Gracias a un usuario de Twitter (Landru79) tenemos las imágenes cometarias más asombrosas que hayamos presenciado. Se trata de un Gif realizado uniendo imágenes suministradas por la agencia espacial europea ESA de la superficie del 67P del día 1 de junio de 2016. Sorprendentemente, las imágenes pertenecen a la cámara OSIRIS de la sonda Rosetta y no al Lander Philae. Digo sorprendentemente porque parecen haber sido tomadas a ras del piso, cuando han sido tomadas en una órbita muy cercana a la superficie.
Parece una tormenta en la Antártida, ¿no? Se puede observar un gigantesco farallón (que pensé que había sido el lugar donde Philae quedó atrapada, pero no lo es) y piedras sueltas de todo tamaño en la superficie. Hay un caos de partículas blancas pero si distinguimos las que vueltan verticalmente de las que lo hacen horizontalmente, distinguiremos las motas de polvo fruto de la sublimación del 67P al acercarse al Sol de las estrellas que van pasando verticalmente por el cielo del cometa durante el día que abarca las imágenes comprimidas en menos de dos segundos. Desde la ESA nos dicen que las estrellas que se ven pasar hacia abajo pertenecen a la constelación Canis Major y a los cúmulos globulares NGC 2362 y NGC 2354. A encontrarlos!
domingo, 29 de abril de 2018
jueves, 26 de abril de 2018
UNA BROMA COMETARIA A BARNARD
Edward Barnard fue uno de los grandes descubridores cometarios de todos los tiempos. Los lectores del blog conocerán la historia de cómo compró su casa con lo obtenido de varios premios por descubrir cometas. Astrónomo autodidacta, se labró una carrera en la astronomía profesional y en 1891 era miembro del Lick Observatory y una figura suficientemente reconocida como para ser una víctima propicia para la broma. En el San Francisco Examiner del 8 de marzo de 1891 apareció el anuncio de una invención maravillosa de Barnard: un detector automático de cometas. Supuestamente era una carta del propio Barnard en el que anunciaba su invención el “comet-seeker” o buscador de cometas. Barnard supuestamente narraba una típica sesión de observación en la que personalmente se dedicaba a los objetos de espacio profundos mientras un prisma montado sobre otro telescopio descomponía la luz que incidía en el diafragma. Cuando el telescopio barría un cometa por el movimiento de la cúpula celeste, la luz del cometa se descomponía y las bandas de los “hidrocarbonos” (desconozco si este dato es correcto) en el prisma iniciaban una corriente eléctrica que hacía sonar una alarma en el dormitorio de Barnard. El pseudo Barnard decía haber testeado su invención con un cometa ya descubierto, por el Profesor Zona en Palermo, Italia el 15 de noviembre de 1890.
Barnard, furioso, escribió una carta al periódico para que publicara su “derecho a réplica”, pero se encontró con que el bromista autor del artículo que citaba la supuesta carta de Barnard había pedido que no se hiciera caso de las negativas de Barnard, porque era tan modesto que no iba a querer la fama que su invención le daría. Barnard tuvo que esperar dos años hasta que el periódico dio a conocer al autor de la borma, Charles Hill, un asistente recién ingresado al observatorio donde trabajaba Barnard, el Lick Observatory, aunque lo más probable es que la responsabilidad fuera del Director del observatorio, es poco probable que alguien que recién empieza a trabajar hiciera esa broma con el astrónomo estrella. Barnard tuvo que lidiar por años con pedidos para que vendiera o compartiera su genial invención. Y apenas pudo cambió de trabajo y se fue al Observatorio de Yerkes, escapando del jefe bromista, o más bien acosador.
viernes, 20 de abril de 2018
LA HISTORIA EN 3 COMETAS POR WILLIAM WHISTON
La
vida de William Whiston es merecedora de una película. No fue un científico de
menor rango ni un iluminado. Fue el discípulo al que Isaac Newton promovió como
su sucesor en la famosa Cátedra Lucasiana de Matemáticas en 1702. No sólo fue
un prominente físico y astrónomo (uno de los primeros en sostener la
periodicidad de las órbitas cometarias) sino que también fue un destacado
teólogo, siempre bajo el patrocinio de Newton. Sus problemas empezaron cuando
las sutiles disquisiciones sobre trinitarismo y arrianismo en las que lo inició
el propio Newton (reconocido ocultista y alquimista) lo llevaron a desafiar el
dogma trinitarista de la Iglesia de Inglaterra y ser expulsado de la cátedra en
1710. Whiston nunca perdonó a Newton “haberlo dejado en la estacada”, como
decimos los argentinos, es decir, no haber hecho nada cuando estaba en
problemas. Su vida posterior fue la de un herético propiciando la vuelta a un
cristianismo primitivo al mismo tiempo que era un destacado conferencista. De
sus tiempos de discípulo de Newton proviene la obra que nos interesa: “A new
theory of the Earth” (1696), loada por John Locke y el propio Newton, en el que
(antes incluso de que se comprobara la periodicidad del cometa Halley) atribuía
los grandes cambios en la Tierra a la acción de cometas, situándose en lo que
posteriormente se conocería como “catastrofismo geológico”. Un primer cometa
habría entrado en órbita solar y hoy es nuestro hogar planetario. Un segundo
cometa pasó lo suficientemente cerca como para humedecer la árida Tierra y
crear el Paraíso. Pero los pecados del hombre propiciaron la punición divina en
la forma de un tercer cometa “el 28 de noviembre de 2349 AC al mediodía en el
meridiano de Pekín donde Noé vivía antes del Diluvio”. El diluvio universal se
desencadenó con el impacto de la cola de un cometa contra la atmósfera de la
Tierra. Reemplacemos el impacto de un cometa por el de mucho y el volumen de
agua implicada y no estamos lejos de las modernas teorías que sostienen el
origen cometario del agua en la Tierra. Pero no repetiremos los errores de
tantos divulgadores científicos que piensan que las disquisiciones filosóficas,
como las de Giordano Bruno, si coinciden con la ciencia son ciencia. Don Whinston
siguió haciendo de las suyas de viejo y
en 1736 pronosticó que el mundo acabaría por el impacto de un cometa el
16 de octubre, lo que provocó la lógica preocupación que originó que el
Arzobispo de Canterbury afirmara que el mundo que el mundo no terminaría el 16
de octubre de 1736… como si alguno de estos respetables vejetes lo pudiera
saber.
sábado, 7 de abril de 2018
PLANIFICACIÓN DEL RETORNO DE MUESTRAS COMETARIAS DE LA MISIÓN CAESAR AL 67P/CHURYUMOV-GERASIMENKO
Traducción
de párrafos seleccionados del abstract de la ponencia “The CAESAR New Frontiers
Mission”: 5. Contamination, reovery and curation” de la 49º Lunar and Planetary
Science Conference 2018.
La
misión Comet Astrobiology Exploration Sample Return (CAESAR) adquirirá y traerá
de regreso a la Tierra para analizar en laboratorio un mínimo de 80 g de
material de superficie del núcleo del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko (67P).
CAESAR caracterizará la región de superficie muestreada, conservará la muestra
recogida en un estado prístino y los volátiles evolucionados capturándolos en
un depósito de gas separado. Los análisis de muestras cometarias en
laboratorios en la Tierra pueden proporcionar un conocimiento sin precedentes
sobre la historia presolar a través de las etapas iniciales de formación de
planetas hasta el origen de la vida. Los objetivos de análisis de muestra de
CAESAR abordan cuestiones relacionadas con la naturaleza de los materiales originarios
del Sistema Solar y cómo estos componentes fundamentales se unieron para formar
planetas y dar vida. Traer a la Tierra muestras cometarias es fundamental para
suministrar material para generaciones de descubrimientos científicos en
laboratorios de todo el mundo. Para lograr los objetivos de la misión CAESAR,
las muestras deben conservarse y documentarse a través de la recopilación,
recuperación y curación dentro de los recursos del programa New Frontiers 4 de
la NASA. Hemos tomado nuestras experiencias de OSIRIS-REx, Hayabusa, Genesis,
Stardust y Apollo.
CAESAR
toma las estrategias ejecutadas con éxito en OSIRIS-REx y las aplica al entorno
cometario (…) A diferencia de
OSIRIS-REx, los requisitos de limpieza para una muestra cometaria incluyen
compuestos volátiles (…) Estrategia de recuperación: la cápsula de devolución
de muestra (SRC, por Sample Return Capsule) de CAESAR aterrizará a las 9:14
a.m. del 20 de noviembre de 2038 en el campo de entrenamiento y pruebas de Utah
(UTTR). Este es el mismo lugar donde se han recuperado las únicas misiones de
retorno de muestras no tripuladas de la NASA (Génesis, Stardust y pronto
OSIRIS-REx). CAESAR aprovechará las operaciones de recuperación y los
procedimientos de estas misiones previas aprovechando las lecciones aprendidas
con el fin de reducir el tiempo para asegurar las muestras en un almacenamiento
frío y limpio. Al igual que Genesis, Stardust y OSIRIS-REx, CAESAR utilizará
activos de rastreo militar en Hill Air Force Base para ubicar el SRC
rápidamente. Las operaciones de recuperación nominal de CAESAR incluyen dos
helicópteros montados justo afuera de la elipse de aterrizaje antes del
aterrizaje y dos vehículos todoterreno con tracción en las cuatro ruedas para
transportar al equipo de recuperación y al contenedor de almacenamiento en frío
al sitio de aterrizaje del SRC si el clima impide operaciones de recuperación
de vuelo nominal.
La
protección de las muestras de la misión CAESAR se basa en décadas de
experiencia en las misiones Apollo, Genesis, Stardust y Hayabusa, que mostraron
la importancia y el desafío de evitar la contaminación y alteración de las
muestras. La lección clave de estas misiones anteriores es que la protección de
muestras comienza con el diseño de la misión. Con este fin, los científicos de
muestra de CAESAR se han integrado desde el principio con la ingeniería de la
misión para identificar los requisitos de contaminación y los controles
ambientales de las muestras. Las muestras volátiles y sólidas se separan en
vuelo en contenedores distintos y se devuelven en frío para evitar la
alteración y el fraccionamiento isotópico.
Por
necesidad, los protocolos de CAESAR para evitar la alteración de las muestras
van mucho más allá de las misiones de retorno de muestras anteriores. Los
sólidos cometarios probablemente consistirán en un conjunto de componentes
altamente desequilibrados de la nebulosa solar temprana, y deben mantenerse
fríos y secos para evitar reacciones entre los granos y con cualquier humedad
adventicia. Los silicatos amorfos en las partículas de polvo interplanetarias
cometarias I) se cambian en silicatos hidratados en horas en agua a temperatura
ambiente. Incluso una exposición breve de la muestra al agua líquida podría
confundir los intentos de determinar si la actividad acuosa se produjo en el 67P.
Los
procedimientos de recuperación, almacenamiento y manejo de CAESAR, como las
instalaciones, se diseñarán para proteger las muestras de la contaminación, cambios
de temperatura y humedad que podrían inducir la alteración de la muestra. Las
instalaciones permitirán la documentación cuidadosa y el procesamiento de las
muestras para permitir un amplio análisis científico conservando la mayoría de
las muestras (≥75%) para futuras investigaciones. El equipo científico de
CAESAR realizará análisis de muestras para alcanzar las metas y los objetivos
de investigación científica de la misión durante el examen preliminar, pero es
la correcta conservación de la muestra lo que permite que esas investigaciones
continúen durante décadas después del retorno de la misma.
Traducción de párrafos seleccionados de:
LA MISIÓN SWIFT CAPTÓ LA DESACELERACIÓN DEL COMETA 41P
Las observaciones de la nave espacial Swift de la NASA, ahora rebautizada como
Observatorio Neil Gehrels – Swift después del fallecimiento del último
investigador principal de la misión; han capturado un cambio sin precedentes en
la rotación de un cometa. Las imágenes tomadas en mayo de 2017 revelan que el
cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresák -41P para abreviar- giraba tres veces más
lento de lo que era en marzo, cuando fue observado por el Discovery Channel
Telescope en el Observatorio Lowell en Arizona.
La desaceleración abrupta es el cambio más espectacular en la rotación de un cometa jamás visto.
La desaceleración abrupta es el cambio más espectacular en la rotación de un cometa jamás visto.
“El récord anterior de un cometa le ocurrió al 103P/Hartley 2, lo que
disminuyó su rotación de 17 a 19 horas durante 90 días”, dijo Dennis Bodewits,
investigador asociado de la Universidad de Maryland (UMD) en College Park,
quien presentó los hallazgos el miércoles 10 de enero en la reunión de la
American Astronomical Society (AAS) en Washington. “Por el contrario, 41P se
redujo en más de 10 veces en tan solo 60 días, por lo que tanto el alcance como
la velocidad de este cambio es algo que nunca antes habíamos visto”.
El cometa orbita el Sol
cada 5,4 años, viajando tan lejos como el planeta Júpiter, cuya influencia
gravitatoria se cree que lo ha capturado en su camino actual. Se estima que
tiene menos de 1,4 kilómetros de ancho; 41P se encuentra entre las más pequeños
de la familia de cometas cuyas órbitas están controladas por Júpiter. Este
pequeño tamaño ayuda a explicar cómo los chorros (jets) generados en la superficie
del 41P fueron capaces de producir un cambio tan dramático.
Cuando un cometa se acerca
al Sol, el aumento del calentamiento hace que el hielo de su superficie cambie
su estado directamente a un gas, produciendo chorros que lanzan partículas de
polvo y granos helados al espacio. Este material forma una atmósfera extendida,
llamada coma. El agua en la coma se descompone rápidamente en átomos de
hidrógeno y moléculas de hidroxilo cuando se expone a la luz solar
ultravioleta. Debido a que el Telescopio Ultravioleta/Óptico (UVOT) del Swift
es sensible a la luz UV emitida por el hidroxilo, es ideal para medir cómo los
niveles de actividad del cometa evolucionan a lo largo de la órbita.
Las observaciones
terrestres establecieron el período de rotación inicial del cometa en
aproximadamente 20 horas a principios de marzo de 2017 y detectaron su
desaceleración más tarde el mismo mes. El cometa pasó a 21,2 millones de km. de
la Tierra el 1° de abril, y ocho días después hizo su aproximación más cercana
al Sol. La cámara UVOT del Swift fotografió el cometa del 7 al 9 de mayo,
revelando variaciones de luz asociadas con material recientemente expulsado a
la coma. Estos cambios lentos indicaron que el período de rotación del 41P se
había más que duplicado, estimado entre 46 y 60 horas.
Las estimaciones basadas
en los datos del UVOT de la producción de agua del 41P, junto con el tamaño
pequeño del cuerpo, sugieren que más de la mitad de su superficie contiene jets
activados por la luz solar. Esa es una fracción mucho mayor de su superficie
que en la mayoría de los cometas, que normalmente muestran eyecciones de gas y
polvo solo en alrededor del 3 por ciento de sus superficies.
“Sospechamos que los
chorros de las áreas activas están orientados de manera favorable para producir
los momentos de torsión que han desacelerado el giro de 41P”, dijo Tony
Farnham, científico investigador principal de la UMD. “Si los jets siguieron
actuando después de las observaciones de mayo, el período de rotación de 41P
podría haberse reducido a 100 horas o más en este momento”.
Un giro tan lento podría
hacer que la rotación del cometa sea inestable, lo que le permite comenzar a
caer sin un eje de rotación fijo. Esto produciría un cambio dramático en el
calentamiento estacional del cometa. Bodewits y sus colegas observan que al
extrapolar hacia atrás sugiere que el cometa estaba girando mucho más rápido en
el pasado, posiblemente lo suficientemente rápido como para provocar
deslizamientos de tierra o fragmentación parcial y la exposición de hielo
fresco. Fuertes estallidos de actividad en 1973 y 2001 pueden estar
relacionados con los cambios rotacionales del 41P.
Una relación menos extrema
entre la forma, actividad y giro de un cometa fue vista previamente por la
misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea, que entró en órbita alrededor
del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko en 2014. El giro del cometa se aceleró por
dos minutos mientras se acercaba al Sol y luego redujo la velocidad en 20
minutos a medida que se alejaba. Al igual que con el 41P, los científicos
piensan que estos cambios fueron producidos por la interacción entre la forma
del cometa y la ubicación y actividad de sus jets.
En Memoria de Neil Gehrels:
La nave espacial Swift de la NASA ha llevado a cabo una amplia serie de investigaciones científicas durante 13 años: monitorea cometas, estudia estrellas que albergan exoplanetas y atrapa explosiones de supernovas, estrellas de neutrones y agujeros negros, y continúa en pleno funcionamiento. La NASA anunció en la reunión de la AAS que la misión ha sido renombrada en honor a Neil Gehrels, quien ayudó a desarrollar al Swift y se desempeñó como su investigador principal hasta su muerte el 6 de febrero de 2017.
La nave espacial Swift de la NASA ha llevado a cabo una amplia serie de investigaciones científicas durante 13 años: monitorea cometas, estudia estrellas que albergan exoplanetas y atrapa explosiones de supernovas, estrellas de neutrones y agujeros negros, y continúa en pleno funcionamiento. La NASA anunció en la reunión de la AAS que la misión ha sido renombrada en honor a Neil Gehrels, quien ayudó a desarrollar al Swift y se desempeñó como su investigador principal hasta su muerte el 6 de febrero de 2017.
Fuente:
https://rastreadoresdecometas.wordpress.com/2018/01/12/notable-cambio-en-la-rotacion-del-cometa-41p/
martes, 27 de marzo de 2018
COMETAS Y ASTEROIDES BAÑAN A MARTE CON MATERIALES ORGÁNICOS
Por
Jake Parks (Revista Astronomy)
Un
nuevo estudio sugiere que los impactos de cometas y asteroides, que contienen
compuestos orgánicos, son responsables de aproximadamente el 30 por ciento del
material orgánico que se encuentra en la superficie marciana. El concepto de
este artista (de una misión Mars Scout propuesta pero no realizada) muestra el
impacto de una sonda de alta velocidad similar a un meteorito grande.
Universidad
Estatal de Arizona / Ron Miller
Durante
décadas, los astrónomos sospecharon que Marte podría estar lleno de orgánicos,
que son moléculas basadas en el carbono como proteínas, carbohidratos y ácidos
nucleicos. Sin embargo, no fue sino hasta 2015 que el rover Mars Curiosity
descubrió la primera evidencia que mostraba que estos compuestos que sustentan
la vida no solo estaban presentes, sino que también estaban esparcidos por todo
el planeta rojo.
En
ese momento, los astrónomos sospechaban que los orgánicos hacían autostop a
Marte casi exclusivamente a bordo de diminutas partículas de polvo
interplanetarias (que son increíblemente comunes y causan la mayoría de los
meteoros aquí en la Tierra). Pero ahora, solo tres años después, una nueva
investigación sugiere lo contrario.
En
un nuevo estudio que se publicará el 15 de julio en la revista Icarus, un
equipo internacional de investigadores descubrió que alrededor de un tercio del
material orgánico en Marte había sido liberado por impactos de asteroides y
cometas. Para determinar esto, los investigadores crearon un modelo de
computadora del sistema solar que incluía cientos de miles de asteroides y
cometas. Luego utilizaron Peregrine, una supercomputadora de la Universidad de
Groningen en Holanda para ejecutar múltiples simulaciones.
Después
de ejecutar las simulaciones durante unas semanas, los investigadores se
sorprendieron al descubrir que los cometas y los asteroides son probablemente
responsables de aproximadamente un tercio de las 192 toneladas de carbono que
caen en Marte cada año. Más específicamente, encontraron que los asteroides
entregan alrededor de 50 toneladas de material orgánico por año (26 por
ciento), mientras que los cometas representan alrededor de 13 toneladas (7 por
ciento).
Estos
hallazgos también encajan perfectamente con el reciente descubrimiento de que
las moléculas orgánicas constituyen casi la mitad del cometa 67P, que fue
visitado por la nave espacial Rosetta en 2014.
Según
las simulaciones, los cometas y asteroides bañan a Marte con aproximadamente un
tercio de sus compuestos orgánicos en general. Los otros dos tercios provienen
del polvo espacial interplanetario.
Además,
a diferencia de la caída de polvo interplanetario, que distribuye orgánicos de
forma un tanto uniforme sobre toda la superficie marciana, los compuestos
orgánicos entregados por los asteroides y los cometas se concentraron en unas 93
millas (150 kilómetros) de cráteres de impacto. Este es un hallazgo importante
porque podría afectar el análisis de las muestras in situ tomadas por los
rovers de Marte actuales y futuros.
Los
nuevos hallazgos no solo tienen implicaciones para las futuras misiones de
Marte, sino también para la investigación exoplanetaria. De acuerdo con
Kateryna Frantseva, una estudiante de doctorado de la Universidad de Groningen
y autor principal del estudio, en un comunicado de prensa, "Cerca de otras
estrellas, también hay exo-asteroides y exo-cometas que pueden regar las
superficies de los exoplanetas con carbono. Si, además de eso, hay agua,
entonces tienes los ingredientes necesarios para la vida".
Aunque
estamos muy lejos de explorar las superficies de los exoplanetas para obtener
carbono, uno de los objetivos principales del recientemente retrasado
Telescopio Espacial James Webb será estudiar las atmósferas de los exoplanetas.
Pero, hasta entonces, los investigadores planean centrarse en Mercurio, donde
esperan revelar cuánta agua se ha derramado sobre el planeta más pequeño y más
interno de nuestro sistema solar.
Traducción
de:
lunes, 26 de marzo de 2018
¿VOLVEREMOS AL COMETA 67P/CHURYUMOV-GERASIMENKO EN 2029? LA MISIÓN CAESAR FINALISTA DE “NEW FRONTIERS” DE LA NASA (PARTE 2)
Volver al 67P es la mejor opción, claramente.
Los dos años de observación continua de la misión Rosetta (y las pocas horas de
Filae) han generado una enorme cantidad de datos, es el cometa más conocido por
lejos en todos sus aspectos, es el único del que tenemos cartografía. Y eso es
fundamental, no solamente para programar la extraída de material sino también
para que los datos que se extraigan de ese material se complementen con los de
la misión europea. Las objeciones que se han producido sobre “repetir cometa”
no tienen peso alguno.
La misión tiene un atractivo fundamental, poder
analizar los componentes orgánicos (tolinas, es un término acuñado por Carl
Sagan) que sabemos gracias a Rosetta que existen en el 67P. Y ese análisis
podrá realizarse con las muestras en la Tierra, con toda la tecnología
disponible en nuestros laboratorios, y con la posibilidad de analizar las
muestras en el futuro todas las veces que se pueda. Esas muestras, como dijimos
en la entrada anterior, se obtendrán con un “sorpaso” de la sonda sobre la
superficie del cometa y la extensión de un brazo que generará una especie de
disparo de nitrógeno para que las partículas del regolito de la superficie del
núcleo se acumulen en el contenedor en el otro extremo del brazo. Se prevé recoger
entre 100 y 800 gramos de polvo y gas cometario, con fragmentos de hasta 4.5
centímetros. Luego el sistema separará las sustancias volátiles de las sólidas
en contenedores separados y preservará las muestras en frío. CAESAR volverá
después a la Tierra y en órbita los contenedores con las muestras se colocan en
una cápsula que reingresará en la atmósfera en 2038 en una misión similar a la
Stardust.
Un último dato, la CESAR será propulsada por un
motor iónico, el medio de propulsión actual más adecuado para misiones
interplanetarias, que usa un haz de iones (átomos cargados eléctricamente por
energía solar) de Xenón. El motor se llama NEXT (NASA
Evolutionary Xenon Thruster), y CAESAR será la primera nave espacial en usarlo…
si logra vencer la competencia.
viernes, 16 de marzo de 2018
¿VOLVEREMOS AL COMETA 67P/CHURYUMOV-GERASIMENKO EN 2029? LA MISIÓN CAESAR FINALISTA DE “NEW FRONTIERS” DE LA NASA (PARTE 1)
Los
fanáticos cometarios estamos contentos. De los dos proyectos finalistas del concurso
de propuestas de exploración del sistema solar de la NASA “New Frontiers”, una
es una misión que se propone recoger muestras de un núcleo cometario: CAESAR (Comet Astrobiology
Exploration Sample Return). Las anteriores misiones New Frontiers seguramente
les sonaran: la 1 es la sonda Hew Horizons (que ya llegó a Plutón), la 2 es la
sonda Juno (que ya llegó a Júpiter) y la 3 es la sonda OSIRIS-REx, cuyo destino
es el asteroide Bennu para recoger muestras de su suelo (llegará en 2020). La
cuarta misión se decide en 2019 y el lanzamiento sería en 2024. La NASA había
fijado una serie de objetivos para los propuestas (Venus parecía el más
interesante, a los lunáticos nos gustaba la recogida de muestras de la cuenca
Aitken, en la cara oculta) y finalmente el 20 de diciembre pasado se eligieron
las “finalistas”: CAESAR y “Dragonfly”, una sonda que sobrevolará diversas
regiones de Titán, la súper interesante luna de Saturno (aunque no pasará por
sus famosos lagos de metano).
La misión sería un
auténtico avance científico porque su objetivo es recoger de la superficie del
cometa y traerlas de vuelta a la Tierra. La sonda tiene un diseño similar a las
sondas OSIRIS-REx de la NASA y Hayabusa 2 de la agencia espacial japonesa JAXA que
se proponen recoger muestras de asteroides y regresarlas. No se descenderá
sobre el cometa sino que se lo sobrevolará, luego de estar varios meses en
órbita para elegir el sitio, utilizando un brazo robótico en lo que se conoce
como TAG (Touch-And-Go). Luego la sonda volverá a nuestro
planeta y las muestras contenidas en una cápsula que proveerá JAXA (que ya ha
recuperado muestras del asteroide Itokawa en 2010 con la misión Hayabusa 1).
El lanzamiento sería en 2024, el encuentro con
el 67P en 2029 y para 2038 tendríamos las muestras en la Tierra.
¿Por qué el 67P? Lo veremos en la próxima.
jueves, 8 de marzo de 2018
COMETA IKEYA-ZHANG (1661 Y 2002)
Con
Juan Manuel Biagi, frecuente colaborador y ferviente buscador de material para
Cometaria, somos admiradores de “Theatrum Cometicum”. Es una enciclopedia de
todos los cometas que existieron hasta 1667, cuando se publicó. Su autor es un
clérigo y astrónomo aficionado polaco llamado Stanislaw Lubienecki. Es probable
que no podamos confiar en la exactitud de los datos de los cometas en la
antigüedad, pero el registro de los cometas modernos es claramente detallado. Y
tanto que en 2002, cuando el 1º de febrero un astrónomo aficionado japonés y
otro chino descubrieron independientemente el cometa C/2002 C1 Ikeya-Zhang, el
astrónomo japonés Syuichi Nakano
calculó, con los elementos orbitales, que era un cometa periódico, con
anteriores perihelios en 877, 1273 y 1661. Y en Theatrum Cometicum encontramos
la observación de Erhardus Weigelius (Jena, Alemania) de ese año y un grabado
tan preciso como hermoso, como todos los del libro.
Así se veía en 1661:
Y así en 2002 (por Rolando LIGUSTRI and Lucio
FURLANETTO)
jueves, 1 de marzo de 2018
EL ACERCAMIENTO QUE NO FUE. LAS VOYAGER Y EL COMETA KOHLER
Nuestro
experto en astronáutica Juan Manuel Biagi nos envió esta rareza de sus
archivos, el número 10 del “Mission Status Bulletin Voyager” del 20 de octubre
de 1977. A esa fecha, la Voyager 1 estaba a 39 millones de kilómetros de la
Tierra (nada, si pensamos que desde 2012 es el primer objeto humano en entrar
en el espacio interestelar), habiendo sido lanzada el 5 de septiembre de 1977.
La Voyager 2 estaba a ese día a 48 millones de kilómetros, todavía delante de
su sonda gemela y aprovechando la ventaja de haber sido lanzada antes (20 de
agosto de 1977). Luego, por los enviones gravitatorios propios de cada misión,
la Voyager 1 la sobrepasaría para siempre.
En
ese boletín se anuncia la oportunidad que tenían ambas Voyager de estudiar un
cometa recientemente descubierto, el 1977 XIV Kohler, descubierto como una
manchita difusa de magnitud 10 por el aficionado norteamericano Merlin Kohler
el 4 de septiembre de 1977. El descubrimiento lo realizó con un telescopio de
20 cm., en esos felices tiempos en que los aficionados descubrían la mayoría de
los cometas.
Para
la fecha del boletín el Kohler se acercaba a la Tierra, con la que tendría su
máximo acercamiento el 10 de noviembre de 1977. La idea era que en fecha 2 de
noviembre (Voyager 2) y 8 de noviembre (Voyager 1), cuando se acercaran al
cometa, las sondas fueran programadas para lo que sería el primer acercamiento
de una nave espacial a un cometa.
La
idea era osada, cambiar el programa de las sondas más ambiciosas lanzadas hasta
ese momento, a pocos días de su despegue para estudiar un cometa descubierto
luego del lanzamiento (por lo que nada se sabía de él).
La
idea se dejó de lado posteriormente, por cuanto el cometa se dirigía directo al
Sol y la exposición directa de las cámaras de las sondas a la luz solar podría
dañarlas.
Hubo
que esperar unos años hasta que la primera sonda contactara con un cometa. Ya
lo hemos tratado en una entrada anterior. ¿Recuerdan cual fue?
Esta
hermosa imagen del cometa Kohler se encuentra en una pequeña web (www.cometkohler.com ), que solamente
contiene los elementos orbitales y una imagen, la que reproducimos. La web
tiene como encabezamiento “ A mi padre, Merlin Kohler”. Y es muy emotiva.
sábado, 24 de febrero de 2018
UN COMETA AZUL ELÉCTRICO
El
cometa más interesante de nuestros días, al que aspiramos a observar, es el
C/2016 R2 Panstarrs, descubierto por el telescopio de la Universidad de Hawaii
de ese nombre el 7 de septiembre de 2016. El color azul se debe a que es
increíblemente rico en monóxido de carbono (que cambia de sólido a gaseoso
cuando el sol incide sobre el núcleo) que es expulsado a grandes cantidades y
que ionizado por el viento solar da ese hermoso y un poco inquietante color
azulado. Lo confirmaron las observaciones con el telescopio del Arizona Radio
Observatory en Mount Graham.
Su perihelio será en mayo (a 2.6 unidades astronómicas). Es una
cita única para todos los que tenemos una expectativa de vida menor a los
20.800 años que tardará en completar el próximo periodo.
La foto pertenece a Michael Jäger y fueron tomadas
el 6 de enero de 2018.
Fuentes:
jueves, 15 de febrero de 2018
REGRESO DEL COMETA 96P DETECTADO POR LA ESA Y SATÉLITES DE LA NASA
Las
misiones de observación solar SOHO y STEREO detectaron el regreso del cometa
96P/Machholz cuando entró en sus campos de visión entre el 25 y el 30 de
octubre de 2017. Es extremadamente raro que los cometas se vean simultáneamente
desde dos ubicaciones diferentes en el espacio, y estas son las observaciones
paralelas más completas jamás tomadas de este cometa.
El
cometa ingresó en el campo de visión de STEREO y lo cruzó diagonalmente. La
mayor parte de la corona ha sido suprimida para resaltar el cometa, dejando
solo el flujo dinámico del viento solar.
Crédito: NASA's
Goddard Space Flight Center/STEREO/Bill Thompson/Joy Ng
La
ESA (Agencia Espacial Europea) y la misión de la NASA SOHO - abreviatura de Solar and
Heliospheric Observatory - recibieron la visita de un viejo amigo
cuando el cometa 96P entró en su campo de visión el 25 de octubre de 2017. El
cometa entró en la parte inferior en la esquina derecha de la vista de SOHO, y
rodeó el borde derecho antes de partir el 30 de octubre. SOHO también detectó
el cometa 96P en 1996, 2002, 2007 y 2012, convirtiéndose en el visitante
cometario más frecuente de la nave espacial.
Al
mismo tiempo, el cometa 96P atravesó una segunda misión de la NASA: STEREO –
abreviatura de Solar and Terrestrial Relations Observatory
- también observó el cometa entre el 26 y 28 de octubre, desde el lado opuesto
de la órbita de la Tierra. Es extremadamente raro que los cometas se vean
simultáneamente desde dos ubicaciones diferentes en el espacio, y estas son las
observaciones paralelas más completas del cometa 96P hasta el momento. Los
científicos están ansiosos por utilizar estas observaciones combinadas para
aprender más sobre la composición del cometa, así como su interacción con el
viento solar, el flujo constante de partículas cargadas del sol.
Ambas
misiones reunieron medidas de polarización del cometa; estas son mediciones de
la luz solar en las que todas las ondas de luz se orientan de la misma manera
después de pasar a través de un medio, en este caso, partículas en la cola del
cometa. Al agrupar los datos de polarización, los científicos pueden extraer
detalles sobre las partículas por las que pasó la luz.
"La
polarización es una función importante de la geometría de observación, y
obtener mediciones múltiples al mismo tiempo podría proporcionar información
útil sobre la composición y la distribución del tamaño de las partículas de la
cola", dijo William Thompson, observador jefe de STEREO en el Goddard
Space Flight Center de la NASA. Greenbelt, Maryland.
El
cometa 96P, también conocido como cometa Machholz, por el descubrimiento del
cometa por el astrónomo aficionado Dan Machholz en 1986, completa una órbita
alrededor del Sol cada 5,24 años. Hace su aproximación más cercana al Sol a una
altura de 11 millones de millas, una distancia muy cercana para un cometa.
Cuando
el cometa 96P apareció en la vista de SOHO en 2012, los astrónomos aficionados
que estudiaban los datos de SOHO descubrieron dos pequeños fragmentos de cometa
a cierta distancia por delante del cuerpo principal, lo que indicaba que el
cometa estaba cambiando activamente. Esta vez han detectado un tercer
fragmento, otra ruta de exploración que indica que el cometa aún está
evolucionando.
Los
científicos consideran que el cometa 96P es interesante porque tiene una
composición inusual y es el padre de una familia grande y diversa, que se
refiere a un grupo de cometas que comparten una órbita común y se originaron de
un cometa parental mucho más grande que durante milenios fragmentó en
fragmentos más pequeños. El cometa 96P es el padre de dos grupos de cometas
separados, los cuales fueron descubiertos por científicos ciudadanos que
estudian los datos del SOHO, así como también varias corrientes de meteoritos
que cruzan la Tierra. Al estudiar la evolución en curso del cometa, los
científicos pueden aprender más sobre la naturaleza y los orígenes de esta compleja
familia.
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