lunes, 10 de noviembre de 2014

A HORAS DEL DESCENSO DE PHILAE

Estamos a pocas horas de una de las grandes fechas en la historia de la astronomía, particularmente de la astronomía cometaria: el miércoles 12 de noviembre a las 8,35 TU (lo que serían las 5,35 hora argentina, aunque debemos sumar los 28 minutos que tarda la señal de Rosetta en alcanzar la Tierra) se producirá la separación del módulo de aterrizaje Philae de la sonda Rosetta y, tras 7 horas de caída libre (no tiene propulsores) y atravesar 22 kilómetros, aterrizará en la superficie del núcleo del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.  Durante este trayecto realizará emocionantes fotografías tanto del núcleo como de la Rosetta y parte del equipo instrumental, como el magnetómetro, comenzará a funcionar. El aterrizaje en sí mismo será una proeza, por lo reducido del tamaño del núcleo y lo escarpado de su superficie, núcleo que se ha mostrado como formado más por polvo que por hielo (la “bola de nieve sucia” como modelo queda cada vez más lejos).
La factibilidad de la operación se verificará 2 horas antes del inicio de la separación del lander, cuando la sonda Rosetta realice la última maniobra adecuando su órbita a la separación. 40 minutos después de la separación, Rosetta modificará una vez más su órbita para alejarse del módulo de aterrizaje y ganar visibilidad
Dos horas después de la separación comenzarán las comunicaciones entre Rosetta y Philae. En el camino al 67/P el instrumento CIVA (15 microcámaras) documentará en imágenes el proceso de descenso y aterrizaje. En la misma fase de separación comenzarán a funcionar los instrumentos CONSERT (Comet Nucleus Sounding Experiment by Radio wave Transmission), uno en Rosetta y otro en Philae. El emisor de Rosetta envía una señal de radio que pasa a través del núcleo del cometa  y llega al componente en Philae. La señal es recibida en el módulo de aterrizaje, donde se realiza el análisis de los datos, y luego es retransmitida a la nave nodriza, donde son recolectados. Las variaciones de fase y amplitud que se producen a medida que las ondas de radio pasan a través de diferentes partes del núcleo del cometa serán utilizadas para realizar la tomografía del núcleo. El talador ROMAP, que tomará muestras de superficie, será usado para realizar mediciones del campo magnético del cometa y sus variaciones. El SESAME (Surface Electrical, Seismic and Acoustic Monitoring Experiments), que realizará experimentos de monitoreo eléctrico, sísmico y acústico de la superficie del cometa, durante el descenso será el encargado de realizar las mediciones sobre la presencia de plasma y polvo.
El aterrizaje, o más bien la caída, se producirá en una zona con pocos obstáculos bautizada como Agilkia (y antes como Sitio J), a una velocidad de 1 metro por segundo. Como ninguna sonda ha “acometizado”, el terreno que encontrará es una incógnita. Esperemos que las 3 patas del lander absorban la energía del impacto y que la casi nula gravedad cometaria no produzca un rebote.  Por ello, la Rosetta disparará dos arpones que se hundirán en el núcleo, luego cada pata desplegará un anclaje para hielo, mientras que un pequeño motor en la parte superior se encenderá para lograr un empuje que mantenga las patas ancladas.
El tiempo estimado en el que Philae trabajará en la superficie del cometa es de 3 meses, lo que incluye el perihelio.

El descenso y el aterrizaje se podrán seguir por: www.new.livestream.com/ESA/cometlanding

2 comentarios:

  1. Será un gran hito para la historia! El nombre elegido para el sitio J se obtuvo a través de la propuesta ganadora de un aficionado argentino. Saludos, Alberto!

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  2. Gracias Camilo por pasar! Desconocía ese dato, muy interesante. Saludos para vos también, nos vemos pronto!

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