo lograron con la ayuda de una cámara de vacío, muchos láseres y una poderosa reacción cósmica. «Primero tuvimos que hacer esta molécula que es demasiado reactiva para almacenar en una botella», dice el Prof. Schmidt. «No es algo que podamos comprar en las tiendas. Hicimos esto tomando una molécula más grande, conocida como percloroetileno o C2Cl4, y haciendo estallar sus átomos de cloro (Cl) con un láser ultravioleta de alta potencia». Se enviaron moléculas que viajaban a través de un haz de gas en una cámara de vacío, que tenía alrededor de dos metros de largo. Luego, el equipo apuntó otros dos láseres ultravioleta hacia el dicarbono: uno para inundarlo con radiación, el otro para hacer que sus átomos fueran detectables. La radiación golpeó desgarró el dicarbono, enviando sus átomos de carbono volando hacia un detector de velocidad.
Al analizar la velocidad de estos átomos que se mueven rápidamente, el equipo pudo medir la fuerza del enlace de carbono en aproximadamente uno en 20.000, que es como medir 200 metros al centímetro más cercano.
La Sra. Borsovszky dice que debido a la complejidad del experimento, les tomó nueve meses antes de que pudieran hacer su primera observación. «Estábamos a punto de darnos por vencidos», dice. Tomó mucho tiempo asegurarse de que todo estuviera alineado con precisión en el espacio y el tiempo. «Los tres láseres eran todos invisibles, por lo que hubo muchas punzadas en la oscuridad, literalmente».
El Prof. Schmidt dice que esta es la primera vez que alguien ha observado esta reacción química. «Es extremadamente satisfactorio haber resuelto un enigma que se remonta a la década de 1930».
Resolviendo misterios espaciales.
Hay alrededor de 3700 cometas conocidos en el sistema solar, aunque se sospecha que podría haber miles de millones más. En promedio, el núcleo de un cometa tiene la friolera de 10 kilómetros de ancho, pero su coma suele ser 1.000 veces más grande. Los cometas brillantes pueden ofrecer espectáculos espectaculares para aquellos que tienen la suerte de verlos.
Pero en el pasado, los cometas podrían haber hecho más que eso por la Tierra; de hecho, una de las teorías sobre el origen de la vida es que los cometas una vez entregaron los componentes básicos de la vida justo en nuestra puerta. «Esta emocionante investigación nos muestra cuán complejos son los procesos en el espacio interestelar», dice el profesor Martin van Kranendonk, astrobiólogo y geólogo de la UNSW que no participó en el estudio. «La Tierra primitiva habría experimentado un revoltijo de diferentes moléculas con carbono que llegaban a su superficie, lo que permitió que ocurrieran reacciones aún más complejas en el período previo a la vida». Ahora que se ha resuelto el caso de la cola verde faltante en los cometas, el profesor Schmidt, especialista en química espacial, quiere seguir resolviendo otros misterios espaciales. A continuación, espera investigar bandas interestelares difusas: patrones de líneas oscuras entre estrellas que no coinciden con ningún átomo o molécula que conozcamos. «Las bandas interestelares difusas son un gran misterio sin resolver», dice. «No sabemos por qué a la luz que llega a la Tierra a menudo se le quitan mordiscos. Este es solo un misterio más en un enorme inventario de cosas extrañas en el espacio que aún no hemos descubierto».